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Niño pequeño en cuna blanca sujetado por los brazos por su madre

Los bebés recién nacidos pasan la mayoría de su tiempo durmiendo. Por eso la cuna es uno de los elementos en el que primero pensamos cuando esperamos un bebé. Pero la elección de la cuna no siempre es una tarea sencilla. En cuanto nos pongamos a buscar, comprobaremos que existen de diferentes tipos, tamaños y con funcionalidades distintas. ¿Qué cuna elegir? ¿Qué elementos son esenciales para una cuna?

Las cosas que se deben de tener en cuenta son: la calidad del colchón, asegurarnos de que el aire pueda circular fácilmente y mantener una buena temperatura (la temperatura ideal para la salud de los bebés es de unos 18 grados centígrados). Después, debemos de tener cuidado de la forma de las esquinas, evitar zonas puntiagudas, bordes afilados o piezas que sobresalgan. Los materiales con los que se fabrica deben ser naturales, hay que evitar productos contaminantes ya que, por pequeños que sean, pueden causar problemas, y en los bebés, un pequeño problema “hoy” puede suponer un grave problema “mañana”. Descubre qué puede ofrecerte cada tipo de cuna y cómo equiparla y customizarla para que tu bebé pueda dormir como en el séptimo cielo.

Cunas por etapas 

Las cunas están diseñadas para albergar a los bebés desde su nacimiento hasta, aproximadamente, los 4 años. Veamos a continuación las cunas que necesitará tu bebé para cada etapa: 

1. Cuna para recién nacido

En esta primera etapa tienes tres opciones de cuna:

Canasto moisés

Es el tipo de cuna más tradicional y con más historia. Consiste en un canasto de forma ovalada, fabricado en materiales naturales livianos como el mimbre. Viene con dos asas y, al ser tan ligero, es muy fácil de transportar. Su nombre hace referencia al personaje bíblico Moisés, que fue encontrado en un canasto de estas características a orillas del rio Nilo.

En la actualidad suelen venir con un soporte, con frecuencia de madera, para que pueda quedar más elevado y, por tanto, resulte más cómodo a la hora de dejar al bebé.

Medida estándar: 80 x 40 cm.

Minicuna

Esta cuna, con forma rectangular, suele ser de tela y se acopla a una estructura de madera. Aquí puede dormir el bebé hasta, aproximadamente, los 4 meses, cuando ya, por tamaño o peso, convendrá pasarle a una cuna más grande.

Medida estándar: 80 x 50 cm.

Cuna de colecho

Es un gran invento para muchos bebés que no consiguen conciliar el sueño si no sienten a su progenitor cerca. Esta cuna suele ser de tela o de barrotes de madera y lo que la caracteriza es que uno de sus laterales es abatible para poder acoplarla a la cama y que quede, así, como una extensión de la misma. El acople suele realizarse con unas tiras que hay en el soporte de la cuna y que se atan al somier de la cama.

Medida estándar: 80 x 50 cm.

2. Cuna desde los 4 meses hasta los 4 años

Cuna clásica de barrotes

Es la típica cuna de madera con barrotes, que el niño podrá utilizar hasta que esté listo para trasladarse a su propia cama.

Es fundamental revestirla con un protector acolchado en el cabezal y los laterales para que el bebé no se golpee con los barrotes. También debe tenerse cuidado con la separación de los barrotes, para que el niño no quede atrapado en ellos y luego no pueda salir. También hay que tener cuidado con la altura de las barras y ver que no las pueda escalar.

Medida estándar: 120 x 60 cm.

Cuna convertible o evolutiva

Es como una cuna clásica, pero en este caso se pueden desprender los barrotes y se convierte en una cama; por lo que se puede utilizar durante muchos más años. Algunas vienen con cómoda integrada y cambiador y evolucionan hasta convertirse en una cama individual estándar de 190 x 90 cm.

Cuna de viaje

Parece más un parque para bebés que una cuna, y, de hecho, se utiliza también con este fin.

Suelen venir con un colchón bastante fino, por lo que pueden ser algo duras si las destinamos para dormir. Por ese motivo no deberían utilizarse periódicamente, sino usarlas para lo que son, para viajes. Si no, mejor buscarles un buen colchón, aunque a veces sea difícil dar con un colchón que se acople bien, pues el tamaño de esta cuna suele ser un poco más grande que el de los colchones estándares para cuna clásica de 120 x 60 cm. De todas formas, antes de viajar, pregunta en tu alojamiento de destino si cuentan con cuna, pues muchos la pueden añadir gratis o con un pequeño suplemento y te evitas tener que llevar un trasto más.

4 requisitos esenciales para una cuna

  1. Ruedecitas

    Las ruedas son uno de los esenciales de cuna clave. Tanto las cunas para recién nacido, como las cunas clásicas de barrotes, te serán mucho más útiles si cuentan con ruedecitas para mover la cuna entre habitaciones e, incluso, para ayudar a dormir al niño con un ligero movimiento.

  2. Movimiento para mecer 

    Comprueba que la cuna de recién nacido no sea completamente rígida y tenga la opción de realizar pequeños movimientos para mecer al bebé.

  3. Distancia reducida entre barrotes

    La distancia entre los barrotes debe estar dentro del rango entre 4,5 y 6,5 cm. para evitar que el bebé pueda quedar atrapado.

  4. Cuna de medida estándar

    Si adquirimos una cuna de una medida estándar, no tendremos problemas para encontrar un colchón adecuado. Es muy importante que el colchón se ajuste perfectamente a la medida de la cuna para evitar que queden espacios libres entre la cuna y el colchón, donde el bebé pueda quedar atrapado.

Y 4 accesorios esenciales para una cuna

Apunta algunos de los esenciales para cuna que ayudarán a tu bebé a tener un sueño mucho más placentero:

1. Un colchón sólido

Te recomendamos un colchón cómodo y sólido, que mida al menos unos 10 centímetros de alto. ¡Importante: que no se hunda cuando acuestes al bebé! para que duerma con una buena postura y con total seguridad.

2. Ropa de cama suficiente y adecuada para cada temporada

Te hará falta al menos un par de juegos de sábanas (sábana bajera + encimera) y un par de sábanas bajeras de más. Son las bajeras las que más se ensucian cuando los bebés regurgitan la leche o el pañal desborda durante la noche. Por ello, son esenciales para la cuna los protectores de colchón impermeables. En cuanto a materiales, para el verano, te recomendamos sábanas de algodón, para que el bebé esté más fresco; y, para el invierno, de franela, que son más calentitas. Para esta época de frío, prevé, además, unas mantitas suaves.

3. Saco de dormir

Es un esencial en invierno para evitar que el bebé se destape, pase frío y se resfríe durante la noche.  

4. Un móvil de cuna

Los muñequitos que cuelgan de los móviles para cuna con distintas formas y colores, con movimiento, música y luz, estimulan los sentidos del bebé. Además, pueden distraerle y ayudarle a dormir.

Consejo: Hay cunas convertibles en camas, para cuando pase a ser un niño más grande. Las cunas más clásicas hoy en día incluyen su propio mueble, con cajoneras para guardar todas sus cosas y accesorios, e incluso el niño puede usarlo como su propio armario cuando sea más mayor. Y por último, ¡pueden también incorporar juegos, y hasta su propio parque infantil!