casa con placas solares

Nuestra casa refleja bien como vivimos, pero también cómo cuidamos de nuestra salud y la del planeta. Cada vez más crece la preocupación por disponer de una casa saludable, hecha con materiales no tóxicos, que procure un ambiente respirable y con un consumo energético ajustado. En este sentido, es cada vez más importante decidirnos por una casa ecológica.

La sostenibilidad de una casa ecológica 

Las casas ecológicas son aquellas que están pensadas, diseñadas y construidas bajo criterios de sostenibilidad. Están hechas con materiales ecológicos y promueven la autosuficiencia y la autonomía energética. ¿Te imaginas vivir en una casa donde tu recibo energético se reduce a casi cero? 

De dónde se saca la energía para abastecer el funcionamiento de la casa y cómo se gestiona ésta es primordial para lograr que esta casa ecológica genere cero emisiones de CO2 u otros gases contaminantes. Lo prioritario es que la energía de la casa provenga de fuentes de recursos naturales y que se promueva el reciclaje que ayude a la regeneración de recursos naturales. ¡Paneles solares, molinos de viento, calderas de biomasa y demás, bienvenidos a nuestras casas! 

Características de las casas ecológicas 

Una vivienda ecológica lo es tanto por la manera en que está construida como por sus materiales de construcción. Todas ellas, pero deben tener elementos en común. 

Arquitectura y diseño bioclimático 

La construcción de cualquier vivienda realizada bajo criterios ecológicos aprovechará siempre los recursos que ofrece el entorno. Justo el contrario de manipular el entorno para generar recursos artificiales. Es decir, se ubicará la casa en aquellos emplazamientos que, por ejemplo, permitan un mayor aprovechamiento del sol. O que tenga una orientación que permita que entren corrientes de aire para ventilar la casa (algo muy necesario en tiempos de pandemia).  

Respeto por el medio ambiente 

Una casa ecológica debe tener el menor impacto sobre el Medio Ambiente y ayudar a reducir la huella ecológica de cada uno de sus habitantes. De esta manera todos los materiales que se usen para la construcción de la casa deberán ser duraderos, no contener elementos químicos ni tóxicos y que en todo el proceso de construcción (adquisición, transporte y producción) gasten el mínimo de energía. ¿Una casa de piedra y madera sacada de una cantera y un aserradero de menos de 100 km de distancia? ¡Un buen ejemplo de construcción ecológica! Además, los materiales naturales tienen la ventaja de ser higroscópicos, es decir que tienen la capacidad de absorber la humedad en los ambientes interiores. ¡Basta ya de vivir en casas frías y húmedas! 

Materiales para la construcción de una casa ecológica

La construcción de cualquier casa debe tener en cuenta la seguridad y la salubridad a la hora de escoger los materiales de construcción. Tanto sea por la fortaleza, porque son materiales resistentes y duraderos como para que son materiales que no generen cantidades de CO2 y gases contaminantes. Algunos de los materiales más usados son: 

  • Madera: el material más aislante y con mayor capacidad higroscópica. Aunque resulta más caro y con mayor riesgo por incendio. 
  • Ladrillo: poco ecológico pues exige más consumo de energía, sobre todo al ser menos aislante térmico. Protege a la vivienda en caso de incendio. Si se quiere se puede optar por un ladrillo más ecológico, el de barro sin cocer. 
  • Hormigón: no es para nada ecológico pues este se forma de cemento, áridos, agua y aditivos, materiales más contaminantes y que exigen un mayor gasto de energía en su producción. Tampoco tienen una buena capacidad térmica ni son higroscópicos. Lo único que lo hace sostenible es que es el material más económico. 

La importancia de la arquitectura bioclimática 

Hemos mencionado la arquitectura bioclimática y el diseño bioclimático como dos características esenciales para la construcción de una casa ecológica. Se trata de construir según las condiciones climáticas del entorno para aprovechar al máximo los recursos naturales y depender sólo de energía limpia. Cualquier construcción bioclimática tiene en cuenta estos elementos. 

Las condiciones del suelo 

La energía geotérmica es una de las fuentes energéticas más usadas para la arquitectura bioclimática. ¿Te imaginas vivir en un edificio semienterrado? Estos es lo que proponen pues así se aprovecha más la acumulación calorífica del suelo y, además, la tierra actúa como aislante adicional. 

La orientación 

No es lo mismo tener una casa orientada en un sitio abierto donde le da el sol, a tenerla en un sitio más bien sombrío. Los arquitectos bioclimáticos tienen muy claro que, depende las condiciones climáticas de cada país (no es lo mismo levantar un a casa en Almería que en Baviera), deberán orientar su fachada hacia el norte o el sur para aprovechar más la radiación solar. 

Aquí entra en juego la energía eólica y la capacidad que puede tener un panel solar de abastecer de energía toda una vivienda. Es probablemente el aliado más popular de la arquitectura bioclimática y el que permite una mayor autosuficiencia y autonomía energética

El aislamiento 

La gran mayoría de edificios europeos son edificios “enfermos” pues sufren de grandes pérdidas de fugas debido a la construcción y los materiales usados, así como a su mal aislamiento. El buen aislamiento térmico y acústico es primordial para tener una buena salud. Los aislantes más ecológicos son: 

  • Corcho
  • Cáñamo
  • Lino
  • Madera 
  • Celulosa 
  • Lana
  • Vidrio celular

Pero los que más salida tienen en el mercado actualmente son los de lana de roca o de vidrio, el poliestireno extruido o el poliuretano. Pero el proceso de fabricación de estos materiales se consume mucha más energía y exigen el añadido de aditivos, aglomerantes y otros componentes químicos. O sea que más vale usar estos materiales más naturales, sacados de la misma naturaleza y sin prácticamente ningún tratamiento.   

¿Te apuestas por una casa ecológica?