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Sillón de cuero marrón con manta y cojín así como una taza de café sobre el repozabrazos

Los materiales con textura son tendencia. En 2019 empezaron a coger importancia y este año será el momento de las texturas y superficies 3D. ¿Qué las ha hecho destacar? Su naturalidad. Y es que nada en la naturaleza es absolutamente liso y sin mácula. Las superficies rugosas, con relieve e incluso imperfectas, nos conectan con la vida real y nos transmiten sensaciones especiales. La madera con sus nudos y surcos; la lana con su suave pelo; las fibras naturales con sus fuertes hilos…  Es lo que hace que las texturas 3D sean naturales y profundamente emocionales. 

Mobiliario con texturas 3D 

El mobiliario de madera es el elemento más importatne. Pero no de madera lisa y barnizada, sino de madera natural. Es la madera que triunfa en decoración. Si te gusta el look vintage puedes optar por maderas recuperadas de aspecto imperfecto: con desconchados de pintura, patinados, etc. O bien apostar por un look más actual y de carácter eligiendo piezas de madera en bruto, que parecen sacadas directamente del bosque: troncos que hacen las veces de mesillas o taburetes; ramas secas que se convierten en colgadores; viejas puertas reconvertidas en mesas de comedor…    

Textiles rugosos y naturales 

Chenillas, terciopelos, lanas e incluso panas o pieles sintéticas son textiles con tacto 3D. Combínalos con otros más lisos en los cojines del sofá, por ejemplo. La mezcla dará riqueza a la decoración y los textiles con relieve harán que esta parezca mucho más cálida. Un efecto que también puedes lograr en el dormitorio combinando plaids y edredones de lana de nudo grueso con sábanas lisas.     

Y en el suelo, también utiliza los textiles para conseguir una superficie 3D. Las alfombras de fibras son un must. Adiós a la fría cerámica. Hola a la cálida y a la vez fresca fibra. Sus colores y su tacto nos conecta con la Naturaleza. Y por supuesto, las alfombras de lana de pelo largo también consiguen este efecto 3D ultracálido que nos transmite también emociones positivas. 

Paredes con texturas 3D

No, el gotelé no va a volver como rey del 2020. Pero sí lo harán las paredes irregulares. Ahora, no existe la obsesión de enyesar la pared para que quede perfectamente recta y lisa. Las imperfecciones, la irregularidad es bella, nos habla del “alma” del lugar, del tiempo pasado, y da carácter a los espacios. 

  • Paredes desnudas: Sin yeso. Solo con pintura o con el último rebozado que recibieron, al estilo de las paredes de hormigón de los lofts industriales de Nueva York.  
  • Papel pintado: Es otro método para aportar textura 3D a las paredes. Uno de nuestros favoritos: el papel texturizado. Hay papeles que imitan la tela y abrigan los espacios.   
  • Molduras: Las molduras viven un absoluto revival. De ser un recurso decorativo vinculado al pasado y a lo pasado, hoy son una pieza que aporta clase, elegancia y que ayuda a “dibujar” la estructura de la casa. Utilízalas para remarcar un diseño especial o para dar relieve a las paredes. Puedes incluso pintarlas de un color distinto al de la pared para remarcar su presencia y que la sensación de superficie 3D aumente. 

Detalles geométricos: el efecto mágico de texturas 3D

Pero no solo las grandes piezas pueden ofrecer este acabado de textura 3D. También los detalles pueden conseguirlo. Hablamos de cuadros, piezas decorativas e incluso alfombras de estampado geométrico. El efecto 3D de algunos patrones ayuda a crear espacios ricos decorativamente hablando al ganar profundidad y dinamismo. 

Un jardín interior 

¿Un jardín puede ser 3D? ¡Un jardín es 3D! Se lleva crear verdaderos jardines interiores combinando plantas de distintos tamaños con hojas de formas diversas. No es necesario tener muchas. Unas pocas, bien combinadas, pueden conseguir el efecto deseado. Crea un conjunto con plantas más pequeñas delante y otras de distintas alturas, mezcladas detrás. Inmediatamente ganarás profundidad en casa y aportarán mucho movimiento. Y si las conectas visualmente con un exterior, la sensación se multiplicará.