edificios fusionando estilo moderno y clásico

Conocida como la reina de la curva y reconocida como una de las mejores arquitectas del siglo XXI, Zaha Hadid es famosa por sus faraónicas y futuristas obras arquitectónicas repletas de ondulaciones. Te contamos un poco más sobre ella y su estilo y por qué pertenece al grupo de arquitectos más reconocidos del siglo XXI.

¿Quién es Zaha Hadid?

Procedente de una familia iraquí acomodada, Zaha Hadid cursó Matemáticas en La Universidad Americana de Beirut, y más tarde, en 1977, se graduó como arquitecta en Londres. En Reino Unido residió la mayor parte de su vida, motivo por el cual obtuvo la nacionalidad inglesa.

Los primeros diez años de su carrera estuvieron dedicados principalmente a la docencia. Durante esta etapa diseñó ya algunos proyectos que le ayudaron a hacerse conocida, aunque muchos de estos no pasasen del papel.

En 1979 fundó su propio estudio Zaha Hadid Architects. A partir de ese momento los encargos dieron paso a obras que no dejaron indiferente. Su seña de identidad: las construcciones de hormigón con formas sinuosas, con el acero y el vidrio como fieles acompañantes.

La originalidad de Zaha Hadid

Hadid es todo lo contrario a un arquitecto de libro. Lo que concebía en su cabeza lo plasmaba en papel y no había nada ni nadie que le pudiese hacer retroceder. Así, esta artista de la arquitectura consiguió concebir de forma rompedora y valiente, formas y diseños que parecían imposibles. Sus diseños constituyeron un auténtico desafío para ingenieros y constructores. Por ello, muchas de sus obras tardaron largos años en llevarse a cabo, en ocasiones más de una década.

La arquitectura de Zaha Hadid podría definirse como de “contrapunto”. Poco preocupada por el entorno, las futuristas y voluminosas construcciones de Hadid irrumpen en cualquier ciudad o paisaje sin tapujos. Su arquitectura es gris, fría, moderna, creativa, rompe con la tradición y, por lo general, se desliga de la identidad del espacio donde se emplaza. Podría decirse que es una arquitectura conceptual que va a su aire, que atiende al diseño y no se preocupa demasiado por los detalles.

Sus obras futuristas se encuentran en las ciudades y paisajes del siglo XXI

Damos un repaso a algunas de sus obras, repartidas por distintos puntos del planeta, para hacernos una idea del peculiar estilo de esta atípica arquitecta:

  • Estación de Bomberos Vitra (1991-1993), Weil am Rhein, Alemania: una combinación de formas poligonales con triángulos da lugar a este parque de bomberos que se construyó para dar servicio a un complejo de centros de producción de la empresa de mobiliario Vitra, que había sufrido un gran incendio a principios de los 80. En la actualidad, es utilizada como centro de exposición de sillas Vitra.
  • Ópera de Guangzhou (2003-2010), Guangzhou, China: un edificio con una forma totalmente irregular, a orillas del río Pearl, que semeja dos piedras al borde del río. Constituye uno de los teatros más grandes del país, dotado con la más alta tecnología.
  • Pabellón puente de Zaragoza (2005-2008), Zaragoza, España: este puente se concibió para cubrir una doble función: conectar la ciudad de Zaragoza con la zona de la exposición internacional celebrada en 2008, y servir como zona de exposición de entrada a la misma. La estructura apaisada emula a un gladiolo flotando sobre el río Ebro. El túnel presenta una forma triangular, aunque otras formas alargadas y curvas se entremezclan con este, tanto en el interior como en el exterior.
interior pabellon puente de zaragoza
  • Torre Opus (2007-2018), Dubái, Emiratos Árabes Unidos: un edificio multiusos con dos torres con forma irregular que se unen por un túnel suspendido en el medio. El edificio alberga oficinas, apartamentos y el hotel de cinco estrellas Meliá ME Dubai, cuyos interiores también fueron diseñados por la arquitecta.
  • Residencia Capital Hill (2006-2018), Moscú, Rusia: dedicada principalmente al diseño de espacios públicos, la Residencia Capital Hill supone la única casa particular que ha construido Zaha Hadid en toda su carrera. Fue diseñada para el multimillonario Vladislav Doronin y su novia por aquel entonces la top model Naomi Campbell. Capital Hill es todo lo contrario a una vivienda convencional. Da el aspecto de una nave espacial caída del cielo y como si hubiera quedado incrustada en el medio del bosque. La mansión destaca por su diseño abstracto con un elemento protagonista: una torre de 22 metros, que supera la altura de los arboles que la rodean, donde se sitúa el dormitorio principal. Tanto su interior como su exterior sorprenden con un sinfín de formas originales e inesperadas, mires donde mires.