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Caseta de madera en un jardín frondoso

¿Tienes la suerte de contar con un terreno alrededor de tu casa? ¿Te gustan las plantas? ¿Te gusta pasar tiempo en el exterior? Si has contestado que sí a cada una de estas tres preguntas, necesitas una caseta de jardín. Puedes darle el uso que más te convenga: desde convertirlo en un lugar donde guardar las herramientas de jardín, hasta dedicarlo a trabajos de jardinería o, en terrenos amplios, transformarlo en un espacio más en el que disfrutar del exterior.

Cobertizos prácticos y bonitos

Un cobertizo para jardín no tiene por qué ser una pieza solo funcional y, por lo tanto, poco estética. Precisamente porque ocupa un espacio en nuestro paisaje de todos los días, merece la pena cuidarlo y elegir una caseta de jardín práctica pero también bonita. Dependiendo del estilo de jardín que tengas y del espacio, podrás elegir tu cobertizo de jardín ideal:

  • De resina: no pienses que es un material que no pueda ser decorativo. Actualmente, se realizan casetas de jardín de resina bicolores, por ejemplo, en negro y gris o negro y color madera, con techo a dos aguas, puerta de una o de dos hojas e incluso ventanas, imitando las típicas casetas de madera de jardín. ¿Su gran ventaja? Que no requieren ningún mantenimiento y son facilísimas de instalar, a parte de que resisten bien los vientos salinos (para jardines cerca del mar), el sol y la condensación.
  • De acero galvanizado: también con techo a dos aguas y superficie de listones que parecen imitar la madera pintada. Puedes elegir tu caseta de jardín de acero galvanizado en colores que se mimeticen con el exterior, desde color madera a color verde. Son cobertizos muy prácticos que, como las casetas de resina, tampoco necesitan mantenimiento puesto que resisten bien los golpes y la corrosión. Eso sí, son muy ligeras y si en tu jardín suelen soplar vientos fuertes, no será una buena opción.
  • De madera: las encontrarás de madera tratada (de un tono verdoso), impermeable y con tratamiento insecticida y fungicida, o de madera sin tratar, a la que tendrás que darle unas capas de barniz o lasur para protegerla bien.

¿Por qué vale la pena tener una caseta de jardín?

Las casetas son muy prácticas porque se convierten en un espacio de almacenamiento extra nada desdeñable. Dentro puedes guardar desde leña hasta todas las herramientas y maquinaria que usas en el jardín, bien colocadas, o los juguetes que los niños tienen en el jardín. Eso sí, antes de elegir tu caseta de jardín ideal, debes tener claro lo que vas a guardar en ella para acertar con las dimensiones.

Ten en cuenta que en los cobertizos para jardín también puedes guardar vehículos como bicicletas o patinetes, que siempre son un engorro en interiores. Si este es tu plan, piensa en elegir una caseta con doble puerta para poder entrar o sacar los vehículos sin problemas.

Y si tienes mucho espacio, puedes convertir tu cobertizo en una estancia más de la casa, que puede hacer las veces de porche donde comer en verano para protegerse del sol o incluso de habitación de invitados con salida directa al jardín, siempre que esté bien acondicionada, claro está. Es más, hay casetas de jardín construidas como pequeñas casas con su propio porche para utilizar a modo de terraza.

¿Cuánto espacio necesitas?

Todo dependerá de los metros de los que dispongas y de lo que desees almacenar en tu caseta. Pero podemos establecer unas medidas mínimas según el uso que quieras darle:

  • Casetas de jardín de hasta 4 m2: serán perfectas para guardar muebles pequeños de jardín como sillas plegables, o bien herramientas básicas de jardinería o juguetes de los niños.
  • Casetas de jardín de hasta 10 m2: podrás tener hasta un banco de trabajo o un cortacésped o las bicicletas de la familia.
  • Casetas de jardín de hasta 15 m2: para proteger de las inclemencias del mal tiempo sofás o tumbonas, y para maquinaria de jardín de grandes dimensiones.
  • Casetas de jardín de 20 m2 o más: la podrás convertir en una habitación de invitados o en un comedor de verano.

Ten en cuenta que no todas las casetas vienen con suelo. Así que, dependiendo del uso que le quieras dar, asegúrate de ello. Por otro lado, aunque tengan suelo, necesitarán una superficie firme, bien nivelada y con un perfecto drenaje para que se puedan montar bien, encajen todas las piezas sin forzarlas. Y para evitar la humedad, es importante dejar como mínimo unos 50 cm libres entre la caseta y las plantas, ya que así evitarás humedades.

¿Entonces? ¿Ya sabes qué tipo de cobertizo para jardín te conviene más?