Butaca dorada

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Butaca dorada:la guía Westwing

Siempre descubrirás ese toque de lujo, de alta distinción, en una butaca dorada. Su identidad dorada puede estar en el tapizado o en la madera, tratada con pan de oro y gran maestría. Una butaca de oro está destinada a brillar, naturalmente en espacios de primera clase.

Dentro de la línea que identificas como butaca dorada puedes encontrar las Fateuil francesas propias del siglo XVII, que semejan ser tronos de cuento de hadas, o reconocer una butaca Chippendale, orejera y adorable. Descúbrelas y hazlas tuyas, ¡regístrate en la venta privada de Westwing!

El sofisticado carisma de una butaca dorada

Cuando instalas una butaca de oro en cualquier ambiente brilla con luz propia, y no suele admitir otro mueble en dorado dentro de una habitación de dimensiones regulares. A menos, claro, que sea otra butaca dorada, pues ambas se harán cómplices para definir una escena exclusiva y destacada. Existe otro estilo que ha sabido reproducir magníficos ejemplares de butaca de oro.

Nos referimos al barroco, que no llega a mostrarse recargado en este tipo de butaca, pues su estructura de madera, habitualmente, aparece finamente tallada pero muy estilizada, y el tapizado capitoné de oro les aporta una sensación de confort lujoso y relajante. Con dos de estas butacas doradas puedes engalanar un rincón importante de tu casa. Acompáñalas con una mesa auxiliar redonda estilo Luis XVI, blanca y ligeramente patinada en dorado, que sostendrá una lámpara de diseño francés, con su pie dorado labrado y su pantalla blanca.

Butaca de oro, para decoración de alta distinción

En tu casa, evidentemente, encontrarás el lugar perfecto para lucir una butaca dorada. Además, puedes presumir de ella en otros escenarios:

  • Al decorar un elegante salón de té, puedes diseñar un rincón especial con una butaca dorada, una pequeña mesa de madera dorada y, sobre ella, una taza con plato y una tetera de porcelana de Limoges o similar.
  • Tres o cuatro butacas de oro vintage pueden aparecer en la recepción de un salón de belleza. Elígelas de estilo isabelino, de madera dorada con tapizado azul, y coloca algunos cuadros antiguos con marco dorado sobre muros blancos. ¿La moqueta? Azul, por supuesto.
  • Coloca una butaca dorada en el recibidor de tu casa o de cualquier consultorio de alta categoría, y le darás un estilo espectacular. Puedes añadir una consola vintage delicada, sobre la que dispondrás dos portavelas vintage, un delicado espejo copete y una lámpara colgante de lágrimas de cristal.