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Salón con árbol de Navidad, sofá beige y regalos

Los Reyes Magos hace días que han pasado y empieza la postnavidad en casa, es decir, hay que empezar a pensar en guardar tooodos los adornos de Navidad. ¡Qué pereza! Por un lado, porque significa que las fiestas (y la buena vida) ya se han acabado, y por el otro, porque son tantas (y tan pequeñas) las cosas que hay que guardar, que uno no sabe ni por dónde empezar.  

La solución es ponértelo lo más fácil posible y organizarte bien. Con estos trucos conseguirás guardarlo todo en un abrir y cerrar de ojos, y sobre todo, almacenarlo muy bien para que el año que viene lo encuentres en perfecto estado y te sea muy fácil de colocar.  

Un par de consejos antes de empezar: 

  • Déjate una tarde libre para guardarlo todo. Si lo haces en varios días, solo conseguirás tener la casa desordenada y perderás más fácilmente el orden de lo que guardas. 
  • Busca cómplices. O sea, no lo hagas todo solo. A todo el mundo le encanta montar el árbol y decorar la casa, pero cuando se trata de recoger, hay mucho experto en el arte del escaqueo. Anímales a que te acompañen. Pon una música que os guste de fondo, una merienda que os dé energía ¡y a por ello!  

¿Desmontamos el árbol? 

En caso de que sea sintético, para que ocupe el mínimo espacio, asegúrate de doblar bien las ramas y “cerrarlo” al máximo presionando las ramas con un cordel. Lo ideal es meterlo en una caja de cartón de su tamaño, que transpira mejor. En caso de no tenerla, una bolsa de tela sería un buen sustituto. Y para evitar humedades que puedan estropearlo, pon dentro una bolsita de sílice, lo protegerás.  

Y ahora… ¿qué hacemos con lo más pequeño?   

  • Guirnaldas de luz: no se enredarán si coges un trozo de cartón delgado o un tubo de cartón de papel higiénico o de papel de cocina y las enrollas a su alrededor. Ten en cuenta dejar el enchufe a la vista para poder probarlo el año que viene antes de desenrollar la guirnalda y comprobar así si funciona o se ha fundido con el paso del tiempo. 
  • Adornos: no los guardes todos juntos. Suelen ser de distintos materiales e incluso colores. Agrúpalos como sea mejor y guarda cada conjunto en una bolsa de plástico con zip. Los adornos que sean de materiales naturales como madera, piñas, cuerda, etc. mételos en la bolsa junto a una bolsita de sílice. Luego, pon todas las bolsas en una caja bien etiquetada para que el año que viene sepas qué guardas ahí exactamente. ¡Y otro truco! En vez de bolsas, puedes utilizar también hueveras de cartón. En cada hueco, puedes poner un adorno, así, quedarán seguros y protegidos. 
  • Bolas delicadas: si son de cristal y pueden romperse, la bolsa no será la solución. Hay otro truco mucho mejor: utilizar hueveras de cartón. En cada hueco, puedes poner una bola. Estarán seguras y protegidas. 

Los papeles para envolver regalos   

La postnavidad nos deja en casa un montón de papeles sobrantes de distintos colores y estampados difíciles de guardar. Son demasiado grandes para un cajón y si los apilas, acaban desenrollándose y cayendo. ¿Un truco? Una bolsa de plástico de las que se cuelgan en el armario y sirven para proteger abrigos. Son estrechas y largas, y los papeles también, por lo que encajan perfectamente y ocupan el mínimo espacio. Ciérralos dentro con la cremallera y cuélgalos en un armario. No se arrugarán y los tendrás a mano para envolver regalos durante todo el año. 

Un buen truco para guardar las mantelerías postnavidad   

Tradicionalmente las hemos guardado planchadas y dobladas en un cajón, pero ¿es la mejor manera de hacerlo? Pues no, porque cuando se vuelven a sacar, la arruga es la reina y todo lo que planchamos en su día no sirve de nada. El truco es el mismo que para los papeles de regalo: un palo de escoba que no uses te servirá para enrollarlos y guardarlos en vertical. Ocuparán lo mínimo y evitarás las antiestéticas arrugas.  

¿Y cómo guardamos el pesebre?   

Si las figuras del pesebre son delicadas, puedes optar por dos fórmulas:  

  1. Envolverlas en papel de diario o plástico de burbujas y meterlas en una caja. 
  2. Meterlas en una caja llena de serrín. Si las hundes un poco separadas entre sí, evitarás que choquen y puedan recibir golpes si se mueve la caja.  

Escojas el truco que escojas, asegúrate de sacarles bien el polvo antes y de etiquetar la caja para saber qué figuras hay dentro. Puedes meterlas todas juntas en la misma caja o tener pequeñas cajas dentro de una más grande para separar los distintos grupos de figuras.  

Velas y coronas de Adviento   

  • Velas: si quieres encontrarlas el año que viene en perfecto estado, guárdalas en una caja tumbadas para que mantengan su forma, y mételas en un espacio fresco y oscuro para que el calor no pueda deformarlas. 
  • Coronas: para que no se chafen y se estropeen, lo ideal es guardarlas en vertical. Mételas en una bolsa de plástico (si puede ser de tela, mejor) con una bolsita de sílice dentro, y cuelga la bolsa en una percha dentro de un armario. 

Y un consejo final (pero muy importante): asegúrate de sacar las pilas de todas las decoraciones navideñas que las lleven si no quieres encontrarte el año que viene con manchas de óxido que estropeen los mecanismos.