placas fotovoltáicas solares

Cada vez gastamos más energía y provocamos la emisión de CO2 y otros gases contaminantes. Y esto no ayuda precisamente a combatir el Cambio Climático. Más vale la pena que adoptes un nuevo comportamiento que favorezca la eficiencia energética en tu casa. Es un win-win. Ganas tu con el ahorro y gana el planeta. 

La eficiencia energética en tu casa 

Nuestros hogares son agujeros por donde se desperdicia una gran cantidad de energía. El uso indiscriminado de la electricidad, el consumo desmesurado de agua, el despilfarro con el gas… Pero también la manera con que consumimos los productos que necesitamos en nuestro día a día en casa, desde alimentos a electrodomésticos. Todo eso afecta cada vez más a la sostenibilidad  de nuestro planeta. Hay que tener un consumo más responsable de todo aquello que tenemos en casa. Y por supuesto que esta responsabilidad debe notarse también en el uso de la luz, el agua, la calefacción…. El concepto que mejor sintetiza este comportamiento más sostenible es la eficiencia energética

La eficiencia energética no tiene ninguna otra definición que el uso eficiente de la energía. Pero, ¿cómo se logra un uso eficiente de la energía? Pues en el fondo es muy sencillo: gastando menos energía cuando usamos algún aparato para que el consumo esté por debajo de la media. Alguien con un compromiso firme con la eficiencia energética en casa no solo se encargará de gastar menos energía en cada uso que haga de electricidad, agua o gas, sino que además buscará instalar fuentes de energía renovables en su hogar para autoabastecerse, reducir el consumo y conseguir un mayor ahorro energético en la factura. 

Luego hay muchos productos que ofrecen un mayor rendimiento energético. Podemos seguir con las bombillas tradicionales o comprar luces LED que tienen una vida mucho más larga. Pero también hay muchos electrodomésticos (lavadoras, lavavajillas…) que ofrecen programas ecológicos, donde se gasta menos energía y agua. Muchos de estos electrodomésticos llevan una etiqueta que certifica que son eficientes energéticos. Aunque son más caros, a medio plazo suponen un ahorro energético considerable. 

Pero mientras las marcas y las administraciones aún no hacen todo lo posible para fomentar la eficiencia energética en casa, los que tenemos que dar un paso al frente somos los ciudadanos. Hay que fomentar la conciencia medioambiental para que cada uno desde casa adopte el comportamiento necesario para reducir el consumo de energía. 

Hábitos y trucos para conseguir un mayor ahorro energético en casa 

Nuestro comportamiento en casa debe ser ejemplar si queremos que sea un hogar con una huella ecológica reducida al mínimo. Te proponemos una serie de consejos que harán que tu casa tenga una mayor eficiencia energética 

  1. Aprovecha la luz natural para mayor eficiencia energética

    Trata de no abrir la luz mientras sea de día y la luz ilumine suficientemente tu casa. Si bien sabemos que hay pisos donde la luz no incide plenamente, procura siempre de aprovechar al máximo las horas de luz. ¡Al menos vivimos en un país bien soleado!

  2. Apaga las luces si ya no estás

    Aunque para algunos pueda parecer obvio, acuérdate de cerrar las luces si dejas una habitación. ¿Cuántas veces dejamos la luz abierta de la cocina, aunque ya hayamos terminado de cocinar?

  3. Consume electricidad, gas y agua en las horas valle

    Las horas valle son aquellas donde el precio de la electricidad, el agua o el gas resultan más económicas. Forman parte de una regulación de tarifas de discriminación horaria que hace años se impulsó desde el Gobierno de España. Así pues, enciende la lavadora o el lavavajillas en estas horas (horas nocturnas) y verás cómo lo notas en la factura de final de mes.

  4. Plancha tus prendas optimizando el calor

    Planchar puede ser una de las actividades más pesadas y que más energía consume. Pero todo depende de cómo te planifiques el planchado. Te recomendamos que empieces por las prendas más difíciles, la que reclaman un programa más fuerte. Pero cuando vayas llegando al final, si la plancha aún sigue muy caliente, apágala y aprovecha el calor residual para tratar las últimas prendas que no exigen demasiado planchado.

  5. Hornea con cabeza

    Si cada vez que usas el horno el consumo energético se dispara, piensa bien en lo que debes hornear y aprovecha un solo horneado para hornear más de un plato. Igual que la plancha, apaga el horno casi al final del proceso (cinco minutos antes) para que el calor residual termine de hacer el plato.

  6. Tapa las sartenes y ollas

    Cuando estés cocinando, hirviendo o friendo, siempre puedes reducir la intensidad del fuego si colocas una tapa encima de la sartén o la olla. Así conseguirás que no se vaya el calor y que se haga antes lo que estés preparando. Paga la vitro al final del proceso para que el calor residual mantenga caliente la comida.

  7. Desconecta los aparatos que no uses

    Si no vas a utilizar la plancha desconéctala. Su ya has terminado de hacer la mayonesa con la minipimer, desconéctala. Aunque los electrodomésticos no estén en On, si están conectados, aún están chupando electricidad. También puedes instalar una regleta que dé paso o no a la electricidad a través de los enchufes.

  8. Ten electrodomésticos con certificado energético para mayor eficiencia energética

    El mercado de los electrodomésticos otorga una serie de etiquetas de eficiencia energética a aquellos aparatos que ofrecen funcionalidades que reducen el consumo de energía. Además, debes hacer un buen uso de todos los electrodomésticos de tu casa y realizar un mantenimiento periódico: limpiar los filtros del aire acondicionado, descongelar la nevera una vez al año, etc.

  9. No abras tantas veces la nevera o el congelador

    Aunque pueda parecer una obviedad, hay muchas veces que sin darnos cuenta abrimos la nevera o el congelador con insistencia cuando podrías abrirlo una sola vez y coger todo lo que necesitas. El frío que genera tu nevera se pierde rápidamente y si es un hábito recurrente puede terminar afectando al termostato. Así pues, piensa primero que necesitas antes de abrir la nevera.

  10. Mantén una buena temperatura en tu hogar

    Cuando llegas a casa en invierno, bien abrigado y al abrir la casa te golpea una fuerte ola de calor. Este es uno de los comportamientos que debes evitar. Tanto si es invierno como si es verano, hay que tener en cuenta bien la temperatura de casa. No hay que pasarse con la calefacción en invierno (los consumos se disparan una barbaridad en este periodo) ni con el aire acondicionado en verano. Lo mejor es utilizar termostatos inteligentes, digitales, que casi se autorregulan solos para que la casa esté siempre en la temperatura idónea. Con estos controladores, el ahorro energético está asegurado.

Para aumentar la eficiencia energética en tu casa, decídete por lámparas LED