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Inmediatamente después de despertarte o antes de irte a dormir, dedícate unos minutos a una rutina de belleza adaptada a tu piel. Basta con unos pocos pasos diarios para transformar tu cutis y aportar vitalidad a todo tipo de pieles. Hemos reunido muchos consejos útiles para ayudarte a encontrar la rutina facial más adecuada para ti: descubre qué necesitas y qué tipos de productos debes utilizar. ¡Y no olvides seguir el orden correcto! Arma tu nueva rutina de belleza facial con nuestra guía

Identifica tu tipo de piel

Conocer tu tipo de piel es el primer paso para crear una rutina de belleza personalizada. Aunque todos los tipos de piel se benefician de una combinación de productos de limpieza y tratamientos específicos, la elección depende de sus necesidades concretas. De hecho, hay cinco tipos principales con algunas características sencillas de reconocer.

Piel grasa: tiene un exceso de sebo, especialmente alrededor de la zona T de la cara (frente, nariz y barbilla) y tiende a tener un aspecto brillante y graso y a menudo es propensa a las manchas y a las erupciones.

Piel mixta: presentan zonas secas y grasas. Por ejemplo, la piel suele ser brillante en la frente, la nariz y la barbilla, mientras que parece normal o seca en las mejillas.

Piel seca: áspera al tacto, con aspecto escamoso y agrietado. La sensación común es la de piel “tensa”.

Piel normal: está bien equilibrada, ni demasiado seca ni demasiado grasa, y no requiere ningún cuidado especial aparte de una buena limpieza e hidratación.

Piel sensible: varía mucho de una persona a otra, pero suele caracterizarse por rojeces, erupciones y, a veces, incluso rosácea. En estos casos, siempre es recomendable consultar a un dermatólogo.

La forma más fácil de conocer tu tipo de piel es observarla detenidamente antes de aplicar cualquier tratamiento. Utiliza una espuma limpiadora suave, sécate bien y espera una media hora. ¿Qué ves? En función de las características que hemos enumerado anteriormente, puedes elegir una rutina de cuidado de la piel que se adapte a ti.

Rutina facial para piel seca

Si al ver tu piel de cerca notas que hay varias zonas escamadas, entonces tu piel está seca. Para evitar la sensación de tirantez, hay que utilizar productos formulados para restaurar y reforzar la barrera cutánea y mantener la hidratación durante todo el día. Como la piel seca produce menos sebo que la piel normal o grasa, la hidratación debe ser constante.

Elige fórmulas que nutran e hidraten sin alcohol, fragancias, tintes ni productos químicos. Limpia dos veces al día con una leche limpiadora, utiliza un tónico de rosas y aplica un tratamiento en crema, preferiblemente uno con una fórmula rica a base de aceites naturales.También puedes usar una mascarilla súper hidratante y nutritiva aplicada una vez a la semana o siempre que sientas la necesidad de un mimo extra.

Rutina facial para piel grasa

Cuando la barrera de la piel produce un exceso de sebo o grasa, provocando puntos negros e imperfecciones, tenemos una piel grasa. En este caso, es mejor optar por productos ligeros que ayuden a equilibrar el exceso de grasa y que sean no comedogénicos, es decir, que no obstruyan los poros. Es mejor optar por fórmulas en gel o sérums que no apelmazen la epidermis y eviten los antiestéticos brillos.

Te aconsejamos que te exfolies suavemente una vez a la semana, pero no te excedas: un exceso de exfoliación puede pulir aún más la piel. Dos veces al día, utilice una espuma limpiadora, aplique un tónico matificante y el tratamiento específico. Evita los ingredientes demasiado ricos, como el aceite de oliva y de almendras, y opta por fórmulas a base de ácido hialurónico, que hidratan y mantienen el sebo bajo control. Aplica una mascarilla de arcilla una vez a la semana para ayudar a limpiar los poros.

Rutina facial para piel mixta

Si tu piel es una mezcla de grasa y seca, es importante encontrar una rutina de belleza facial que cuide todas las áreas. Por lo general, las fórmulas para todo tipo de pieles ayudarán a equilibrar la piel sin resecarla en exceso ni provocar un brillo excesivo. En cuanto al tratamiento, puedes aplicar un sérum seborregulador en la zona T y un gel hidratante en el resto del rostro.

El orden correcto de cuidado facial

Como nos enseña la rutina de belleza coreana, ahora amada en todo el mundo, todo tiene que hacerse en un orden preciso. En Corea, hay hasta diez pasos que hay que seguir cuidadosamente.

  1. Desmaquillaje: si tu rutina de cuidado de la piel es nocturna, empieza por utilizar un limpiador a base de aceite para eliminar todo el maquillaje.
  2. Limpieza espumosa: después de desmaquillarse, limpie con un producto espumoso a base de agua.
  3. Exfoliación: una vez a la semana, no olvides una exfoliación química o mecánica adaptada a tu piel.
  4. Tonificación: vierta el tóner en un algodón o utilice un spray para reequilibrar el pH de la piel después de una limpieza profunda.
  5. Esencia: las coreanas utilizan productos específicos que llaman “esencia”, que son productos muy ligeros para dar a la piel un impulso de energía. Sólo se necesitan unas pocas gotas para extenderlas con los dedos.
  6. Sérum: Uno de los pasos más importantes en tu rutina de belleza facial es la aplicación de un sérum dirigido a tu piel.
  7. Mascarilla: Una vez a la semana, regálate unos minutos de relajación con una mascarilla textil sin aclarado para hidratar, nutrir o matificar tu piel. Si tu piel tiene algunas arrugas, utiliza una mascarilla con efecto lifting.
  8. Contorno de ojos: sobre todo si estás en la treintena o si tienes problemas de ojeras e hinchazón, no olvides un producto para los ojos.
  9. Crema: ¡ya casi llegamos al final! Aplica un tratamiento en crema o en gel para completar el efecto del suero que utilizaste anteriormente.
  10. Protección: antes de salir de casa, no olvides la protección solar, preferiblemente una completa. Te ayudará a proteger tu piel de los rayos UV y de la contaminación, que provocan el envejecimiento prematuro de la epidermis.

Ya estás pensando en armar tu rutina facial? También recomendamos que cambies tu funda de almohada al menos una vez a la semana, ya e que estas almacenan bacterias de nuestra piel.

Arma un pequeño spa en tu baño para disfrutrar de tu rutina