flores con palette de colores

El color influye en todos los aspectos de nuestra vida, desde los muebles hasta la ropa. Todos estamos familiarizados con los conceptos de cálido y frío, brillante y sutil, claro y oscuro… pero la teoría del color es mucho más compleja de lo que se cree. El objetivo de este método es orientar la elección de los tonos y las combinaciones de colores de acuerdo con las características físicas individuales, especialmente el tono y el subtono de la piel. ¿Qué es la colorimetría y qué combinaciones son las mejores para ti? Descúbrelo en esta guía.

¿Qué es la colorimetría y para qué sirve?

¿Alguna vez te has enamorado de un vestido -o de un accesorio- y has tenido que renunciar a él porque el color no se ajustaba a tu tono de piel? Le ha pasado a todo el mundo. Es un hecho conocido que algunos colores se adaptan perfectamente a nuestro aspecto y resaltan nuestra belleza, mientras que otros están “prohibidos”. En otras palabras, tienen el efecto de hacernos parecer feos y cansados, desgastados o, peor aún, verdosos. No se trata de una simple coincidencia, sino algo preciso que vincula nuestra apariencia -la combinación de ojos, pelo y tez- y el color de nuestra ropa. Es la famosa colorimetría, el análisis del color, una ciencia que puede aplicarse no sólo a la moda y la cosmética, sino también al mobiliario: al fin y al cabo, el hogar es una extensión de nuestra personalidad y, como tal, refleja nuestros gustos e inclinaciones.

Según la teoría del color, cada uno de nosotros corresponde a un perfil cromático preciso, definido por varios parámetros. La primera es la estación del año: primavera, verano, otoño o invierno, según los matices de la piel. A su vez, las estaciones comprenden tres subgrupos, basados en la temperatura (colores cálidos o fríos) y la intensidad (colores saturados y brillantes o tenues y suaves), lo que da un total de 12 combinaciones posibles. Dicho esto, veamos cómo aprovechar la combinación de colores y el significado de las estaciones.

Colorimetría y las estaciones

Para entender mejor la colorimetría, tenemos que explicar la teoría de las estaciones. Las 4 estaciones corresponden a distintos grupos tonales, caracterizados por sub-variantes específicas. Esta es la base del análisis de color por estaciones ¿cómo entender, más concretamente, a qué estación se pertenece? Pues no es tan sencillo, ya que cada uno de nosotros puede encontrarse en matices de dos estaciones diferentes. Para guiarte mejor, te compartimos esta guía básica de análisis de color por estaciones:

  • Primavera: estación ligera, le gustan los colores cálidos y brillantes. La paleta primaveral incluye, por ejemplo, el amarillo soleado, el coral y el verde brillante.
  • Verano: al igual que la primavera, es una estación ligera. En este caso, sin embargo, los colores de referencia son fríos y tienden a ser suaves. El verano se viste de tonos pastel como el azul suave, el verde menta y el rosa empolvado.
  • Otoño: estación fría, el otoño prefiere los colores cálidos -un poco como la primavera, pero en versión “más oscura”- y los tonos naturales como el verde olivo, el marrón y el amarillo mostaza.
  • Invierno: de nuevo, es una estación fría, pero potenciada -a diferencia del otoño- por colores fríos y atrevidos. Al invierno también le gustan los colores oscuros, pero aquí se vuelven brillantes y atrevidos, como el azul eléctrico, el esmeralda, el magenta y el morado.

Los colores: en la belleza, en el armario, en el hogar

Como hemos visto, la combinación de colores va más allá de los límites de la belleza (y del vestuario). ¿Puede ser útil también para la decoración del hogar? La respuesta es sí, y la regla básica sigue siendo la misma: prestar atención a las combinaciones, evitando los contrastes demasiado atrevidos, como el que se produce entre los colores brillantes y los polvorientos. Además, los colores fríos combinan bien entre sí, al igual que los colores cálidos suelen ir mejor con sus “compañeros”.

En el caso de la decoración, las limitaciones son menos evidentes que en el caso de los trajes y el maquillaje, pero la teoría de las estaciones sigue ofreciendo buenas ideas. Si tienes que renovar una habitación -añadiendo nuevos muebles o aplicando un nuevo color a las paredes- o decorarla, puedes inspirarte en las 4 estaciones para combinar la base dominante -que suele ser neutra- y los acentos de color.

  1. Primavera

    Prueba combinar una base más neutra con colores vivos como el naranja, el verde hierba y el amarillo dorado. Es una buena opción, por ejemplo, para decorar una habitación de estilo vintage setentero

  2. Verano

    Para fijar la paleta puedes elegir el gris paloma o el gris pizarra y añadir tonos delicados como el bígaro o el azul bebé. Es ideal para un entorno de estilo provenzal o shabby.

  3. Otoño

    Puedes apostar por el beige y combinar esta base con colores cálidos e intensos como el verde azulado o el óxido. Se trata de una combinación ganadora si te gustan los interiores con un toque de lujo.

  4. Invierno

    Elige un fondo gris claro y dale vida con colores fluorescentes o atrevidos como el fucsia; no hay nada mejor para un interior minimalista y pop.

Los colores son nuestros grandes aliados para expresarnos, embellecer e incluso inspirarnos. Esperamos que hayas disfrutado esta guía básica sobre colorimetría. ¡A combinar!

Encuentra los elementos perfectos para darle color a tus espacios