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Cama con cabecero tapizado en cuero negro

Hay mil tipos de cabeceros para cama pero si hay unos que nos encantan y que siempre quedan bien con cualquier estilo, son los cabeceros tapizados o revestidos con telas. Su poder está en que decoran por sí solos, abrigan la pared en la que se apoya la cama y aportan, de rebote, calidez a todo el dormitorio. Además, hay tapizados de mil tipos y tamaños, y son muy versátiles.

Cabeceros tapizados en lino: bellos y atemporales

Pues sí, el lino no pasa de moda y siempre queda bien. Es un tejido natural perfecto para el dormitorio. Fresco en verano y suave para el invierno, es ideal para sábanas pero también para tapizar el cabecero. Que encaje en un estilo u otro dependerá de la forma y los materiales con los que se combine: un cabecero tapizado para ambientes más clásicos puede ser un cabecero de formas curvas, con marco de madera clara y tapizado en lino claro, y uno para aires más actuales, un cabecero tapizado de estructura recta, sin marco y en colores que pueden ir desde un rosa millennial hasta un azul profundo.

Cabeceros tapizados en chenilla

Es un tejido muy suave al tacto y además, aporta volumen visual por su pelo, lo que crea una sensación de abrigo inmediata. Además, es muy resistencia con lo que resulta un tipo de cabecero con mucha durabilidad.

Estilo capitoné: clásico y chic

Uno de los tapizados que más ha triunfado los dos últimos años ha sido el capitoné. Un cabecero tapizado con esta técnica aporta al dormitorio elegancia inmediata. Se asocia a estilos más clásicos pero es cierto que puede convertirse en una pieza estrella de dormitorios de look actual y muy chic. Si quieres destacarlo mucho más, apuesta por capitonés con tachuelas visibles. Enmarcan la pieza y le dan mucho carácter.

Cabeceros tapizados XL: glamour y atrevimiento

La pared en la que se apoya la cama suele ser la eterna olvidada. Durante mucho tiempo, como mucho, se colgaron un par de cuadros ¡y andando! Pero hoy la tendencia ha cambiado. Nos gusta desde revestirla con papel pintado hasta decorarla con estantes que se transforman en cambiantes galerías de arte con fotos, láminas y detalles apoyados. Pero hay otra tendencia que nos encanta: elegir un cabecero XL que por sí solo decore la pared sin necesidad de añadir nada más. Escoger en este caso un cabecero XL tapizado o revestido de tela es una magnífica idea. La calidez está garantizada y el estilo, también. Quien elige este tipo de cabeceros es alguien atrevido y a quien le encanta jugar con la decoración, de ahí que no le servirá cualquier tejido para tapizarlo. En un cabecero XL los tapizados que triunfan son los terciopelos y los capitonés. Pruébalo. Tu dormitorio ganará glamur de un plumazo.

Los tapizados más resistentes

Apunta: el lino, la chenilla, la cretona, el terciopelo o la microfibra son resistentes y aguantan muy bien el paso del tiempo. Claro que se ensuciarán, pero podrás limpiar tu cabecero revestido con estas telas en seco con productos específicos para ello. A la hora de elegir tapizado, es mejor escoger estos tejidos que polipieles, que, si no son de mucha calidad, con el tiempo se cuartean por el desgaste.

Y si buscas un cabecero tapizado que perdure por encima de modas, lo ideal es escogerlo liso, sin estampados. Es preferible añadir el estampado en las sábanas y los edredones que son más fácilmente cambiables si nos cansamos o incluso si queremos adaptarnos a los cambios de estación. 

Cabeceros confortables y funcionales

Pero un cabecero tapizado no solo aporta estilo decorativo. También puede ser una pieza de lo más funcional. Cuatro ventajas frente a otro tipo de cabeceros:

  1. Protege la pared de las antiestéticas rozaduras que aparecen con el tiempo.
  2. Nos aisla del frío que puede generar una pared desnuda en nuestra cabeza.
  3. Ofrece un respaldo confortable en el que apoyarse para sentarse en la cama y charlar o leer, por ejemplo, sin necesidad de mil y un cojines que recojan la espalda.
  4. Si con el tiempo te cansas del tapizado o el tejido se desgasta, es tan fácil como volverlo a tapizar para tener un cabecero que parecerá nuevo.