Interior de una casa con elementos estructurales a la visa como una pared de ladrillo blanca

Una pared de ladrillo visto, unas columnas antiguas restauradas, la belleza de unos techos artesonados, vigas de madera retorcidas y bellas, un pavimento de mosaico hidráulico recuperado… Un piso con estos elementos es un tesoro. Y es que hacer que la estructura concreta de una casa sea visible es darle alma, personalidad y hacerla diferente al resto de viviendas de paredes enlucidas y alturas recortadas con placas de yeso en el techo. Las estructuras vistas crean espacios con memoria que apetece mucho decorar. Vamos a destacar tres que nos gustan especialmente. Nuestro reto: elegir las mejores decoideas para crear casas con alma preciosas. 

Decoideas para paredes de ladrillo visto 

Nos encantan pero pueden oscurecer mucho los ambientes. ¿Cómo podemos compensarlo? Eligiendo solo una de las paredes de la estancia para dejar desnuda. El resto, es mejor dejarlas blancas para que el espacio no pierda luz ni sensación de espacio y, a la vez, la pared de ladrillo destaque mucho más.  

  • ¿Qué mobiliario le va?
    Blanco, de líneas rectas y combinado con piezas en metal negro. Porque un cierto aire industrial le encaja a la perfección.  
  • ¿Y detalles?
    No dejes la pared completamente desnuda. Vístela con cuadros. Las fotografías, también en blanco y negro, quedan perfectas porque destacan sobre el ladrillo rojizo. 
  • ¡Ilumina!
    Una tira de LEDs perimetrales que bañen la pared de ladrillo harán que esta parezca alejarse, compensando la pérdida visual de espacio. Y además, le regalarán calidez (siempre que sean de luz cálida, alrededor de los 2.800 K). 

Decoideas para espacios con mosaico hidráulico 

Los suelos empezaron a despojarse de sus baldosas porcelánicas y dejaron la estructura del pavimento original de la casa visible: los mosaicos hidráulicos. Todo un mundo de color realmente bello que consigue decorar por sí solo una estancia.  

  • ¿Qué mobiliario les va? 
    De estilo retro, como ellos. Muebles de madera de patas ligeramente inclinadas, sillas y butacas de diseño nórdico (Jacobsen, Panton, Aalto…) o americano, como todas las firmadas por el matrimonio que formaban Charles y Ray Eames. 
  • ¿Y detalles? 
    Sencillos y hechos a mano, como las piezas de mosaico. Cerámicas, fibras naturales, cristal, tejidos de algodón o lino orgánicos… Lo más natural. 
  • ¡Llénalos de plantas!  
    Las grandes plantas con macetas de fibras o cerámica les dan ese toque natural que tanto agradecen. Verde que combina a la perfección con el caleidoscopio colorista del mosaico hidráulico. Se llevan las mostreras, los helechos y las plantas-árbol tropicales. 

Decoideas para estancias con techos y paredes artesonados 

Las molduras están de moda. No solo en techos. También en paredes, creando arrimaderos. Dan nivel a la casa y, además, en el caso de los arrimaderos, sirven para proteger las paredes de rozaduras.  

  • ¿Qué mobiliario les va? 
    Las molduras nos trasladan a estilos clásicos: lámparas de cristal, butacas Luis XV, sillas tapizadas… Pero si añades este tipo de mobiliario, por ejemplo, a un salón con estas estructuras concretas visibles, solo conseguirás saturar el espacio. La gracia está en los contrarios. Piezas sencillas, rectas, de diseño, incluso de estilo Mid Century, encajarán a la perfección.  
  • ¿Y detalles? 
    Si quieres darle un aire chic, opta por detalles en oro o cobre. Si prefieres darle fuerza, por otros en negro y metal. Y si lo que buscas es un espacio sorprendente, añade color: ¿qué tal un sofá en millennial pink? ¿o sillas de comedor tapizadas en terciopelos de distintos colores? 
  • ¡Pinta!
    ¿Piensas en molduras y solo las ves blancas? Puedes hacerlas de los colores que quieras. Es más, si las destacas con color conseguirás que ellas solas “dibujen” los trazos de la arquitectura de la casa. Una idea genial.