camino de exteior

El suelo exterior importa tanto como el del interior porque no solo acaba de redondear la estética de la casa sino que también la protege. De ahí que sea clave elegirlo pensando muy bien qué buscamos y qué prestaciones debe tener. En este artículo, nos acercaremos a nuestros pavimentos exteriores favoritos. ¿Quieres conocerlos?  

Dime cómo usas tu exterior…  

¡Y te diré que pavimentos exteriores necesitas! Por ejemplo, ¿estamos hablando del suelo de un salón de exterior o de un comedor de exterior? Si hemos instalado un comedor de exterior, con toda probabilidad puede mancharse, así que buscaremos un pavimento que sea resistente no solo a la intemperie sino también a las manchas de aceite o de vino, por ejemplo, es decir, necesitaremos un suelo poco poroso. ¿O estamos hablando del suelo que rodea una piscina y sobre el que caminamos descalzos o nos llegamos a estirar? Entonces es mejor pensar en un tipo de pavimento para exteriores que nos dé calidez, como pueden hacerlo unas lamas de madera.  

El clima y el mantenimiento  

Una casa a pie de playa necesitará pavimentos exteriores resistentes al salitre mientras que una en alta montaña requerirá suelos que aguanten heladas y nieve. Pero, claro, no solo el clima es importante. También el tipo de mantenimiento que requiera ese suelo, algo básico si no quieres ser un esclavo de los trabajos de exterior. Y no tiene nada que ver con el precio del metro cuadrado de ese suelo. Hay suelos de terrazas baratos con un resultado magnífico y 0 mantenimiento. Quizás uno de los tipos de suelos que podemos encontrar en versiones económicas y que más versatilidad en cuanto a estilo nos ofrece es el gres porcelánico. El suelo porcelánico nos ofrece la opción de crear pavimentos exteriores de tamaños muy distintos y con juntas visibles o bien rectificadas, lo que crea una apariencia de suelo continuo que agranda los espacios.

Nuestros 5 tipos de pavimentos exteriores favoritos 

  1. Piedra natural: si buscas un toque rústico, el suelo exterior más utilizado es la pizarra o la cuarcita. Sus formas irregulares aportan un toque natural a los pavimentos exteriores único. Además, la piedra natural es muy resistentes y apenas necesita mantenimiento.
  2. Madera: aquí, para que el resultado sea óptimo es clave que el suelo exterior sobre el que se instalarán las lamas de madera esté bien nivelado. En cuanto a los tipos de madera, la de pino es una de las más baratas pero también necesitará un mayor mantenimiento porque no tiene una gran resistencia. En cambio, si optas por maderas tropicales, no tan económicas, tendrás un suelo exterior para muchos años ya que es una madera mucho más dura y que cuenta con una protección natural que la hace más resistente a la intemperie.
  3. Composite: es una mezcla de fibras de madera y resinas plásticas cuya apariencia es de madera pero con las ventajas de un suelo plástico. Barato y resistente.
  4. Gres porcelánico: los suelos porcelánicos nos encantan para el exterior por sus magníficas prestaciones. Por un lado, tienen una muy baja absorción al agua y a la humedad, son antideslizantes y aguantan los cambios bruscos de temperatura que suele haber en el exterior. Además, el mantenimiento de los suelos porcelánicos es muy sencillo. En cuanto al estilo, la gran variedad de gres porcelánico lo hace perfecto para cualquier tipo de casa ya que puede imitar desde la piedra natural hasta el hormigón, el mármol o incluso la madera.
  5. Hormigón y cemento pulido: no tienen juntas, como puede ser el caso de los suelos porcelánicos. Su aspecto es continuo y, por ello, se perciben los espacios más amplios. Es un tipo de suelo exterior que queda perfecto en casas de diseño moderno y funcional.

Y ahora que ya sabes qué pavimentos exteriores son los mejores para tu casa, ¿con cuál te quedas? Elige el que más te convenga y busca la mejor decoración en WestwingNow para conseguir el máximo confort y resaltar su belleza.