Limpieza de ventanas

Las paredes reordenan y delimitan espacios pero también pueden oscurecer al evitar el paso de la luz. Una solución es optar por paredes de cristal. Hoy, aquí, vamos a desgranar todo su potencial. Síguenos. Querrás tener una en casa. 

5 claves por las que debes elegir una pared de cristal 

  1. Para dividir sin oscurecer: seguirás teniendo espacios distintos pero mucha más luz.  
  2. Para conseguir sensación de mayor amplitud: al comunicar dos estancias por cristal, la vista puede recorrer el espacio hasta la punta más alejada, consiguiendo que la casa parezca mucho más grande. Las paredes de cristal son la solución ideal para pisos mini. 
  3. Para separar sin aislar: podrás conseguir intimidad y a la vez, mantener el contacto visual con las personas que estén en las estancias con las que la pared de cristal comunique. 
  4. Para ahorrar luz: cuanta más claridad permites que pase de estancia a estancia, menos lámparas debes encender. 
  5. Y porque se adaptan a cualquier estilo de casa dependiendo del tipo de pared de cristal: con madera, solo una lámina de cristal de suelo a techo, sobre un murete, etc. 

¿Qué tipo de cristal debe tener?  

Evidentemente, una pared de cristal no puede hacerse con cualquier tipo de vidrio. La seguridad aquí es prioritaria. Estos son los tipos de vidrio entre los que se puede escoger: 

  • Vidrio laminado: son paneles compuestos de dos o tres láminas de vidrio unidas por un material plástico que no se ve. Este material aumenta la resistencia del cristal frente a la rotura, además de que suma protección frente a los rayos UVA. En este caso, si el vidrio sufriera una rotura, los distintos fragmentos del cristal no caerían sino que quedarían pegados a la lámina, evitando cortes.  
  • Vidrio templado: es un tipo de vidrio extremadamente resistente y muy seguro. En caso de rotura, se astilla en pedazos muy pequeños que no representan riesgo de corte. 
  • Vidrio acústico: es más grueso de lo que suelen ser el resto, un grosor necesario para ofrecer una alta resistencia a los ruidos. 

Por otro lado, también puedes elegir entre cristales transparentes, si no tienes que preservar la intimidad; satinados, que permiten el paso de la luz pero no de las miradas, y decorados con serigrafías, para, por ejemplo, mamparas de baño.  

Decoideas: paredes de cristal para cada estancia 

  • Recibidores: suelen ser espacios con poca luz y pequeños. Hacer una pared de cristal que los comunique con el salón o con un distribuidor, por ejemplo, puede hacer que se vean más amplios y mucho más luminosos.  
  • Distribuidores o pasillos con escalera: se puede optar por cambiar la barandilla por un cristal. El espacio se verá mucho más amplio, diáfano y airoso, y en caso de que la zona superior tenga luz, el cristal permitirá que la claridad lo atraviese y bañe el piso inferior. 
  • Salones: si cuenta con una zona de estudio, una gran idea para asegurarte concentración sin encerrarte visualmente y compartiendo el espacio con el resto de la familia, es rodear la zona de estudio con paredes de cristal. En salones clásicos actuales quedan especialmente bien los muretes bajos con una cristalera con cuarterones en la zona superior. En otros de estilo más industrial, las estructuras de metal en negro con cuarterones de cristal, quedan perfectas. 
  • Cocina: las paredes de cristal son la solución ideal para hacer que cocinas pequeñas parezcan más grandes. El mejor sistema aquí para contar con los beneficios del cristal a la vez que se aprovecha el espacio es hacer un murete bajo en el que se puedan apoyar los muebles de cocina y acristalar solo la parte superior de este muro. De esta manera, la cocina quedará comunicada con la habitación contigua haciendo que la perspectiva dé más sensación de amplitud. Asimísmo, será mucho más agradable trabajar en ella, ya que no se convertirá en un “zulo” cerrado. Por otro lado, acristalarla y no dejarla completamente abierta, nos asegura que los humos, los olores y los ruidos no circularán por el resto de la casa. Una solución 10.  
  • Dormitorio y baño: si tienes la suerte de disponer de un baño en suite, conectarlo con una pared de cristal es una genial idea. De esta manera, la luz llegue a todos los rincones y para que el baño parezca más grande. Puedes hacerlo con cristal transparente si lo que se ve desde el dormitorio es la zona de tocador, o bien con cristal templado o al ácido, para salvaguardar la intimidad. 
  • Baño: obviamente, el baño es el primer lugar en el que podemos usar las paredes de cristal como mamparas de ducha. Lo ideal en estos casos es que la lámina de cristal se coja a pared y suelo con el mínimo de guías posible, y que no haya puertas para entrar. Cuanto más simple sea el cristal, más amplio y diáfano se verá el espacio.  

¿Ganas de contar con una pared de cristal en tu casa? Ya ves que los usos son muchos y diversos, pero lo que siempre ganarás con ella es más luz, más espacio y más estilo. 

¡Crea un espacio lleno de luz con ayuda de las paredes de cristal!