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Girolle:la guía Westwing

Una de las fiestas más de moda en los últimos es la cata de vinos, ya que nos da la oportunidad de socializar y probar buenos caldos. En cuanto a la comida, es una buena idea optar por ofrecer queso, ya que se complementa muy bien con el vino, y canapés. Si preparamos tablas de quesos para ofrecer a nuestros invitados, podemos darles un toque extra de estilo y sabor decorándolas con virutas de queso hechas con un girolle. ¡Bonitas y sabrosas!

En Westwing nos encantan los utensilios de cocina que nos permiten ser originales y dar un toque creativo a nuestros platos. El girolle es uno de esos productos: la presentación del queso como virutas en forma de flor sorprenderá a nuestros invitados. En nuestra tienda online encontrarás también otros accesorios para quesos, tablas de cortar, copas de vino para acompañar e ideas para organizar y decorar fiestas.

  

¿QUÉ ES EL GIROLLE?

El girolle es un tipo especial de cortador de quesos: en lugar de cortarlo en láminas, el girolle raspa el queso y el resultado son unas virutas en forma de rosa. Aunque puede usarse con otros tipos de queso, el girolle está pensado para el queso Tête de Moine (“cabeza de monje”). Este queso procede de la región suiza de Berna y tiene más de ocho siglos de historia. Su aroma es muy penetrante, suele pesar alrededor de un kilo y se elabora a base de leche cruda de vaca y pasta dura que se cura durante casi tres meses.

El girolle es una invención del ingeniero suizo Nicolas Crevoisier, que buscaba una manera rápida y cómoda de cortar este queso. La estructura del girolle es simple pero efectiva: se compone de una base de madera y una cuchilla de acero inoxidable que gira alrededor de un eje central. Este eje atraviesa el queso y permite que, al moverse, la cuchilla raspe el queso y cree las famosas rosetas de queso, llamadas también girolles. Además de un invento curioso, el girolle es un regalo original para los amantes de la cocina: no ocupa mucho espacio y se puede usar también en chocolates, por lo que es aún más útil.

CÓMO PREPARAR UNA TABLA DE QUESOS Y VINO

Si queremos organizar una cata de vinos casera y acompañarla con un surtido de quesos, tenemos que tener en cuenta los tipos de queso, su sabor y qué tipo de vino es más adecuado para cada uno. A continuación te ofrecemos algunas ideas para que tus invitados estén encantados:

  • Lo primero es la tabla en la que pondremos los quesos y las virutas hechas con el girolle. Te aconsejamos usar una tabla de madera, ya que da a la presentación un aire más estiloso y gourmet. Es importante que la tabla sea amplia para que podamos colocar los quesos sin que se toquen, para que los sabores no se mezclen.
  • Elegimos entre cinco y siete variedades de queso. Los ordenamos desde el más suave hasta el más fuerte: por ejemplo, camembert en un extremo y cabrales en el otro, pasando por manchegos y brie. Para prepararlos, cortamos los quesos más duros en cuña y servimos los quesos blandos enteros.
  • Para acompañar los quesos y limpiar el paladar entre un tipo y otro, podemos servir aceitunas, galletitas saladas, nueces, uvas, miel y mermelada.
  • En cuanto al vino, conviene saber qué sabores se complementan: las virutas de girolle y los quesos suaves van bien con vino blanco, los de sabor medio son una buena pareja para los vinos rosados y jóvenes y, por último, reservaremos el vino tinto para los quesos más fuertes.

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