Cuadros de flores secas

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Cuadros de flores secas:la guía Westwing

La primavera es la estación de la alegría: los días son más largos y los campos renacen. Tanto si contamos con un jardín o terraza como si no tenemos esa suerte, podemos tener un pedacito de verdor en nuestras paredes de forma muy sencilla: con cuadros de flores secas. Son un accesorio ideal para hacer que la primavera llegue con toda su luz y color y, si queremos, se quede todo el año.

En Westwing nos encanta traer la naturaleza a casa y que sea la protagonista de nuestro interiorismo. Si además nos da la posibilidad de ser creativos y dar un toque personal a nuestras habitaciones, ¡mucho mejor! En nuestra tienda online podrás encontrar ideas y productos para decorar tu casa en primavera y cocinar productos de temporada. ¡Deja que las flores te inspiren!

BELLEZA PERENNE

Los cuadros de flores secas son un elemento decorativo delicado y colorido perfecto para todas las casas, ya que podemos adaptar la composición a nuestros gustos. Los amantes del estilo romántico preferirán rosas de tonos pastel en un fondo blanco, mientras que los cuadros de flores exóticas con fondos de inspiración india son perfectos para completar un interiorismo boho. Además, los cuadros de flores secas tienen la ventaja de durar tanto tiempo como queramos, con lo que no tendremos que renunciar a tener un toque natural y original en los meses más fríos.

TUS PROPIOS CUADROS DE FLORES SECAS

El primer paso para crear nuestros cuadros de flores secas es elegir qué flores y qué fondo vamos a utilizar en nuestra composición. Podemos probar a combinar colores complementarios, trabajar solo con un tono o mezclar flores y hojas para tener un extra de verdor. Para el fondo, cartulinas de colores, papel de acuarela o láminas de madera son los materiales más indicados y con mayores posibilidades decorativas.

A continuación, tendremos que secarlas y prensarlas. Para ello podemos construir una presa de madera con contrachapado y tornillos, usar una prensa para microondas o incluso utilizar un libro grueso. Si optamos por este método, hay que tener en cuenta que la humedad de las flores puede estropear las páginas del libro, así que es preferible utilizar alguno que no nos importe dañar. Abrimos el libro por la mitad y colocamos las flores entre dos hojas de papel secante. Si tenemos muchas flores, las repartiremos por distintas partes del libro y nos aseguramos de que estén bien extendidas antes de cerrar el libro. Por último, colocamos encima otros libros u objetos pesados.

Hay que tener en cuenta que no todas las flores tardan el mismo tiempo en secarse; debemos esperar seis semanas para las más grandes, mientras que las margaritas y otras flores pequeñas estarán listas en un par de semanas. Las hojas suelen tardar unas tres semanas y es importante saber que, si las dejamos secar demasiado tiempo, se volverán marrones y quebradizas.

Por último, pegamos las flores y las hojas con cola al fondo. Es recomendable dibujar primero la composición que vamos a seguir, para que sepamos exactamente cuál es el lugar de cada elemento. ¡Listo! Si queremos añadir un toque decorativo extra, podemos montar el fondo en un marco; no solo será más bonito, sino que el cristal protegerá la composición y hará que dure mucho tiempo. ¡Anímate a experimentar y llena tu casa de color!

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