Alfombras orientales en color rojo y dorazo sobre la arena

Las alfombras tienen un encanto especial y más si cuentan con estampados orientales. Estas piezas textiles para vestir los suelos poseen una larga y potente tradición, sobre todo en la cultura oriental. Si te encantan los ambientes boho, con guiños a las mil y una noches, en tu casa no pueden faltar nuestras alfombras orientales. Un interior sin vida puede pasar en un momento a ser un lugar mágico, lleno de dinamismo, color y personalidad. ¿Te vienes con nosotros a explorar Oriente? ¡Te llevamos en alfombra voladora!

Alfombras orientales llenas de tradición

Las alfombras orientales son 100% artesanales. Las alfombras orientales auténticas se anudan a mano en telares. Según su confección, hay dos tipos de alfombras orientales: las que son anudadas en telares verticales y las que son tejidas en telares horizontales. Se distinguen tres tipos de nudos en alfombras orientales: el nudo turco, el persa y tibetano.

Materiales

Tradicionalmente, los anudadores elaboraban sus alfombras con la lana obtenida de sus propios rebaños de ovejas. Además de la lana, los modelos más sencillos se realizan en algodón y las de más alta calidad se hacen con seda.

Estampados y colores

Existe una gran variedad de motivos y colores en las alfombras orientales. Los grandes ornamentos, sobre todo medallones centrales, los motivos florales y los dibujos geométricos son los más comunes en este tipo de alfombras. Pero se pueden encontrar infinidad de motivos, también llamados patrones, y colores que decoran las alfombras orientales. Uno de los más famosos son los motivos Hérati, compuesto de un rosetón central encerrado en un rombo, o los motivos Boteh, que tienen la forma de una almendra. Los colores tradicionales son el rojo, azul y beige. Normalmente se tiñen con pigmentos naturales de ciertas plantas.

4 Tipos de alfombras orientales

  1. La alfombra Gabbeh es uno de los tipos de alfombras orientales más vendidos. Hecha de lana y de pelo largo, antiguamente servía a los nómadas como una especie de cama sobre la que poder dormir, sin tener que hacerlo directamente en el suelo. Este tipo de alfombra cuenta con un brillo y firmeza especiales, de alta calidad. 
  2. La alfombra Bidjar se caracteriza por su longevidad y su durabilidad. El robusto tejido con el que se confecciona dificulta la penetración de la suciedad, lo que la hace perfecta para las familias y zonas de alto tránsito como el recibidor. 
  3. La alfombra Kelim es otra de las alfombras orientales más conocidas. Tejida a mano por nómadas de Turquía, esta alfombra cuenta con un inusual diseño de lo más colorido. 
  4. La alfombra Nain se caracteriza por estar hecha a mano siguiendo el típico patrón oriental. En el centro, suele haber un medallón enmarcado por adornos en diversos tonos de azul. El nombre de la alfombra viene del epónimo estado desértico de Irán.

Dato interesante: para que una alfombra sea realmente persa, debe estar hecha en Irán. En cambio, si proviene de Turquía, Afganistán, Pakistán, India o Nepal, nos referiremos a ella como alfombra oriental. Gracias al tratamiento cualitativo y a los patrones, estas alfombras se transmiten de generación en generación como reliquias.

Cómo escoger una alfombra oriental

Existen varios criterios a la hora de seleccionar alfombras orientales. En primer lugar, deberás tener en cuenta el tamaño. Hay una amplia variedad de medidas disponibles, desde modelos para áreas de paso, dormitorios y baños de 30×80 cm hasta grandes para salones que miden 190×250 cm. Mide la longitud y el ancho del espacio a cubrir para acertar en tu elección.

Su procedencia también puede definir su carácter. Las indias representan motivos vegetales y de caza. Las pakistaníes se caracterizan por la unión de tonos rojos y dorados, con dibujos geométricos. Las turcas suelen ser monocromáticas y con motivos geométricos. Las iraníes o persas son de lana, anudadas y teñidas de forma artesanal, predominando los motivos geométricos y florales. Dependiendo del look que desees darle a tu estancia, deberás decantarte por un modelo más sobrio o más colorido.

El color es otro punto clave en el momento de escoger una alfombra oriental. Busca tonos que combinen fácilmente con el blanco o la madera, tonalidades que suelen ser la base de un espacio actual.

Dato curioso: en muchos de los países de donde provienen estas alfombras, por tradición, las hijas no podían hablar con sus padres. Así que utilizaban la tarea de tejer como medio de expresión. Por eso, muchos elementos decorativos de algunas alfombras orientales son mensajes personales de quien las tejió en su momento.

Dónde colocar una alfombra de estilo oriental

Estas alfombras son muy especiales y dan un toque de lo más elegante a cualquier espacio. Ya sea en el comedor, en el salón, en el pasillo o al aire libre, quedan siempre ideales. 

En el comedor, por ejemplo, una alfombra persa le da un toque acogedor y oriental.

Apuesta por colores fuertes, como el amarillo mostaza o el rojo intenso, para que la cocina tenga más calidez.

Combina estas alfombras con materiales más sencillos y naturales, con accesorios como lámparas de ratán o bambú.

En el área exterior no puede faltarte una alfombra al estilo oriental. Crea tu propio oasis personal en casa con una alfombra grande de esta estética. Acompaña la alfombra con plantas exóticas, cojines de asiento con estampados, faroles y velas.

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Cómo cuidar correctamente una alfombra oriental

¿Tienes una alfombra oriental y estás intentando averiguar cuál es la mejor manera de cuidarla? Te ofrecemos los consejos más importantes que mantendrán tu alfombra perfecta por mucho tiempo:

  • Las alfombras de estilo oriental se pueden aspirar sin problemas. Hazlo una vez por semana, mínimo. TIP: es importante aspirar en el sentido del pelo, ya que si lo hacemos al contrario meteremos la suciedad y el polvo más adentro. Y una vez al año en profundidad, con una limpieza a vapor.
  • Si se te derrama algún líquido sobre ella, absorbe rápido con la ayuda de un paño o papel limpio y seco.
  • No las sacudas, ya que podrías dañar sus fibras. No cuelgues la alfombra al sol; ponla mejor en la sombra y no más de dos días. Ayúdate de un ventilador para que seque más rápido.
  • Para eliminar manchas es mejor recurrir al vinagre blanco, bicarbonato de sodio o una espuma para limpiar en seco especial para alfombras. Utiliza esta última opción en el caso de que sea una mancha muy difícil de eliminar. 
  • Cambia la posición de la alfombra cada cierto tiempo para evitar su desgaste en las misma zonas.
  • Si colocas una malla especial para alfombras por debajo, la pisada será más confortable y la alfombra sufrirá menos.
  • Asegúrate de que la lavas según las indicaciones de fabricante y su composición. No es lo mismo una alfombra de algodón, que una de lana o que lleve seda, más delicadas.

5 Estilos de casa donde encajan las alfombras orientales

  • Estilo bohemio: si te gusta la estética boho chic, no podrás evitar tener una alfombra oriental presidiendo tu salón o la zona de estar de tu terraza.
  • Estilo étnico: para los amantes de lo étnico, estas piezas ayudarán a crear rincones muy especiales, junto con faroles y lámparas de fibras naturales.
  • Estilo rústico: las alfombras orientales encajan en casas de campo. Son tradicionales, potenciando la esencia de este tipo de viviendas. Y quedan genial junto maderas raw y muebles antiguos.
  • Estilo ecléctico cosmopolita: las alfombras orientales también son para la ciudad. Si te va el mix&match, une una alfombra de este tipo a muebles de diseño contemporáneo.
  • Estilo clásico: las alfombras orientales han vestido los suelos más elegantes de palacios y villas, desde siempre. Sigue esta tradición, dándole un toque auténtico a espacios con lámparas de araña y muebles regios.

Aquí podrás encontrar nuestra amplia selección de alfombras orientales de diferentes estilos y acabados, para que puedas elegir la que más te guste. ¡A volar!