Aceites esenciales en tarros

Relajan y aportan bienestar, tanto físico como anímico y tienen propiedades terapéuticas: son los aceites esenciales, esenciales para crear un buen ambiente en tu hogar y mejorar el bienestar de los tuyos. 

Se han puesto muy de moda en los últimos años. Blogueras, influencers y terapeutas se han unido a la tendencia, aunque los aceites esenciales han sido utilizados durante siglos por muchas civilizaciones. 

Son un remedio muy efectivo para tratar infinidad de dolencias y malestares o simplemente para mejorar el estado físico y mental. Te damos algunas pistas de las propiedades de estos aceites aromáticos y de cómo utilizarlos para mejorar el ambiente de tu casa y de los que la habitan. 

¿Qué son y para que sirven los aceites esenciales? 

Son aceites naturales que se extraen de diferentes partes de una planta: de las raíces, de la madera, de las hojas, de las flores e, incluso, de la resina que exudan. 

Su uso se remonta hasta el antiguo Egipto, donde ya se utilizaban por sus grandes propiedades para fines cosméticos, medicinales y para los embalsamientos. 

Existen infinidad de tipos de aceites esenciales para tratar numerosas dolencias o malestares: para combatir el cansancio, la depresión, la ansiedad, el insomnio, la gripe, la gastroenteritis, los gases, el dolor de cabeza, la tos, el reumatismo, las quemaduras, la celulitis… la lista es interminable.  

¿Cómo utilizar los aceites esenciales? 

  • A través de difusores de aromas: Tal vez sea la manera más cómoda para poder disfrutar de los beneficios de los aceites esenciales al mismo tiempo que ambientas y das un toque aromático a tu hogar.  
  • Sobre la piel: los aceites esenciales se absorben muy bien a través de la piel. Es la vía más frecuente en tratamientos de aromaterapia. Perfecto para fines cosméticos y para hidratar la piel. 
  • Por vía oral: algunos aceites esenciales –¡ojo!, algunos– pueden ingerirse también por vía oral, aunque conviene en este caso la consulta a un profesional. Ya que tienen sabores muy intensos se suelen diluir unas gotas en un poco de miel o aceite de oliva. También se puede optar por las cápsulas, que a veces pueden presentar una buena combinación de varias esencias para tratar más eficazmente algún malestar. 

Los aceites esenciales pueden aplicarse de distintas maneras y con distintas dosis, según las características de cada persona y lo que queramos conseguir. Lo mejor es hacernos con ellos a través de una fuente de confianza y seguir al pie de la letra las indicaciones del fabricante o terapeuta, para que su uso no sea contraproducente. En mujeres embarazadas y niños pequeños la vía oral esta contraindicada y el uso de difusores no se recomienda para personas asmáticas, por ejemplo. 

Aceites para tener en casa 

  1. Aceite esencial de naranja o de limón 

 
Ayudan a crear buena energía en el ambiente, mejoran la respiración y son excelentes para mantener alejados a los mosquitos. 

  1. Aceite esencial de eucalipto o de ravintsara 

Ideales para cuando estamos resfriados. Ayudan a descongestionar y abrir las vías respiratorias. 

  1. Aceite esencial de lavanda o de ylang ylang 

Grandes aliados para calmar los nervios y relajarse, favorecer el descanso y el sueño.  

  1. Aceite esencial de ciprés o de pomelo 

Para combatir la celulitis, las varices o la retención de líquidos. Mejoran la circulación, son desintoxicantes, eliminan el exceso de líquidos y ayudan a quemar grasas. 

Un planazo en casa con aceites esenciales 

Hay un conjunto de males que en cierta medida suele afectar a muchos de nosotros en estos tiempos ajetreados en los que vivimos: el cansancio muscular y mental y el estrés. 

Después de una jornada de ocho horas de trabajo –cuando no más–, súmale un par de horas de ir de allá para acá y otro par de horas de tiempo invertido en comer y otros menesteres, en total el cuerpo y la mente acumulan un total de 12 horas o más de actividad ininterrumpida. No es de extrañar que al final estemos agotados. 

bote de aceite esencial con flores

¿Qué mejor manera de desconectar que un relajante baño con aceites esenciales? 

Llena la bañera con agua caliente, enciende unas bonitas velas, pon un poco de música relajante de fondo y, cuando todo este listo, añade un aromático aceite esencial. Recuerda que el aceite esencial no es hidrosoluble (no se diluye en el agua), por lo que deberás añadirlo diluido en leche o miel, por ejemplo. Mezcla unas 20 gotas de aceite esencial con unas tres cucharadas soperas de leche y ya tienes tu elixir listo para el baño. 

La relajación muscular y mental están aseguradas. Además, tu piel quedará suave e hidratada, pero no grasa. Los aceites esenciales en realidad no son aceites como tal, son sustancias altamente volátiles, no grasas. Por tanto, ideales para aportar salud e hidratación a tu piel sin quedar pringado. 

Además, puedes combinar estas maravillosas propiedades con otras más medicinales, eligiendo un aceite esencial que te ayude a acabar con un catarro o mejorar la circulación. O, incluso, combinando aceites esenciales para conseguir múltiples beneficios. Sumérgete en un baño de aceites esenciales relajante y disfruta de un planazo sin salir de casa.