en casa de miguel carrizo

Cariñoso, divertido, curioso… son solo algunas de las virtudes del conocido periodista. Este aventurero empedernido nos abre las puertas de su casa en Asturias, un paseo de estilo por esta tierra entre el presente y el pasado. No pierdas detalle de esta homestory

Miguel Carrizo nos recibe con una gran sonrisa y con la ilusión de enseñarnos su pequeño paraíso. Nada más entrar en su casa nos quedamos facinados por su decoración; que cómo él mismo cuenta, es un remanso de paz:

Mi casa refleja la alegría y el esfuerzo que puse en construirla y decorarla. Es mi paz mental, cuando viajo por el mundo y pienso que me espera mi maravillosa casa a la vuelta, soy muy feliz.

Nos atrevemos a preguntarle si cree que sus viajes son una fuente de inspiración para su hogar, a lo que Miguel nos responde orgulloso: “Siempre. Además cuando viajo me encanta comprar cosas para el recuerdo. Un plato, un candelabro, una jarra, una lámina… y así acordarme del viaje para siempre”.

Poco a poco descubrimos cómo la decoración juega un importante lugar en su hogar. Y divisamos un estilo escandinavo que mira al océano. Colores neutros como el gris, el blanco, y por supuesto la madera priman en cada rincón, hacen que se respire una cálidez única.

Una cocina con alma

“Además, me encanta cocinar. En el confinamiento aprendí muchísimo. Me hice un destacado en Instagram de recetas y a la gente le gusto muchísimo. Podría decir que la fabada me sale muy rica. También la tortilla de patata… platos sencillos pero deliciosos.”

A Miguel Carrizo le encanta recibir amigos en casa y preparar la mesa para ellos. Con un estilo natural y algo raw, el periodista nos cuenta: “me encanta recibir amigos en casa, es algo familiar, mis abuelos siempre tenían invitados. Mi madre es una artista de la decoración y siempre prepara las mesas con muchísimo gusto, pone flores, velas… creo que algo heredé de ella”.