Nos encanta el magnetismo de los refugios de montaña. Y es que pocas viviendas resultan más acogedoras que las cálidas casas de campo, capaces de trasladarnos al lugar de nuestros sueños. Para conseguir este efecto de cuento es importante saber, sobre todo si contamos con no demasiados metros, cómo decorar una casa de campo pequeña para sacarle el máximo partido y hacer que resulte ese lugar entrañable que tenemos en mente. Saca lápiz y papel y prepárate para tomar nota de las mejores ideas de nuestros interioristas en espacios pequeños, dispuestos a que vivas en casas de campo pequeñas que te sumerjan de inmediato en una auténtica experiencia bucólica llena de buenos momentos.

4 Consejos para decorar casas de campo pequeñas y de ensueño

Las casas de campo pequeñas y sencillas, repletas de posibilidades si la distribución y el ingenio es el apropiado a la hora de tomar decisiones de interiorismo.

Sacar el máximo partido a la luz, inspirarse en el estilo nórdico, apostar por maderas más claras, apostar por el dominio del blanco en la paleta cromática, incluir alguna zona abierta o estancias integradas son algunas de las soluciones para conseguir casas bonitas pequeñas en medio de la montaña.

Déjate llevar por tus deseos más profundos y date un capricho a la hora de reformar una casa de campo pequeña hasta hacerla muy tuya. En Westwing nos fascinan las casas pequeñas con encanto.

El estilo rústico y el estilo nórdico son nuestros favoritos para la decoración de casas pequeñas ubicadas en el campo. Ya sea con grandes muros de piedra, acompañadas por un estupendo jardín mediterráneo, con mallorquinas de madera que flanqueen con glamour los ventanales o con apetecibles asientos de exterior que inviten a la relajación y al dolce far niente… Las casas de campo son un auténtico placer para los sentidos. Ubicadas en medio de la calma, están llamadas a ser espacios llenos de personalidad y diseñados para el confort y las largas jornadas compartidas con amigos y familia. Te desvelamos los mejores trucos para conseguir que las casas rústicas pequeñas cobren vida propia.

1. Apuesta por madera clara en las casas de campo pequeñas

Despídete de los tonos de madera oscuros al más puro estilo del alto Pirineo. Si quieres agrandar visualmente el espacio, maderas claras al natural, como la de pino, son la mejor opción. Harás que la casa gane en luminosidad sin renunciar a su personalidad de montaña.

Para el contraste, elige alguna pared con un potente juego de color en tonos más oscuros. Puedes permitirte un gris intenso para ofrecerle un contrapunto visual al tono claro de la madera.

2. Revestimientos en madera para las casas de campo pequeñas

Nos encanta la madera por su cualidad para hacer muy acogedor el espacio. Y qué mejor que seleccionarla para revestir todo el dormitorio y la sala de estar, las habitaciones en las que más calma, confort y relajación necesitamos.

La madera es además un material extraordinario para aislar del frío exterior y conservar el calor de la vivienda. Una chimenea crepitando, una buena manta de pelo y una habitación revestida de madera al completo es una estampa que nos insufla calma y tranquilidad de inmediato.

No te cortes y no tengas miedo de aplicarla donde consideres: madera para los techos, para el cabecero de la cama o para las vigas y la repisa de la chimenea. ¡Nos chifla el resultado!

3. Cristaleras abiertas en las casas de campo pequeñas

Cuando no disponemos de demasiado espacio, debemos buscar soluciones para dejar que entre la luz natural y engrandezca la estancia.

En una casa de campo esta opción es especialmente apetecible, además, para deleitarnos con las estupendas vistas y tener la sensación de estar alojados en plena naturaleza. ¿Qué tal si conviertes el salón o tu propio dormitorio en un mirador? Bastará con construir una pared de cristal, que aligere el peso visual y recree una atmósfera irrepetible. El resultado es, sencillamente, espectacular.

4. Espacios abiertos en casas de campo pequeñas: rústico renovado

Innovar a la hora de dividir o integrar espacios es algo que deberías permitirse también en una casa de campo y especialmente si cuentas con pocos metros.

Elimina divisiones, permite que entre la luz, integra estancias que no habías pensado que fuese posible, el salón con el comedor, el dormitorio con el salón, el comedor con la cocina… Las estancias ganarán en amplitud y su aire se renovará, volviéndose mucho más contemporáneo. Si te interesa la apuesta por renovar el estilo rústico, atrévete con la mezcla en materiales, diseño y color.

Casas de campo pequeñas de piedra

Casas pequeñas de piedra en las paredes en contraste con la madera en las vigas o en el acabado de los muebles; piezas de aire retro con un contrapunto de líneas rectas en el mobiliario; alfombras y mantas muy gustosas al más puro estilo nórdico; muebles reciclados y restaurados; textiles de estampados que aportan originalidad al conjunto; techos inclinados que dan ese acogedor aire abuhardillado; almohadones que invitan a tomarse un descanso; espacios diáfanos y zonas, en cambio, que ofrecen la mayor intimidad cuidando cada detalle de la iluminación. Toda la elegancia del campo con un toque muy moderno y distinguido.

Tradición y modernidad se dan la mano en las casas rústicas que adquieren aires más actuales. La última tendencia para conseguirlo es hacer que la vegetación, dentro y fuera del hogar, cuente como una pieza más del diseño. Particularmente, es algo que nos encanta a los interioristas de Westwing. Como broche final, hacer que la casa dialogue con el terreno natural en el que se inserta.

Para ello, además de integrar las plantas en el interior para que se transformen en auténticas reinas de la casa, es especialmente efectivo diseñar estructuralmente las casas de campo pequeñas teniendo en cuenta la relación de la vivienda con el jardín desde el inicio del proyecto. Esto permitirá crear insólitos espacios verdes en el exterior del hogar como vivo elemento ornamental que darán una cálida bienvenida a tus visitas.