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Museo Guggenheim

72 años de vida profesional y 679 edificios. El legado de Frank Lloyd Wright es enorme y maravilloso. La Casa de la Cascada o el Museo Guggenheim de Nueva York son dos de sus proyectos arquitectónicos más especiales y reconocidos. Pero también diseñó muebles como la silla Barrel o la Coonley y la mesa Taliesin. Las obras de Frank Lloyd Wright se han convertido en grandes iconos del diseño, y su historia merece ser contada. 

Un paseo por la historia de Frank Lloyd Wright

Fue un arquitecto estadounidense nacido en Richlan Center, en 1869, en el seno de una familia de pastores de origen británico. Pasó su infancia y su adolescencia en una granja de Wisconsin, y aquella vida ligada a la naturaleza influenció su trabajo posterior. Empezó a estudiar ingeniería en la Universidad de Wisconsin pero al cabo de poco tiempo se trasladó a Chicago, donde entró a trabajar en el estudio del arquitecto Joseph Lyman Silsbee. El estilo convencional de Silsbee no le gustaba y abandonó para empezar a trabajar con el arquitecto Louis Henri Sullivan, considerado padre de la arquitectura moderna y el creador del rascacielos. 

Arquitectura y naturaleza

En 1892, Frank Lloyd Wright construyó la Charnley House de Chicago, que fue la primera obra que firmó en solitario. Más tarde, llegarón las viviendas unifamiliares conocidas como prairies houses (casas pradera). En todas ellas se pueden ver 4 de las constantes de la obra orgánica de Frank Lloyd Wright:  

  • una estrecha relación de la arquitectura con su entorno natural  
  • la construcción en horizontal  
  • convertir la escalera y la chimenea en el centro de la casa   
  • la prolongación de los techos creando porches  

De hecho, muchas de las casas de los clientes de Frank Lloyd Wright se convirtieron en auténticos laboratorios de pruebas del genial arquitecto. 

Entre el éxito y la desgracia

La vida de Frank Lloyd Wright merece una película. A principios del siglo XX no solo sus obras empiezan a aparecer en las portadas de las revistas especializadas sino también su vida privada, haciéndose eco de sus supuestas infidelidades con mujeres casadas. Para una de sus amantes, Mamah Borthwick, esposa del ingeniero eléctrico Edwin Cheney y por quien abandonó a su primera mujer, Kitty, Frank Lloyd Wright construyó Taliesin, la mayor de sus viviendas y donde también impartió clases. Una casa marcada por la desgracia, que condicionó la vida del que es uno de los grandes diseñadores del siglo XX.  

¿Pero qué sucedió en Taliesin para que marcara la vida de Frank Lloyd Wright? Un incendio en 1914, provocado por uno de sus empleados, que había enloquecido, acabaría con la vida de Mamah Borhtwick, los dos hijos que tuvo con Frank Lloyd Wright y varios discípulos del arquitecto.  

Con el tiempo, construiría Taliesin West, lugar al que se mudaría junto a su tercera esposa, la bailarina de Montenegro Olgivana Lazovic. 

8 obras de Frank Lloyd Wright, patrimonio mundial de la UNESCO

  • La Casa de la Cascada, en Pensilvania: o Casa Kaufmann, construida entre 1936 y 1939 sobre una cascada, se adapta al escaloamiento del terreno y conecta interior y exterior con la idea de unir arquitectura y naturaleza.  
  • Casa Jacobs 1, en Wisconsin: la representación de las llamadas “casas usonianas”, construcciones económicas planteadas para abaratar costes y que las clases medias pudieran construirse una casa tras la Gran Depresión.   
  • El Imperial Hotel de Tokio: edificado al estilo de los castillos tradicionales japoneses. 
  • El Museo Solomon R. Guggenheim, de Nueva York: sus obras empezaron en el 1943 y terminaron en el 1959, seis meses después de la muerte de Frank Lloyd Wright. ¿Los grandes aciertos de esta construcción? Sus curvas, la rampa en espiral y el gran tragaluz del techo. 
  • Hollyhock House, en Los Ángeles: construida entre 1919 y 1921 para Aline Barnsdall, una joven heredera de un emporio petrolero, sus formas recuerdan a los templos mayas. 
  • Casa Taliesin, en Spring Green (Wisconsin): 1.100 metros cuadrados en una sola planta con grandísimos ventanales. 
  • Unity Temple, en Chicago: Frank Lloyd Wright la consideraba su “joya”. De líneas cubistas, todo lo que contiene, desde vidrieras hasta muebles, también lo hizo el arquitecto.  
  • Frederick C. Robie House, en Chicago: el máximo exponente de las casas pradera, con una línea de ventanas y una gran chimenea central alrededor de la cual se distribuye toda la casa.  

Pero Frank Lloyd Wright tiene otras muchísimas obras en su haber, entre ellas, la casa que construyó para Marilyn Monroe y Arthur Miller, o La Miniatura, en Pasadena (California), construida mediante “textile blocks”, bloques de hormigón labrados con patrones geométricos. 

El arquitecto pasó los últimos años de su vida instalado en la suite del Hotel Plaza de Nueva York, desde donde controlaba la construcción del Guggenheim, realizando conferencias y murió en Phoenix, en 1959, a los 91 años de edad, dejando un legado único y revolucionario.