pareja entrando a casa de campo

Luego que pasa un tiempo desde la primera mudanza a una casa propia, tener una segunda residencia se convierte en un gran sueño.  En Westwing queremos ayudarte a que lo consigas y, para ello, hemos elaborado esta breve guía con consejos a considerar para dar este importante paso. Y con todos los beneficios de los que vas a disfrutar si te atreves con esta aventura. Te deseamos días felices en el mar o la montaña: porque la segunda residencia da esa sensación de vacaciones permanentes que tanto nos gusta.

Qué debes saber antes de fijar tu segunda residencia

Lo primero que debes hacer es sopesar tus ganas de pasar las vacaciones siempre en ese mismo lugar de la playa o la montaña en el que te dispones a comprar la segunda vivienda. Es cierto que alquilar siempre va a ser una opción, pero no nos engañemos: decidir una segunda residencia es un compromiso a largo plazo, por lo que antes de nada asegúrate de que verdaderamente te has enamorado de ese lugar para tus retiros y tus escapadas vacacionales.

Comprueba el estado de tu residencia

Comprobar el estado de la vivienda, tanto su grado de deterioro y las necesidades de reparación (siempre que se traten de viviendas de segunda mano). Como del estado legal de la misma es un elemento de precaución que te ahorrará muchos quebraderos de cabeza.

Elige una residencia adaptada a tus necesidades

Una vez convencidos de que el lugar que hemos elegido es el ideal para destinar nuestro tiempo libre y que la vivienda se encuentra en buen estado, lo que nos evitará desagradables sorpresas, ya podemos calcular su precio justo; esto es, su valor real en el mercado. En este punto es importante que seas realista y elijas una vivienda ajustada a tu presupuesto real, contando los impuestos, el seguro de hogar, el pago de suministros, el recibo de la comunidad, los gastos de piscina o conservación del jardín, de ser el caso, el IBI y otros gastos asociados a nueva vivienda. Decantarte por una opción a la altura de tus expectativas y posibilidades será una fuente de paz y te permitirá disfrutar de la segunda vivienda con la tranquilidad que mereces.

Tu segunda vivienda puede convertirse en tu mejor inversión

Sabemos que las zonas costeras con buen clima son un atractivo turístico inigualableque sube exponencialmente los precios de compra, sí: pero también son una garantía de rentabilidad futura. Piensa que en caso de que quieras alquilar o revender tu segunda vivienda, haber elegido una zona cotizada te facilitará mucho esta gran posibilidad y convertirá tu elección en una gran inversión. Además, las zonas de alta ocupación turística suelen contar con todos los servicios a tu alcance, lo que hará mucho más cómoda tu estancia durante el período vacacional.

Asegúrate de fijar tu residencia en un buen barrio

Si estás pensado en acudir a tu segunda residencia en cualquier momento del año, quizás como un lugar de retiro en el que poder desconectar del bullicio de la ciudad, es importante que analices si la zona elegida es solamente turística o tiene también vida durante el año. Por mucho que quieras refugiarte del mundo, la vida será más agradable si puedes contar con la compañía de unos buenos vecinos. Y, probablemente, será también un indicativo de que vives en un barrio más seguro durante tu tiempo de ocio.

4 ventajas que te enamoran de tu segunda residencia

Contar con un amplio espacio en casa -y en particular si es en conexión directa con la naturaleza- es un valor al alza. Adquirir con una segunda residencia es, en muchos sentidos, una decisión con la que ganar en calidad de vida. Te contamos cuatro de los motivos que más nos seducen para atrevernos a dar este paso con el que cambiar nuestro día a día.

  1. Un oasis personal

    Cada vez son más los que buscan fijar su residencia en un lugar alejado del tráfico, del ruido urbano cotidiano y que eligen un paraje natural en el que reconectar con la paz interior, la quietud, la calma. Una segunda residencia es una oportunidad única para hacerlo. El destino lo eliges tú.

  2. Vacaciones en tu destino preferido

    Si siempre has querido vivir frente a la playa, amanecer mirando al mar y que sea esa vista la que reciba tu primer café de la mañana. Comprar una segunda residencia en la costa te da la oportunidad de vivir una rutina diaria a la medida de tus deseos y de hacer de las vacaciones un momento tranquilo y familiar al mismo tiempo, en un entorno que reconocer y al que volver, sintiéndolo propio.

  3. Fuente segura de ingresos

    Una de las ventajas más conocidas que ofrece, desde el punto económico, una segunda residencia son sus posibilidades de alquiler. Tratándose de viviendas que normalmente están alojadas en zonas de gran interés turístico, suponen en gran medida una fuente estable de ingresos en los momentos en los que no vayas a hacer uso de ella.

  4. Un gran legado para tus hijos

    Una segunda residencia no solo es un legado cultural para tus hijos, también supone un legado económico. Esta valiosa herencia para tu familia convierte la decisión de tener una segunda residencia en una apuesta por su bienestar a largo plazo.

Caminar hacia una vida más tranquila y adaptada a tus deseos es, sin duda, caminar hacia una vida mejor. Por ello, desde Westwing te animamos a que te lances a la maravillosa aventura de encontrar la segunda residencia que siempre has querido.

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