silla de madera con una vajilla y un juguete infantil

Las vajillas para niños son un imprescindible a incorporar en el menaje de hogar cuando la maternidad llama a tu puerta. Pasar de la lactancia a la alimentación sólida conlleva tener las herramientas necesarias para que tu hijo o hija puedan desarrollar el hábito de comer en plato, usar cubiertos y beber en vaso. Pero, ¿qué vajillas infantiles son las más adecuadas para cada etapa? ¿Qué materiales son los más saludables y sostenibles? ¿Qué diseños son más ergonómicos? Y ¿qué estilo escoger para que resulten atractivas y decorativas? ¡Te resolvemos estas y otras dudas! 

Las vajillas infantiles más adecuadas para un bebé 

En cuanto a vajillas infantiles podemos distinguir entre dos etapas evolutivas distintas: su primera vajilla, con accesorios antideslizantes, piezas más ergonómicas y diseños adaptados al tipo de comida de tu bebé, como purés y cremas. Por norma general, la necesitarán desde los 6 meses de vida hasta pasado el año. A partir de entonces, ya podrá comer solito, con un poco de ayuda, y se introducirán trozos sólidos algo que se reflejará en la clase de menaje a utilizar. 

En esta primera etapa, la vajilla de bebé está diseñada para que sean los padres quienes alimenten al pequeño de forma práctica y fácil. Aquí van cinco consejos para escoger la más adecuada: 

  1. El pack básico será un plato hondo, un cuenco (ambos pensados para cremas y purés), un vaso antigoteo y/o biberón para agua o zumos y una cuchara. Cuando el bebé esté cerca de los dos años, es momento de reemplazar el biberón por un vaso evolutivo con asas y válvula antigoteo, el cual podrá manipular con las dos manos para beber su leche o zumito con cuidado. Este set de vajillas infantiles no incluye cuchillo ni ningún objeto punzante. Estas propuestas también son válidas si practicas el baby-led weaning o alimentación complementaria a demanda (el proceso de destete de un bebé en el que introducimos alimentos sólidos en su dieta que puede comer de forma autónoma con sus propias manos). 
  2. Su primera vajilla debe ser de plástico (asegúrate de que esté libre de BPA y otros agentes nocivos para la salud y contaminantes), acrílico o fibra de bambú. Nada de cerámica ni porcelana. Ten en cuenta que pueden tirar los platos al suelo a la velocidad del rayo, por lo que han de ser especialmente resistentes. Calidad, seguridad y 100% libres de tóxicos, son los parámetros que han de regir tu compra en este tema. 
  3. Asegúrate que el material es apto para microondas. De esta forma, no necesitarás cambiar de envase cada vez que quieras calentar su comida o bebida. 
  4. Lo ideal es que cuente con una base antideslizante, para evitar que el plato se vuelque, le caiga encima y pueda quemarse. Existen cuencos y platos hondos que incorporan un individual en su base y se insertan en él, formando un dos en uno. Otra alternativa es comprar un salvamanteles de silicona infantil, sobre el cual los utensilios no se deslizarán.  
  5. La principal función de las vajillas infantiles es la de facilitar el proceso con la alimentación complementaria. Así que si optas por diseños coloridos, le resultará un acto más alegre y estimulante, y a la vez podrá ir aprendiendo los diferentes colores. 

Vajillas para niños “grandes” 

Después de los tres años, tendrás más libertad de elección, porque el peque controlará más y mejor su comida. Estos son los consejos que te ofrecemos para esta nueva etapa: 

  1. Los platos pueden ser más grandes y variados, ya que la cantidad de comida será mayor, con sólidos y líquidos, comerá primer y segundo plato y tendrá mayor psicomotricidad. Te sugerimos vajillas resistentes,  hechas con melamina, un tipo de material que puede soportar los golpes. El plástico no aguanta bien los cambios de temperatura y si metes el plato en el microondas, pueden liberarse ciertos productos poco saludables. Entre esas sustancias encontramos el famoso BPA, que es un químico industrial que se encuentra en infinidad de envases, botellas, etc. Los últimos estudios apuntan a que este producto en concreto puede producir un efectos sobre el equilibrio hormonal. 
  2. Las vajillas modernas fabricadas a partir de fibra de bambú contienen una sustancia natural llamada Kund de bambú, que las hace antibacterianas. Su acabado es suave y agradable, poco poroso, resistente y biodegradable. 
  3. A estas edades, con mayor autonomía, pueden introducirse vajillas cerámicas. Su principal pro es que regulan perfectamente la temperatura, pero su contra es que si se caen, se rompen con más facilidad. Las vajillas esmaltadas también pueden convertirse en una opción a considerar. 
  4. Es importante que tengan su propia vajilla. La mayoría de especialistas en nutrición infantil afirman que de este modo su predisposición hacia la comida será mayor y mejor. Ahora ya tiene edad para elegir su vajilla; hazle partícipe de la compra teniendo en cuenta sus gustos y preferencias.
  5. Los platos grandes con diferentes compartimentos te facilitarán la tarea de llevar a cabo una dieta equilibrada para el niño o niña. Si compras uno inspirado en el conocido plato de Harvard, dividido en cuatro partes, en una sola comida le introducirás todos los nutrientes necesarios: vegetales, cereales integrales, proteína saludable y frutas.  

Para gustos, colores 

En Westwing encontrarás todo tipo de vajillas para niños. Monocromáticas en colores vivos, con variados motivos animales (escoge su animal preferido para su vajilla), con sus personajes predilectos, con estrellas, corazones, lunares… El estilo naïf ha evolucionado, y mucho, así que ahora lo infantil no es igual a ñoño u hortera, sino a estiloso, sobre todo si optas por el estilo nórdico. 

También tienes la opción de las vajillas infantiles personalizadas, realizadas normalmente por encargo, con su nombre y temática favorita. 

Cómo crear una mesa para niños con vajillas infantiles 

En primer lugar, coloca sobre la mesa un mantel de tela plastificada para cubrir y proteger la superficie. Este tipo de manteles son geniales para sumar estilo, apostando por la resistencia. Sustituyen a los desechables de papel, más fáciles de romper y menos sostenibles al ser de usar y tirar.  

Si preparas la mesa para alguna celebración, esparce confeti por encima y después pon la vajilla infantil, con un plato, un cuenco, un vaso y cubiertos para cada niño. Si cada set personal es de un animal diferentes, los peques sabrán cuál es el suyo de un vistazo. En este caso, las servilletas mejor de papel. Puedes doblar las servilletas de un modo especial y divertido, para añadirle más magia a la mesa.  

Y recuerda, los utensilios de cocina y vajillas para niños pequeños deben cumplir ante todo con la normativa de seguridad vigente para evitar accidentes, así como contar con la marca CE. De este modo tendrás las mayores garantías de adquirir un producto seguro. 

¡Busca una vajilla para tu niño!