Devoluciones ampliadas hasta el 31 enero 2022

puerta rústica verde

Decorar con puertas antiguas es tendencia. Cada vez son más las casas que apuestan por este tipo de puertas, tanto en el interior como en el exterior. Dan un toque natural, rústico y muy especial a los interiores. Además, estas puertas antiguas combinan muy bien con estilos algo más modernos. Te enseñamos cómo decorar con estas puertas antiguas, y también algunos consejos para que puedas mantenerlas en buen estado todo el año.

Cómo decorar con puertas antiguas

Las puertas antiguas son un clásico. Son puertas llenas de encanto que permiten dar un toque rústico a las casas al instante. Podemos encontrar este tipo de puertas antiguas tanto en el interior, como en el exterior. Normalmente estas puertas antiguas son de madera, por lo que aportan un extra de calidez a las estancias.

Otras formas de decorar con puertas antiguas en el interior

Dormitorio

Las puertas antiguas se pueden usar en los dormitorios a modo de cabecero para la cama. Es, sin duda, una de las opciones más populares. Las dimensiones normales de una puerta (80×205 cm) la hacen perfecta como cabecero colocándola en horizontal. Si la cama es grande la recogerá perfectamente. Si la cama es más pequeña y sobresale por los lados, basta con buscar unas mesillas lo más bajitas posible.

Recibidor

En el recibidor nos puede quedar muy bien una puerta antigua a modo de perchero. También podemos incorporar pintura de pizarra en alguno de los cuarterones para dejar notas y recados en la entrada.

Comedor

En los comedores y salas de estar, podemos utilizar las puertas antiguas a modo de cuadro sobre el sofá, o tras un aparador, incluyendo si queremos un trocito de espejo. Incluso si tenemos una zona amplia, sin más, junto con alguna escalera antigua que pueda servirnos de revistero o para dejar las mantas en invierno. También puede servirnos como mesa auxiliar o mesa de comedor.

Cómo limpiar las puertas antiguas de madera

Las puertas fabricadas de madera requieren de una limpieza y mantenimiento. Al igual que el resto de muebles de madera, estas puertas suelen acumular polvo, suciedad e incluso manchas. Para ello, es importante una serie de cuidados y así poder alargar la vida útil de estas puertas de madera:

  1. Elimina el polvo. Lo primero que debemos hacer cuando vayamos a limpiar las puertas de madera, es eliminar los restos de suciedad. Podemos ayudarnos con una bayeta suave, o un paño de microfibra. Se recomienda hacerlo una vez por semana, de esta forma las podremos mantener limpias e impediremos que se acumulen manchas.
  2. Limpiar en mojado. Si la puerta tiene manchas que no se han podido quitar, limpiaremos con un trapo suave humedecido. También podemos usar, si fuera necesario, un poco de jabón suave. Debemos tener un especial cuidado con los productos que empleamos para que no se deteriore la puerta de madera. Al terminar de limpiar la puerta, debemos asegurarnos de haber quitado cualquier resto de producto.
  3. Secar bien la puerta. Por último, con una bayeta suave, limpia y seca, repasaremos toda la superficie. De esta forma eliminaremos los posibles restos que hayan quedado, ya sean residuos o agua, y devolveremos el brillo original a la puerta. 
  4. Herrajes. Las puertas antiguas de madera suelen contar con llamadores, pomos, u otros complementos. En este caso, lo mejor es usar algunos productos de limpieza para desinfectarlos, pero que no dañen la madera.

Puertas antiguas restauradas paso a paso

Restaurar puertas antiguas de madera es sencillo si se saben los pasos que deben darse. Aunque es cierto que conviene recordar que es algo que debemos hacer de forma periódica.

Retira la pintura de la puerta antigua

Lo primero que debemos hacer es quitar la pintura de la puerta, con cuidado de no dejar marcas. Podemos elegir varias formas de hacerlo: usando decapantes químicos, o sistemas de calor, también llamados como térmicos. Estos últimos son los más recomendables, ya que evitan la toxicidad de los abrasivos por inhalación, y además ofrecen muy buenos resultados. Pero, ¿en qué consiste? Se aplica calor con una pistola de aire, de tal forma que se va retirando la pintura sola. Con la ayuda de una espátula podremos separar la pintura sin problema.

Lijado

Para conseguir que la superficie de la puerta antigua de madera quede uniforme y lisa, podemos (además de retirar la pintura) lijar la madera. Con una lija fina o de tamaño medio, dejaremos la puerta lista para la nueva pintura que hayamos elegido.

Corregir imperfecciones

A la hora de restaurar puertas de madera, es importante fijarnos si la puerta presenta alguna grieta. Para restaurarla podemos comprar masilla de resina en cualquier ferretería. Solo debemos aplicarla en la grieta y dejar que se seque para después lijarla. Eso sí, siempre debemos elegir una masilla del mismo color de la puerta o de la pintura que hayamos elegido. 

Pintura

Una duda que siempre solemos escuchar es cuántas manos de pintura hay que aplicar sobre las puertas para obtener un buen resultado. Nuestra recomendación es que antes de aplicar la pintura hayamos puesto una capa para preservar la madera, y por otra un sellador. En cuanto a las capas, con dos o tres será más que suficiente.

Cómo proteger una puerta antigua de madera

El lugar en el que se encuentre la puerta (interior o exterior), su exposición al sol y la calidad de su madera influirán directamente en su deterioro. Para proteger las puertas antiguas de madera, podemos optar por tres opciones:

  • Barniz. El barniz es muy usado en interiores, protege bien la madera, pero tiene el inconveniente de que se puede agrietar.
  • Aceite. El aceite se suele usar de forma periódica con el fin de nutrir bien la madera.
  • Protectores decorativos. Los protectores decorativos, por su parte, no se cuartean y resguardan bien tanto del efecto de la luz, del sol, como del agua e incluso de los rayos UV del sol. Se encargan de penetrar bien en la madera y ofrecen un acabado natural.

Esperamos que con nuestros consejos hayas descubierto que las puertas antiguas tienen muchas posibilidades de decoración en casa. En Westwing nos encantan porque son un elemento original que aporta personalidad a la estancia. Así que, ¡atrévete y manos a la obra!

Decora tu puerta con adornos para darle un toque original