Descuentos de hasta -70% ¡Regístrate!

Mano sujetando una flor roja protea

Las flores son muy importantes en casa ya que ayudan a dar color y alegría. Con plantas una casa adquiere otro estilo y una sensación mucho más agradable. Es cierto, que dependiendo del estilo escogeremos un tipo de flor, pero sin duda hay una que nos encanta: la protea. Quizás el nombre no te suena del todo, porque no es una de las más famosas. Sin embargo, debido a su extraordinaria y forma peculiar, está adquiriendo cada vez más protagonismo. Te contamos todo sobre modos de cuidado y cómo se ha ido introduciendo también en nuestras casas a modo de elementos decorativos.  

¿Qué es la protea? 

La protea es una planta originaria del sur de África. Existen diferentes variedades de protea, aunque la mayoría produce la misma flor. Lo más atractivo de esta planta son sin duda las flores con una forma muy parecida a las alcachofas pero con diferentes colores. Los colores más habituales de esta planta son el rosa, el naranja y el rojo. Por norma general, se utiliza en jardines cuando el clima de la zona tiene una temperatura media (por ejemplo el clima mediterráneo). En el caso de que haga mucho frío, es mejor cultivar este tipo de plantas en invernadero.  

¿Cómo cuidarla?

La protea es una planta que necesita una exposición bastante prolongada al sol. Por eso, es mejor ponerlas en el exterior si contamos con un balcón, terraza o jardín. Las flores crecen mucho antes, y resistente mejor que en interiores oscuros. Para su mantenimiento anota bien estos pequeños trucos:  

  • Es importante contar con un buen abono para que florezcan bien las proteas. Este tipo de plantas se pueden trasplantar sin problema.  
  • En cuanto al riego, este debe ser moderado y conviene esperar a que la tierra se seque antes de regar de nuevo. Son plantas bastantes resistentes a la sequía.  
  • Debemos utilizar productos que eviten que plagas como la araña roja se introduzcan en la protea y la perjudiquen.  

Protea como decoración de casa

La protea se ha popularizado tanto que ya no solo la vemos sobre la mesa para decorar sino también en algunas composiciones decorativas. En la pared, la protea ha adquirido un gran protagonismo. Algunos de los elementos más comunes son los papeles pintados, y los cuadros, que podemos ver integrados en diferentes estilos.  

Pero no solo los elementos decorativos de pared son los más deseados, también los textiles. Las fundas de cojín con estampado de protea se han convertido en un imprescindible en los sofás. Ayudan a dar vida y un nuevo aire a cualquier sofá. Nos gusta verlos sobre todo en sofás con tonos más oscuros ya que ayuda a darles más vida. Pero además, de los textiles como cojines hay otros donde la protea se ha convertido en tendencia: la ropa de cama y los cabeceros tapizados. Sobre todo si contamos con un dormitorio blanco, este tipo de estampados nos ayudará a conseguir un ambiente mucho más colorido. Además, no romperemos con la estética de calma y tranquilidad que todo dormitorio debe tener.