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Diseño de Alvar Aalto

Lejos de querer construir palacios y grandes mansiones, Alvar Aalto consideraba que la arquitectura debía estar al servicio público y dicen de él que fue fiel a sus creencias y nunca se dejó seducir por el dinero. El racionalismo de la época en la que vivió Alvar Aalto creaba bloques de viviendas cerrados, iguales todos, anónimos e industriales. Sin embargo, el arquitecto finlandés quería que las viviendas se abrieran al sol, al aire, a la naturaleza. De ahí que las diseñara con terrazas, jardines y exteriores que hacían la vida en la solitaria y oscura Finlandia mucho más agradable y acogedora.  

Su musa: sus orígenes

Alvar Aalto no citaba a los grandes diseñadores  como Le Corbusier o Frank Lloyd Wright como sus grandes influencias. Prefería hablar de algo más próximo y es que aseguraba que sus musas se encontraban en su infancia, en sus padres, un topógrafo y una funcionaria de Correos, y en el lugar en el que nació, Kuortane (Finlandia), un 3 de febrero de 1898.  

Con veintitrés años, en 1921, se licenció como arquitecto en la Universidad Politécnica de Helsinki. A los veinticinco, abrió su propio despacho de arquitectura justo cuando el arquitecto finlandés más relevante de la época, Eliel Saarinen, emigró a Estados Unidos. Era una época en la que triunfaba el Movimiento Moderno, un tipo de arquitectura funcional que Alvar Aalto consideraba que debía evolucionar para hacerse más humana. 

La gente: el motor de Alvar Aalto

El arquitecto finlandés estudió el comportamiento y las reacciones de las personas a las distintas formas arquitectónicas, a los diferentes tipos de iluminación, a los materiales… Y quiso adaptarlo todo para lograr una arquitectura más amable. Alvar Aalto defendía la arquitectura racional y moderna, sí, pero con un efecto psicológico positivo sobre las personas. 

Junto a su mujer, la también arquitecta Aino Marsio, firmó cada uno de los proyectos que hizo desde que se conocieron. También crearon juntos Artek en 1935, una firma que hoy es propiedad de Vitra, y que aun vende los muebles y accesorios diseñados por la pareja. A través de Artek, Alvar Aalto y Aino Marsio distribuían internacionalmente los muebles y complementos que diseñaban y que reunían en su factura arte y técnica (de ahí el nombre de la empresa). Con ellos intentaban producir de forma industrial objetos que fuesen hermosos y tuvieran un valor artístico. 

Villa Mairea, el corazón de Alvar Aalto

Alvar Aalto construyó Villa Mairea junto a su mujer Aino Marsio en 1938. Resultó ser un proyecto que condensa a la perfección la filosofía de los arquitectos, que abogaban por un diseño que se dejara vivir. Villa Mairea es una preciosa casa de veraneo levantada en Noormarkku (Finlandia) para la pintora Maire Ahlström y el empresario maderero Harry Gullichsen. Aino ya había diseñado los interiores de la casa que esta pareja tenía en Helsinki y por ello, los Gullichsen-Ahlström decidieron encargar a Aino y Alvar su nuevo hogar en el campo. Villa Mairea tenía que ser una vivienda en la que disfrutar de las vacaciones y a la vez, una galería de arte para las obras de Maire. Y así fue. Villa Mairea acabó siendo una maravillosa casa con exterior de madera, mezcla de modernidad y tradición, con terrazas voladizas y donde la vida cotidiana comparte espacio con el arte de Maire. 

3 obras maestras de Alvar Aalto

En los trabajos de Alvar Aalto hay modernidad pero a la vez naturalidad, y el Mediterráneo tiene mucho que ver en ello. Cuando Alvar Aalto y Aino Marsio se casaron, viajaron hasta Italia y todo lo que vieron les influenció. Estos son tres de los proyectos más importanes aparte de Villa Mairea

  • Sanatorio para tuberculosos de Paimio (1929-1932). Fue un modelo de arquitectura hospitalaria por el modo en el que integra el paisaje y por la forma de sus terrazas, que permite que el sol inunde los interiores. También para este sanatorio Alvar Aalto y Aino Marsio crearon la silla Paimio, pensada para que los enfermos pudieran respirar mejor. 
  • Biblioteca de Viipuri (1935). Dos bloques con distintos usos: uno para reuniones y conferencias y otro para la biblioteca propiamente dicha. Hasta 57 lucernarios perforan el techo ofreciendo una perfecta iluminación en el espacio de la biblioteca, y en la sala de conferencias, el techo se cubre de finos listones de madera ondulados para ayudar a una mejor acústica. 
  • Finlandia Hall (1967-1971). Es sin duda el edificio más importante de Alvar Aalto en Helsinki. Parece un barco anclado en la bahía de Töölö recubierto de mármol de Carrara, idea que Alvar se trajo de aquel mítico viaje a Italia que realizó con Aino. 
Hall de Jarrón de diseño de Alvar A

Alvar Aalto viajó a Estados Unidos en 1940 como profesor invitado por el Massachusetts Institute of Technology (MIT) y allí permació durante ocho años. De aquella época es la Baker House (1947). El arquitecto regresó a Finlandia en 1948 para dirigir la Oficina de Reconstrucción del país tras el desastre de la Segunda Guerra Mundial. Allí construiría el Ayuntamiento de Säynätsalo (1950-1952) o la impresionante Casa de la Cultura (1967-1975) de Helsinki, donde murió el 11 de mayo de 1976.