¿Quieres saber más? Lee nuestra guía

Humidificador:la guía Westwing

Durante el invierno la calefacción de las casas reseca el aire, produciendo en muchos casos una molesta irritación de la garganta y la piel. Un humidificador es un pequeño electrodoméstico esencial en muchos hogares, especialmente si tenemos niños. Si además sufrimos un resfriado o gripe, los humificadores nos ayudan a aliviar considerablemente sus molestias.

Humidificador – las ventajas

Un humidificador es un pequeño electrodoméstico que consigue regular la humedad del aire de la habitación a través de la generación de vapor de agua. Existen distintos tipos de humidificadores pero su funcionamiento es en general el mismo. El agua que se acumula en su depósito es calentada o nebulizada y expulsada al exterior.

Quien no haya tenido un humidificador en casa, es posible que no acabe de ver sus ventajas, pero te aseguramos que una vez que tengas uno, ¡no podrás estar sin él! Los humidificadores se encargan de que la humedad del aire que respiramos se encuentre al nivel adecuado. Esto es especialmente importante durante los meses más fríos, por dos razones; el uso de la calefacción reseca especialmente el ambiente y por otro lado muchas personas sufren alguna afección de las vías respiratorias en esta época del año. Estos dos factores hacen que decidirnos a tener un humidificador en casa para este otoño e invierno, sea una muy buena idea. Especialmente si tenemos niños en casa.

Las ventajas de los humidificadores son, en primer lugar  que ayudan a mantener un nivel de humedad adecuado. En segundo lugar, consiguen purificar el aire, ayudando a reducir el número de microorganismos presentes en él. Esto es importante si tenemos niños en casa, cuyas vías respiratorias suelen ser más sensibles a este tipo de infecciones. También en caso de estar resfriados o pasando una gripe, la recuperación con este tipo de aparatos en casa es más llevadera.

Humidificador – tipos

Podemos diferenciar entre dos grandes tipos de humidificadores. Las dos grandes categorías son: humidificadores de vapor frío y humidificadores de vapor caliente.

Humidificadores calientes: se trata del primer tipo de humidificador que salió al mercado. La evaporación se produce al calentar el agua contenida en su depósito. Suelen tener un precio más económico que los humidificadores fríos pero también una desventaja: son más peligrosos. Debido a que el agua del depósito debe calentarse mucho, estos podrían causar quemaduras en caso de derrame.

Humidificadores fríos: también llamados ultrasónicos, evaporan el agua a partir de vibraciones de alta frecuencia. Se trata de aparatos mucho más silenciosos y seguros que los humidificadores calientes, aunque también más caros que estos. Los humidificadores de tipo ultrasónico no permiten que les añadamos aditivos, como por ejemplo aceites esenciales.

Tip: aunque muchos humidificadores pueden utilizarse con agua normal de grifo, te recomendamos que utilices agua destilada para así prolongar la vida de este pequeño electrodoméstico.

Próximas campañas