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Distintos estilos de decoración con bancos

Los bancos nos encantan. ¿Por qué? Porque dan mucho juego. Atento: regalan asientos extra, permiten aprovechar huecos muertos (por jemplo, bajo una ventana) e incluso almacenar en su interior, les puedes dar mil usos distintos, los hay para todos los estilos decorativos y quedan genial los pongas donde los pongas. 

Exentos o a medida, realizados de obra o en madera. Sea cual sea el banco que estés buscando, elegir una pieza como esta le dará a tu casa un carácter especial, más encanto y originalidad. Y te ofrecerá algo nada desdeñable en los pisos de hoy en día donde los metros no sobran: la posibilidad de aprovechar el espacio al milímetro… ¡con mucho estilo!  

Un banco exento para cualquier espacio 

Con respaldo o sin él, un banco puede servirte de mucho en cualquier estancia. ¿Vemos cómo? 

  • En el recibidor: no suelen ser muy amplios, así que es un buen lugar para disponer de un banco exento. Por pequeño que sea, te dará una superficie de apoyo para sentarte y descalzarte o bien para dejar los bolsos al entrar en casa, por ejemplo. Además, al ser un asiento bajo, cabe bajo un colgador.   
  • En el salón comedor: en ese rincón que te quedaba algo soso, un banco pequeño y exento puede darle el toque que buscabas. Decóralo con unas revistas o unos libros de decoración o viajes, que siempre nos hacen soñar, y un plaid o unos boles del estilo que más te gusten.  
  • En la cocina: cerca del office, por ejemplo, para dejar sobre él un archivador bonito con tus mejores recetas o ese juego de té tan decorativo que tenías guardado en el armario y nunca veías.  
  • En el baño: un banco pequeño con unas toallas dobladas y una bandeja con jabones aromáticos creará un rincón muy zen en tu baño. Una manera sencilla y decorativa de darle personalidad al espacio.  

Un banco, 3 estilos:

A medida y de madera: un banco para ganar espacio  

Visualiza un comedor con una mesa alargada y dos sillas a lado y lado. Ahora, borra dos de las sillas y sustitúyelas por un banco. ¿Qué conseguimos? Para empezar, darle al comedor un estilo más original y desenfadado. Y para acabar, algo muy importante cuando los metros escasean: que donde se sentaban dos, ahora se sienten tres. Y es que los bancos multiplican las plazas de asiento.   

No necesitas disponer de mucho espacio para ello. Ojo al dato: en una pared de 1,50 m de longitud ya tendrías el espacio necesario (piensa que con 1,20 m ya pueden sentarse cómodamente dos personas), y para sentarte con comodidad, reserva 45 cm de fondo y 40 cm de alto para el asiento.  

En un banco así, además, puedes no solo sentarte sino también guardar. Hecho a medida, siempre puede planificarse con un asiento con almacenaje interior, donde el sobre se pueda levantar como la tapa de un arcón.    

De obra: un banco que se convierte en sofá  

Para casas de campo o de playa, es una solución perfecta. Un banco de obra permite aprovechar toda una pared del salón, por ejemplo. Con unas buenas colchonetas y unos cojines cómodos, se consigue un auténtico sofá.  

Pero un banco de obra no solo es perfecto para el salón. También lo es para un porche. Resiste bien la intemperie y puede revestirse del mismo material que la fachada (cal, piedra, madera…) para integrarlo mejor.  

Tres estilos de banco: ¿cuál es el tuyo? 

Ahora que ya hemos hablado de los tipos de banco que puedes tener en casa, vamos a hablar de los looks que podemos darles. Nos quedaremos con tres, nuestros tres estilos favoritos:  

  1. Estilo nórdico:

    Lo conseguirás eligiendo bancos de madera natural y sin tratar, envejecida o pintada de blanco, o con bancos que combinan madera y cuerda. Poco más necesitarás porque el estilo nórdico es sencillo y en su sencillez está la gracia. Pero si quieres darle un toque, decóralo con piezas de artesanía en blanco, porcelana, barro o fibras naturales, o con textiles de algodón o lino en colores suaves, tonos arena y estampados geométricos. 

  2. Estilo urbano:

    De formas rectas, en madera aceitada o combinando madera y hierro (de carácter industrial) e incluso tapizado para un look algo más clásico. ¿Los colores? Para un estilo urbano clásico, blancos, beiges o grises claros.  Y para uno urbano sofisticado: azul petróleo o verde intenso (muy de tendencia) o gris oscuro, que aporta carácter y combina bien con cualquier otro color.  

  3. Estilo vintage: 

    Bancos que parecen venir directos de los escenarios de Mad Men. De estética retro, en maderas oscuras, con patas abiertas o tapizados en terciopelo. Una estética muy chic apta para casas con mucha personalidad. 

Y si no te quieres casar con un estilo concreto, no te preocupes, porque no solo el material del banco consigue una estética determinada. También lo logra el estilismo que elijas para decorarlo. Un estilismo que puedes cambiar incluso con las diferentes estaciones y darle a tu banco un look más estival (con colores frescos como el blanco o el azul, o luminosos como el mostaza) o más invernal (con colores más sobrios, como los tierra o toda la gama de grises).  Ya lo ves, un banco ofrece todo un mundo de posibilidades y es muy fácil adaptarlo y que encaje en la decoración que tienes en casa. Una pieza 10.