Devoluciones ampliadas hasta el 31 enero 2022

alfombra adhesiva con un puf

¿Se pueden renovar la cocina y el baño sin obras? Sí, se puede. Está claro que una reforma integral de estos espacios requiere presupuesto y tiempo para la ejecución de trabajos. Pero si quieres evitar una cosa y la otra, tienes una alternativa: las llamadas baldosas adhesivas son la solución de ahorro ideal para revestir paredes de un modo fácil, económico y decorativo. Te engancharán… 

¿Qué son las baldosas adhesivas? 

Aunque se llamen baldosas, no están realizadas con cerámica, ni piedra. Hay dos tipos de baldosas adhesivas para pared: los vinilos, que se pegan sobre el azulejo existente o sobre una superficie lisa. Son piezas vinílicas que imitan el acabado de la baldosa. Por otro lado, está la malla decorativa, una pieza recortable y flexible, formada por un conjunto cuadrado o rectangular de teselas que se puede cortar con cúter o tijeras y se adhiere a cualquier superficie. Las encontrarás en paquetes estándar de una pieza, aunque las medidas de cada paquete dependerán del fabricante. 

Tipos de baldosas adhesivas 

Baldosas adhesivas con acabado cerámica

Son las más habituales. Las encuentras formando cuadrícula, con decoración de burbujas o imitando un tablero de ajedrez. Este tipo de mallas son perfectas para colocar en baños y cocinas, tanto en interiores como en exteriores cubiertos, ya que es un material resistente a la humedad. 

Baldosas adhesivas con acabado vidrio 

Cuadradas o rectangulares y de variados colores, su principal ventaja es que aportan luminosidad a las paredes, mediante la combinación de acabados mate y brillo.  

Baldosas adhesivas con acabado piedra

Poseen una imagen natural, imitando a piedras como el mármol. Indicadas para interiores y exteriores, para paredes y suelos, sirven hasta como plato de ducha si se les aplica un tratamiento antideslizante.  

Baldosas adhesivas con acabado acero

Este tipo de acabado para losetas adhesivas se puede aplicar como salpicadero de cocina, compaginando su fácil colocación, con los beneficios higiénicos y de resistencia del acero.  

Baldosas adhesivas con acabado madera

Este tipo de piezas pueden presentar incluso el aspecto de madera, pero en realidad es un vinilo. Gracias a esta propiedad, pueden instalarse en zonas húmedas sin problema. 

Fáciles de instalar 

Tanto los vinilos adhesivos como las mallas decorativas son autoadhesivos. Por lo que no necesitan cola ni ningún otro material adherente, sino que basta con despegar su parte posterior y engancharlos como si fueran una pegatina o un vinilo decorativo de pared.  

El grosor de la malla decorativa puedes oscilar entre los 4 y los 8 milímetros y cada trabajo necesitará un espesor u otro. Cuanto más pequeña sea la superficie a revestir, más fina ha de ser la malla de baldosas adhesivas. 

Baldosas para la cocina 

Las mallas decorativas adhesivas pueden estar compuestas por teselas de un solo material o una combinación de diferentes tipos, como piedra, cerámica, fibra de vidrio, acero, madera, etc. Dependiendo del lugar donde quieras colocarlas, deberás escoger un material u otro. 

Existen tantas variantes de instalación, como necesidades y gustos: puedes recubrir toda una pared con ellas o tan solo una parte; dejar una columna o colocar una cenefa. Una vez hayas colocado tus mallas decorativas en la pared, puedes rematar tu trabajo con un listelo, una escuadra o un cubrecantos (moldura de pasta roja -cerámica- que sirve para dotar a los bordes de un acabado perfecto); o en su defecto con un perfil de aluminio, PVC, acero inoxidable o madera (destinados a esquinas exteriores para proteger los cantos). 

En la cocina, lo más habitual es revestir la pared trasera de la zona de aguas y fuegos, para proteger el muro y lograr una estética determinada de conjunto.  

Baldosas en el baño 

En esta zona húmeda de la casa puedes revestir la pared de la ducha y el lavabo, por ejemplo, con esta solución. Sin necesidad de retirar el anterior revestimiento. Se trata de un trabajo fácil, limpio y que llevará unos 30 minutos. Por su flexibilidad, se pueden adaptar a superficies con agujeros o con cualquier irregularidad. 

¿Cómo se limpian las baldosas adhesivas?

Según el tipo de material con el que esté fabricado tu revestimiento adhesivo, deberás limpiarlo de una manera:  

  • Acero: Para baldosas adhesivas con este acabado es bueno usar un trapo con agua, ligeramente húmedo, y jabón neutro. 
  • Cerámica: Este tipo de acabado se limpia fácilmente, ya que resiste a los típicos productos de limpieza. 
  • Vidrio: Este tipo también resiste a múltiples productos de limpieza. Utiliza una bayeta húmeda y un detergente neutro para una limpieza en profundidad. 
  • Piedra: Las baldosas adhesivas con acabado tipo piedra se limpian solo con un trapo ligeramente humedecido, ya que no tolera los productos químicos. 
  • Plástico o PVC y vinílicos: Esta opción es la más fácil de limpiar gracias a su impermeabilidad. Resistente perfectamente a los productos de limpieza. 

¡Acompaña las nuevas baldosas en tu baño o cocina con unas alfombras vinílicas bonitas!