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luces en una mano

Cada año, además de la ilusión por la llegada de la Navidad, hay otro acontecimiento lleno de magia y suerte. Se trata del sorteo de lotería de Navidad que se celebra en España desde hace más de 200 años. Pero, ¿en qué consiste este particular juego? En Westwing nos encantan las tradiciones por lo que hemos querido indagar y conocer cuáles fueron sus orígenes, y cómo funciona.  

Origen de la lotería de Navidad 

Desde hace más de 200 años que se celebra el sorteo de Navidad en España. El primer sorteo se hizo en 1812, en un contexto desfavorable para el país ya que se encontraba en guerra. Este sorteo inicial se produjo en Cádiz con el fin de recaudar dinero para el Estado con motivo de la guerra. Fue el ministro del Consejo, Ciriaco González, quien propuso este particular sorteo que se convertiría con el tiempo en uno de los más jugados.  

A pesar de que la guerra había terminado, el sorteo se seguía haciendo año tras año. Los españoles, cada año, acudían a comprar su número de la lotería de Navidad buscando ser uno de los agraciados por el gordo o algunos de los otros premios. Incluso, durante la Guerra Civil, a pesar de la situación, la lotería no se dejó de realizar. Pero es cierto que al estar España dividida en dos (republicanos y nacionales) se celebraron dos sorteos distintos.  

¿Cuándo se realiza el sorteo de la lotería de Navidad? 

El sorteo de Navidad se hace cada 22 diciembre, justo tres días antes del día de Navidad. Se trata de uno de los acontecimientos más esperados del año que suscita mucha ilusión entre los españoles. Prueba de ello, es que la venta de boletos para ese día supone casi la mitad del volumen total de lo que se vende de lotería en todo el año. Se estima que se llega a vender casi el 70%.  

¿En qué consiste el sorteo de la lotería de Navidad? 

La lotería nacional se realiza en Madrid, donde el día previo al sorteo se revisan las bolas públicamente. Estas bolas están posteriormente en un bombo del cual irán saliendo de forma aleatoria y dando las cifras del número premiado.  

Las bolas del sorteo de la lotería de Navidad están hechas con madera de boj (lo que las hace muy ligeras) y se pinta el número con láser para que la pintura no pese. Una vez que se ha finalizado el recuento, el salón es desalojado y se aseguran con cerrojos interiores todos los accesos. La única excepción es la puerta del estrado, cuyas llaves quedan en posesión de tres personas diferentes, una vez que esta se ha cerrado y precintado. 

El salón donde se celebra el sorteo abre sus puertas a las 8 de la mañana. Se permite el acceso a todos los espectadores que lo deseen, con la única limitación del aforo del espacio. Media hora más tarde de la apertura de las puertas, se constituye la junta que preside y autoriza el sorteo. Tras ser mostradas las bolas al público nuevamente, éstas son transportadas mecánicamente en la tolva, un recipiente utilizado para llevarlas hasta los bombos. Por último, los bombos se cierran y a la señal del presidente de la mesa se voltean simultáneamente. 

Hacia las nueve y cuarto de la mañana, es cuando comienza aproximadamente el sorteo de Navidad. En el proceso del sorteo, un niño del Colegio de San Ildefonso extrae una bola del bombo de los números y otro niño extrae otra bola del bombo de los premios, siendo cantadas estas bolas por otros dos niños, que insertan las bolas en los alambres dispuestos al efecto. Los bombos sólo vuelven a girar cuando se ha completado un alambre. Estos alambres se reúnen en una “tabla” que contiene doscientas bolas de cada clase, siendo cerradas debidamente delante de la mesa de la junta con la conformidad del presidente y del interventor. Al llenarse la tabla, los cuatro niños que han participado en esa tabla son reemplazados por otros cuatro, y se repite el proceso. El sorteo de Lotería de Navidad concluye cuando en el bombo de premios no queda bola alguna. 

¿Quiénes son los niños del Colegio de San Ildefonso? 

El Colegio de San Ildefonso es una institución centenaria, cuyos orígenes se remontan a finales del siglo XV. Con el tiempo, el Ayuntamiento de Madrid lo creó como centro de beneficencia que acogía a niños abandonados, ayudándoles con la educación.  

Según Loterías y Apuestas del Estado, (SELAE), fue el 9 de marzo de 1771 cuando el niño Diego López se convirtió en el primer alumno que cantó la Lotería bajo el reinado de Carlos III. Desde entonces, los niños del colegio se convirtieron en todo un clásico en el sorteo de Navidad.  

Con el paso de los años, el Colegio de San Ildefonso pasó de ser un orfanato para convertirse en un internado para chicos. No fue hasta los años 60 cuando comenzó a admitir la entrada de alumnos externos, y en los 80 cuando dejaron entrar a niñas. En los años 90, el Colegio se dividió en dos instituciones: residencia-internado y un centro escolar.  

En la actualidad, los niños de este colegio siguen siendo los que cantan los números y premios de la lotería de Navidad. Los únicos requisitos que deben cumplir para participar en el sorteo son buena voz, ser mayores de 8 años y altura para alcanzar a coger las bolas.  

¿Por qué se ha convertido en tradición? 

Este popular sorteo de Navidad se ha convertido en una tradición para el país, pero también en el ámbito más cercano. Cuando llega la época de Navidad, entre algunos miembros de la familia y también del trabajo se suele compartir algún décimo de lotería de Navidad. Así, cuando llega el día del sorteo, incluso muchas familias se reúnen para verlo por si les ha tocado algo. Cada décimo suele costar unos 20 euros.  

Y es que la Navidad está llena de momentos especiales como el de la lotería, pero también de adornos navideños, películas, y mucho más. En Westwing, somos amantes de la Navidad, así que si quieres saber todo sobre esta época navideña, ¡muy atenta a nuestros artículos! 

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