Cocina de primavera

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Cocina de primavera:la guía Westwing

Al llegar el buen tiempo, decimos adiós a los abrigos y las bufandas y recuperamos la ropa ligera. Nuestro armario se vuelve más colorido a la vez que nuestro jardín: brotan las hojas y el sol invita a pasar más tiempo al aire libre. También a la hora de comer se nota el cambio de estación; la cocina de primavera, por sus productos y sus recetas, es radicalmente distinta a la de invierno.

En Westwing nos encanta celebrar el regreso de la primavera y ver como todo se llena de vida. Nuestra casa no puede ser menos: es el momento de cambiar las alfombras de lana por esteras más frescas, guardar las estufas y dejar que las flores y  la naturaleza lo conquisten todo. Te ofrecemos ideas de decoración y de cocina para que no falten la alegría ni el color en tus habitaciones.

 

COCINA DE PRIMAVERA: FRESCA Y LIGERA

Los días se hacen más largos, el frío va remitiendo, la luz se vuelve más intensa… Estos cambios que marcan el final del inverno se reflejan también en nuestra forma de comer: la cocina de primavera se aleja de los guisos y cocidos; las ensaladas y las sopas frías cobran protagonismo y, en general, nuestros menús son más ligeros. Es un buen momento para volver a preparar mermeladas y compotas caseras; si además tenemos una licuadora, los zumos de frutas y verduras sirven para cargarnos de energía y vitaminas, muy útiles si queremos combatir la astenia que suele acompañar a la primavera. También consumimos más marisco y pescado: además de ser nutritivos y sanos, los ácidos grasos omega 3 que contienen mejoran los casos de alergia al polen y asma. Por último, y aunque pensemos en ellas como algo decorativo, también podemos incorporar ciertas flores a la cocina: las violetas, las rosas y las flores de la calabaza y calabacín te sorprenderán con su sabor y les darán un toque especial a tus platos.

PRODUCTOS DE TEMPORADA

Todos sabemos que, a la hora de hacer la compra, siempre es preferible elegir productos de temporada. No solo hay más variedad y son más baratos, sino que también son más ecológicos y con su compra apoyamos la economía nacional. Quien haya cultivado frutas o verduras en un huerto puede dar fe de que el mejor momento para comerlas es justo después de recogerlas: a medida que pasa el tiempo, su sabor se deteriora. Esto también se aplica a los productos de temporada: como no viajan largas distancias ni se congelan, son más frescos y conservan todos sus nutrientes.

Estos son algunos de las frutas y verduras en las que basar la cocina de primavera:

  • Fresas: aunque pueden encontrarse en marzo, las mejores se recolectan desde abril a junio. Además de sabrosas, tienen un alto contenido en vitamina C.
  • Nísperos: son ricos en fibra y en potasio. Llegan a las tiendas desde abril hasta junio.
  • Naranjas: el mejor momento para la variedad “nave late” abarca desde marzo hasta finales de mayo.
  • Brócoli: es una de las verduras más ricas en nutrientes: potasio, hierro, vitamina C… La temporada dura toda la primavera.
  • Espinacas: una gran fuente de vitamina A que podemos encontrar de marzo a junio.
  • Espárragos: de abril a junio, los espárragos nos aportan fibra y potasio; al ser pobres en sodio, son también diuréticos y depurativos.

 

DULCES DE PRIMAVERA

Las recetas de primavera no se limitan solo a frutas y verduras, aunque sean las que más destaquen. Siempre es una buena idea recuperar esos dulces tradicionales que nuestras abuelas cocinaban en estas fechas, especialmente los típicos de Semana Santa y que no suelen encontrarse en otras épocas del año:

  • Torrijas: un postre realmente fácil para el que solo necesitaremos pan, leche, canela, azúcar y corteza de limón.
  • Pestiños: típicos de Andalucía, su historia se remonta al siglo XVI y se preparan a base de harina y azúcar.
  • Leche frita: de origen incierto, su ingrediente principal es la crema de leche cuajada.
  • Buñuelos: ya sean de viento, de crema o de Ampurdán, son siempre deliciosos. Los ingredientes son similares a los de los pestiños, pero la preparación es distinta.
  • Monas de Pascua: con este nombre se designan tanto los hornazos con un huevo duro que se preparan en Levante como las típicas monas de chocolate de Cataluña.

Como ves, la cocina de primavera es ligera, variada y fácil: tanto grandes como pequeños pueden dejar volar la imaginación y sorprender con sus creaciones culinarias. Deja que la primavera llegue a todos los rincones de tu casa, ¡sobre todo a la cocina!

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