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Diseño de Mies van der Rohe

De entre todos los diseñadores nacidos en el siglo XX, Ludwig Mies van der Rohe es quizás uno de los que más huella ha dejado, tanto por su legado arquitectónico en acero y cristal como por su famosa frase “menos es más”, una filosofía que sigue marcando muchos de los estilos decorativos de tendencia.  

Formándose entre los más grandes

Mies van der Rohe nació en Aquisgrán (Alemania) el 27 de marzo de 1886. Entre 1905 y 1907 colaboró con el también arquitecto y diseñador Bruno Paul, y más tarde, con el pionero de la arquitectura industrial Peter Behrens. Trabajando con Behrens conoció a otros dos de los más grandes arquitectos del siglo XX: Walter Gropius y Le Corbusier.  

Poco tiempo después, en 1912, abrió su propio estudio en Berlín. Empezó dedicándose a la arquitectura neoclásica pero su interés fue decantándose hacia los movimientos de vanguardia que surgieron tras la Primera Guerra Mundial. En esa época realizó proyectos revolucionarios como el edificio de oficinas que construyó en Friedrichstrasse (Berlín): dos torres de veinte pisos unidas por un núcleo central donde se ubicaban los accesos por escaleras y ascensores. 

Estilo Mies van der Rohe

Racional y funcional, la obra de Mies van der Rohe es sencilla pero expresiva y contundente. Su filosofía “menos es más” se convirtió en la esencia de la modernidad. Siguiéndola, creó una obra que destaca por su geometría, por dejar a la vista los elementos estructurales minimizando al máximo lo superfluo y ornamental, y por su elegancia tanto en las proporciones como en la utilización de materiales. Mies van der Rohe lograba composiciones exquisitas y perfectas combinando mármoles, ónice, acero cromado, maderas nobles y bronce, pero también introduciendo la naturaleza en los edificios a través del vidrio.  

El Pabellón de Barcelona

El Pabellón de Barcelona, el pabellón alemán que Mies van der Rohe creó para la Exposición Universal de Barcelona de 1929, es una de sus obras maestras, como también lo es su famoso sillón Barcelona, diseñado para la ocasión. De formas simples y rectas, una organización espacial sencilla y abierta, y la aplicación de sus materiales (vidrio, acero y cuatro clases de mármol), fue una construcción que sorprendió al mundo. Tanto fue así que tras la clausura de la exposición el Pabellón de Barcelona tuvo que desmontarse, pero el gran interés que generó la obra y su posterior reconocimiento, hizo que se volviera a reconstruir décadas más tarde. El arquitecto catalán Oriol Bohigas fue el impulsor de la reconstrucción, que se inició en 1983, y en 1986, el Pabellón de Barcelona se volvió a inaugurar en su ubicación original, en la Plaza de Carles Buigas, en Montjuic (Barcelona). 

El legado de Mies van der Rohe

Además del Pabellón de Barcelona, el arquitecto  firmó algunos de los edificios más emblemáticos de la arquitectura moderna. Entre ellos, la casa Tugendhat, obra realizada en 1930 en Brno (República Checa). Pero también es recordado por ser el director de la Escuela de Arte y Diseño de la Bauhaus, uno de los centros neurálgicos del Movimiento Moderno. Mies van der Rohe estuvo al cargo de la escuela entre 1930 y 1933, cuando el partido nazi decidió clausurarla. Cuatro años más tarde, Mies emigraría a Estados Unidos, donde dirigió otra gran escuela, la Escuela de Arquitectura del Illinois Institute of Technology, y sería maestro de varias generaciones de arquitectos estadounidenses.  

4 maravillas americanas de Mies van der Rohe

En su etapa estadounidense creó muchas de sus obras más emblemáticas. Aquí destacamos cuatro: 

  • Los apartamentos Lake Shore Drive (1948-1951): fueron los primeros rascacielos que levantó Mies van der Rohe. Lo hizo en Chicago y le hicieron despegar como arquitecto único. 
  • El Crown Hall del MIT (1950-1956): un edificio en dos niveles construido en Chicago, con cuatro fachadas de cristal y rodeado de grandes árboles. Simplicidad industrial.  
  • La casa Farnsworth (1951): Mies van der Rohe construyó esta casa en Pano (Illinois), junto al río Fox. Se trata de un pequeño refugio delimitado por un muro-cortina de vidrio plano que se ha convertido en uno de los iconos del Movimiento Moderno.  
  • La torre Seagram Building (1958): junto a su discípulo Philip Johnson, Mies van der Rohe levantó este rascacielos de 37 pisos de vidrio y bronce en la ciudad de Nueva York. Una obra que se convirtió en el máximo exponente del estilo internacional.   

Cuando llegaba el final de su vida, regresó a su país natal para encargarse de la Neue Nationalgalerie de Berlín, su última gran obra. Entonces ya era considerado uno de los más grandes arquitectos del siglo XX. Pero no pudo ver acabada su obra ya que se inauguró poco después de su muerte. Mies van der Rohe murió un 17 de agosto de 1969, en la ciudad de Chicago.