Altavoz inteligente

En Estados Unidos hay cada vez más hogares que optan por instalar la domótica en casa. La inclusión de este mercado en América es mucho más grande que en Europa. Uno de los motivos es porque la tipología de viviendas así lo permite ya que allí hay más casas grandes y modernas frente a apartamentos de más de 30 o 40 años. Pero esto no quiere decir que no podamos incluirla en nuestros hogares. Por eso desde Westwing te queremos explicar y demostrar que domotizar la casa no es tan complicado. 

La domótica en casa es fácil 

Empezamos por lo básico. Domótica es una palabra que viene del latín y que está formada por domus (casa) y tica (automática). La casa automática, también llamada casa inteligente. 

La mayoría de gente opina que transformar su casa en una inteligente resulta muy caro y muy complejo de instalar. Pero precisamente uno de los objetivos de la domótica es hacer la vida más fácil a la gente. Por eso, la instalación de cualquier sistema inteligente en una casa debe ser sencillo.  

Hasta hace unos años hacer algún tipo de instalación domótica en casa requería de grandes obras y de una inversión cuantiosa de dinero para adquirir todos los dispositivos y componentes. Pero con el uso del smartphone para controlar estos dispositivos, todos los procesos, incluido el de la instalación, se han simplificado. ¡Ya no necesitas que se hagan grandes obras en tu casa! 

  • No necesitas el cableado:ya no es necesario agujerear las paredes para desplazar cables. La tecnología inalámbrica funciona por las ondas del Wi-Fi. Además, te permite ir haciendo poco a poco, sin tener que hacer toda la instalación de los dispositivos de golpe. Primero conectas un interruptor inteligente, luego el altavoz y poco a poco vas sumando y sincronizando dispositivos. Y todo controlado desde un mismo punto o desde tu propio móvil. 
  • No necesitas un profesional para instalar: si no es necesario realizar ningún tipo de obra, tampoco es que instalar los sistemas no resulta tan complicado. Instalar domótica en casa no necesita de grandes profesionales, todo es bastante intuitivo 
  • No es tan costoso: sin obras y sin instaladores de por medio, los costes de cualquier instalación de domótica en casa serán mucho más reducidos. Teniendo en cuenta que estos sistemas ayudan a reducir el consumo energético, verás cómo mes a mes la factura de luz, agua y gas bajará y en dos o tres años habrás recuperado la inversión. Se trata de domotizar el consumo

Todo desde el móvil 

Una de las grandes ventajas de la domótica es la posibilidad de integrar diversos elementos en una sola herramienta y así realizar diversas acciones con una sola orden. Y el elemento primordial para que esto sea así es el smartphone o tableta, el mando con el que conectamos nuestra casa y la ponemos en marcha. Hay muchas cosas que podemos hacer en nuestro hogar que se regulen de manera inteligente y/o automática. Podemos domotizar la iluminación, la temperatura y hasta el sistema de riego. 

Domótica en casa: iluminación 

Con la domótica siempre tendrás la luz que necesitas en tu casa. Qué estáis cenando con un grupo de amigos… pon la luz más alta para que todos os podáis ver bien las caras. Qué estás acurrucado en el sofá viendo una película con tu pareja… baja la intensidad lumínica para crear el clima idóneo. Controla la luz a través de tu móvil es muy fácil. Estos dispositivos te permiten: 

  • Apagar todas las luces de la casa a la vez con un simple click. 
  • Comprobar fuera de casa si has apagado todas las luces. 
  • Apagar y encender las luces de tu casa a distancia en caso de olvido. 
  • Conocer los kws que estamos consumiendo con las luces encendidas a tiempo real. 
  • Modular la intensidad lumínica de una estancia de la casa. Por ejemplo, abrir muy poca luz al ir al baño de noche, o dejar la luz de la habitación de los niños a baja intensidad para ahuyentar sus miedos. 
  • Jugar con el color de las luces para crear distintos ambientes. 

Conecta una lámpara nueva a tu sistema de casa inteligente:

Cómo “domotizar” la temperatura 

Ahora que está llegando el frío vamos añadiendo capas de ropa para estar más abrigados. Luego tocará poner el edredón en la cama. Y finalmente cuando el frío ya sea más intenso pondremos la calefacción. Si el invierno es crudo y largo, el consumo de calefacción se puede disparar. Esto no es bueno para nuestro bolsillo, ni para el medio ambiente. Por eso, los climatizadores inteligentes son una gran solución para poder controlar el consumo energético de la calefacción. Y vale tanto para invierno como para verano, cuando abrimos los aires acondicionados. 

“Domotizar” la temperatura significa esencialmente regular la temperatura de cada estancia de la habitación y hacerlo a distancia. Que vuelves a casa y quieres que al llegar la casa esté bien atemperada… gradúala a tu gusto y así cuando entres a casa no sentirás ni un frío intenso, ni una ola de calor. Además, puedes dejar un programa automatizado para que a una hora predeterminada la calefacción se ponga a la temperatura ideal. De esta forma, el consumo energético está mucho más controlado y ajustado a tus necesidades.   

“Domotizar” los sistemas de riego 

Otra de las partes de una casa que se puede beneficiar con la domótica es el jardín. Esta parcela que tratamos de cuidar cada día regando las plantas, cortando el césped, etc., puede cuidarse sola. Bueno, sola no, pero sin prácticamente la intervención humana, sí. Primeramente, están los sistemas de riego inteligentes que riegan las plantas en los momentos en que más los necesitan éstas. La clave está en los sensores, que recopilan información sobre las horas de sol, sobre la humedad, etc. De esta manera, se activará el riego automático cuando los análisis de estos sensores lo determinen.  De esta manera, además, nos aseguramos de que no haya un derroche de agua pues se suministra la cantidad de agua que estos jardines necesiten. Ni un a gota más, ni una gota menos.