Devoluciones ampliadas hasta el 31 enero 2022

mujer tocando su rostro

La limpieza facial es uno de los tratamientos de belleza más gratificantes y ofrece mejoras inmediatamente visibles. Gracias a los pequeños gestos rituales, la piel se ve inmediatamente más sana, luminosa y limpia, ¡como después de las vacaciones! Si no tienes tiempo para ir a un salón de belleza, descubre todos los pasos esenciales para recrear la misma experiencia en casa, creando una rutina de limpieza facial casera. Encuentra un momento de relajación y sigue los pasos recomendados por nuestros expertos en belleza, sin olvidar algunos pequeños trucos para que te sientas como en un spa.

Importancia de la rutina de limpieza facial

En primer lugar, porque su cara está constantemente expuesta a las influencias externas como la contaminación del aire, los filtros UV y otras influencias climáticas. Esto, en combinación con los cosméticos y la división celular de nuestra piel (como la acumulación de células muertas a medida que envejecemos) significa que nuestra piel tiene mucho que soportar a lo largo del día. Por no hablar de la producción de sebo y sudor de nuestra piel. Resumiendo: al limpiar tu rostro correctamente, evitas que la piel se bloquee y que las impurezas tengan menos oportunidad de desarrollarse.

Además, una piel bien limpia absorbe mucho mejor los ingredientes activos de los productos de cuidado de la piel y éstos pueden cumplir su función. Por último, la limpieza facial casera es una forma de prevenir el envejecimiento de la piel, tanto si se utiliza maquillaje como si no.

Rutina facial en casa: mañana y noche

En la mañana, eliminas la suciedad, el sudor y el sebo que tu piel ha producido durante la noche. Por la noche, se elimina el sebo, el sudor, el maquillaje y la suciedad que la piel ha acumulado y producido durante el día. Por eso es importante limpiar la cara dos veces al día.

Para armar tu rutina de limpieza facial casera, es importante lo siguiente:

  • Lávate las manos: No quieres que las bacterias que están en tus manos pasen a tu cara.
  • Utiliza agua tibia: El agua tibia es perfecta para limpiar la piel. El agua demasiado caliente o fría puede irritar la piel y dañarla a largo plazo.
  • Limpiador facial: elije una leche limpiadora en lugar de un gel o una espuma. La leche limpiadora es un producto clásico de limpieza. No puedes equivocarte con él.
  • Utiliza siempre un producto distinto para los ojos: La zona de los ojos es más sensible y fina que el resto de la cara por eso es mejor utilizar un producto diferente para esta zona.

Si no conoces tu tipo de piel, o tienes dudas sobre los cambios que muestra de acuerdo al ambiente, siempre recomendamos que acudas a un dermatólogo o cosmetólogo.

Limpieza facial casera en 6 pasos

Elige una tarde tranquila o un momento libre y pasa a la acción. Estos son los pasos esenciales para llevar a cabo una limpieza facial casera que te dejará radiante y relajada.

  1. Comienza con una doble limpieza

    Comienza con un limpiador a base de aceite para derretir el maquillaje y eliminar las células muertas de la piel. Aclara el limpiador a base de aceite con un paño caliente y continúa con un limpiador espumoso de limpieza profunda o una leche limpiadora. Concéntrate en la zona T, especialmente si tiene puntos negros e imperfecciones, y masajea bien todas las zonas del rostro.

  2. Toma un baño de vapor

    Aunque no dispongas del equipo de una esteticista, puedes preparar un gratificante y eficaz baño de vapor con lo que tienes en tu cocina. Llena un cuenco con agua hirviendo, añade unas gotas de aceite esencial de lavanda o romero o unas rodajas de limón, luego coloca tu cara encima, a 15-20 centímetros, y cubre tu cabeza con una toalla de algodón. Después de unos quince minutos tu piel estará suave y tus poros abiertos y listos para el siguiente paso.

  3. Exfoliante facial

    Después del baño de vapor, es el momento de exfoliar. La eliminación de la capa superior de células de la piel y del exceso de sebo le permitirá absorber los ingredientes y aprovechar al máximo los pasos restantes. Elige un exfoliante facial natural a base de enzimas, que exfolia en profundidad para dejar tu piel suave y súper limpia.

  4. Aplica una mascarilla

    Si tienes una piel grasa con tendencia a los brotes y a las impurezas, puedes aplicar una mascarilla de arcilla casera y dejarla actuar durante unos diez minutos. Por el contrario, si tienes la piel seca, utiliza una mascarilla facial formulada para reponer la humedad, con ingredientes como el ácido hialurónico y las vitaminas. Si tienes problemas de hinchazón y ojeras, también puedes añadir una mascarilla de ojos ya preparada o dejarte bolsas de té de manzanilla húmedas.

  5. Refresca con un tónico

    Para cerrar los poros y compactar la piel, aplica un tónico con golpecitos o rociándolo por todo el rostro. Si tienes la piel grasa, elige un agua aromática de romero, mientras que para las pieles secas, un tónico de rosas es siempre perfecto.

  6. Termina con gel o crema hidratante

    Ahora que la piel está limpia, aplica primero un sérum hidratante y después la crema o el gel, dando un ligero masaje. Sentirás que tu piel renace, con un cutis radiante y fresco.

Ahora que conoces los pasos para la limpieza facial casera, te recomendamos conocer más trucos de belleza con ingredientes totalmente naturales.

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