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Cama con cabecero tapizado en cuero negro

La cama es con toda seguridad el mueble que más utilizamos en casa. ¿Sabías que un tercio de nuestra vida la pasamos en la cama? Decorar la cama y revestirla de elementos que nos ayuden a estar cómodos y a gusto es, por tanto, fundamental. Una gran manera de conseguir una cama de ensueño es con un cómodo y elegante cabecero tapizado. Su poder está en que decora por sí solo, abriga la pared en la que se apoya la cama y aporta, de rebote, calidez a todo el dormitorio.  Los cabeceros tapizados encajan a la perfección en casi cualquier estilo, si eliges bien el diseño, la forma, el material y el color. 

Te ayudamos a elegir el cabecero tapizado que mejor case con el resto del estilo decorativo de tu habitación, para que puedas crear un espacio en armonía en donde sentirte cómodo durante las horas de descanso. 

Cabeceros tapizados lisos que no pasan de moda 

Si buscas un cabecero tapizado que perdure por encima de modas, lo ideal es escogerlo liso, sin estampados. Es preferible añadir motivos o estampados en las sábanas y los edredones, los cuales son más fáciles de cambiar, si nos cansamos, o, incluso, si queremos adaptarnos a los cambios de estación.   

Cabeceros capitoné: “lo más” en cabeceros, clásicos y chic 

Uno de los tapizados que más ha triunfado en los últimos años ha sido el capitoné. Un cabecero tapizado con esta técnica aporta al dormitorio elegancia inmediata. Este tapizado acolchado se asocia a estilos más clásicos, pero es cierto que puede convertirse en una pieza estrella de dormitorios de look actual y muy chic, sobre todo si eliges cabeceros con las tachuelas menos profundas y más separadas entre sí. Si, por el contrario, quieres un cabecero que destaqué, apuesta por capitonés con tachuelas bien visibles y un efecto acolchado pronunciado. Enmarcan la pieza y le dan mucho carácter. 

Cabeceros XL: glamour y atrevimiento 

Durante mucho tiempo, los cabeceros de cama más utilizados fueron los de madera o hierro forjado, pero hoy se apuesta por la comodidad de los cabeceros acolchados tapizados. Y muy especialmente por los cabeceros tapizados tamaño XL, que por sí solos decoran la pared sin necesidad de añadir nada más. La calidez está garantizada y el estilo, también. Quien elige este tipo de cabeceros es alguien atrevido y a quien le encanta jugar con la decoración, de ahí que no le servirá cualquier tejido para tapizarlo. En un cabecero XL los tapizados que triunfan son los terciopelos y los capitonés ¡Pruébalo! Tu dormitorio ganará glamour de un plumazo.

Últimas tendencias en cabeceros, según sus materiales 

A continuación, encontrarás las últimas tendencias en materiales para tapizar cabeceros. Elige el que más se adapte a tus gustos y que mejor complemente la decoración de tu habitación. 

Cabeceros tapizados en lino: bellos y atemporales 

El lino no pasa de moda y queda bien en cualquier momento del año: fresco en verano y suave para el invierno. Es uno de los materiales que más naturalidad desprende, sobre todo cuando se utilizan tonalidades claras. Un cabecero de lino es, por tanto, ideal para completar un ambiente con toques naturales, aunque puede encajar en cualquier estilo, dependiendo de la forma del cabezal y de los materiales con los que se combine. Un cabecero tapizado para ambientes más clásicos puede ser un cabecero de formas curvas, con marco de madera clara y tapizado en lino claro, y uno para aires más actuales sería de estructura recta, sin marco y en colores que pueden ir desde un rosamillennial hasta un azul profundo. 

Cabeceros tapizados en terciopelo para un look sofisticado y romántico 

 Dale un toque de sofisticación y sensualidad a tu cama con un cabecero en terciopelo. Ya sea para un estilo más clásico o más moderno, con efecto capitoné o sin él, el terciopelo es una opción elegante y con un aire romántico. Si eres atrevido, los tapizados fucsias o color turquesa le darán un toque alegre a tu habitación.  

Una opción original con efecto aterciopelado son los cabeceros tapizados en chenilla. La chenilla es un tejido muy suave al tacto y, además, aporta volumen visual por su pelo, lo que crea una sensación de abrigo y calidez. Además, es muy resistente por lo que constituye un tipo de cabecero muy duradero.  

Cabeceros tapizados en piel o polipiel: clásicos o modernos, glam o shabby chic 

La piel es un material milenario, elegante y resistente. Como alternativa podemos también optar, gracias a los avances tecnológicos del sector textil, por pieles sintéticas. La ventaja principal de la piel original: su resistencia; la de la piel sintética: el precio y la facilidad de limpieza. 

Elige los colores tierra o granates para conseguir un toque majestuoso, ideal para dormitorios clásicos. Puedes, además, decorar los tiradores de los muebles del resto de la habitación con el mismo tejido que el cabecero para impregnar toda la habitación de ese aire distinguido de la piel. En blanco y colores más claros, te ayudarán a completar un estilo moderno y minimalista. Opta por los acolchados para un dormitorio de inspiración glam. O en dulces colores claros como el rosa y el azul para un look shabby chic

Cabeceros tapizados, cómodos y funcionales 

Pero un cabecero tapizado no solo aporta estilo decorativo. También puede ser una pieza de lo más funcional. Seis ventajas frente a otro tipo de cabeceros:  

  1. Protege la pared de las antiestéticas rozaduras que aparecen con el tiempo. 
  2. Nos aísla del frío que puede generar una pared desnuda en nuestra cabeza. 
  3. Impide que se caigan las almohadas. 
  4. Evita que nos golpeemos la cabeza. ¡Importante sobre todo para los niños! 
  5. Ofrece un respaldo cómodo en el que apoyarse para sentarse en la cama para leer o trabajar con el ordenador, por ejemplo, sin necesidad de mil y un cojines que recojan la espalda.  
  6. Si con el tiempo te cansas del tapizado o el tejido se desgasta, es tan fácil como volverlo a tapizar para tener un cabecero que parecerá nuevo. 

¿Cómo alargar la vida de los cabeceros? 

  1. Límpialos regularmente 

Apunta: El lino, la chenilla, la cretona, el terciopelo, la microfibra o la piel son resistentes y aguantan muy bien el paso del tiempo. Las polipieles, no obstante, si no son de mucha calidad, con el tiempo se cuartean por el desgaste. Claro que son mucho más fáciles de limpiar. Por lo general, los materiales sintéticos se limpian con más facilidad que los naturales, ya que la suciedad y las manchas no penetran en la fibra y se quedan en la superficie. Con un trapo húmedo y sin frotar demasiado, las manchas desaparecen rápidamente. Para los materiales naturales opta por productos específicos para limpieza en seco. 

Para alargar la vida de tus cabeceros y que estos luzcan como nuevos, cepíllalos o pasa la aspiradora con frecuencia para que el polvo no deteriore los tejidos. 

  1. Ventílalos 

Como con cualquier otro tejido, los tapizados de los cabeceros deben airearse y respirar. Evita los rayos del sol directos, pues deterioran las fibras y los colores. Tampoco son buenos los malos humos como los del tabaco, cuyos olores se adhieren a las telas. Ventila la habitación cada mañana al menos unos 10 minutos y tus cabeceros tapizados, y el ambiente en general, ganará en frescura y salud.