Mujer a contraluz levantando el puño

El 8 de marzo es el Día Internacional de la Mujer y este año se celebra bajo el lema “Mujeres líderes: Por un futuro igualitario en el mundo de la Covid-19”. Un día para exigir el derecho de las mujeres a la toma de decisiones en todas las esferas de la vida, la igual remuneración, la distribución equitativa de los cuidados y el trabajo doméstico no remunerados, el fin de todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas y unos servicios de atención de la salud que den respuesta a sus necesidades. 

Tal y como apunta la campaña de ONU Mujeres, Generación Igualdad, las mujeres se encuentran en la primera línea de la crisis de la Covid-19 como trabajadoras de la salud, cuidadoras, innovadoras y organizadoras comunitarias. También se encuentran entre las y los líderes nacionales más ejemplares y eficaces en la lucha contra la pandemia. La crisis ha puesto de relieve tanto la importancia fundamental de las contribuciones de las mujeres como las cargas desproporcionadas que soportan. Así que es un momento muy importante para reivindicar los derechos para llegar a una igualdad real entre géneros antes de cambiar de década.  

¿Por qué se celebra Día Internacional de la Mujer el 8 de marzo? 

La fecha del 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer fue declarada por las Naciones Unidas en 1975. Dos años más tarde se convirtió en el Día Internacional de la Mujer y la Paz Internacional. En Estados Unidos se celebra oficialmente desde 1994, a pesar de ser el lugar donde se originó la conmemoración.  

La explicación más verosímil se remonta a mediados del siglo XIX, en plena revolución industrial. El 8 de marzo de 1857, miles de trabajadoras textiles decidieron salir a las calles de Nueva York, organizando una huelga para que hubiera salarios más justos y condiciones laborales más humanas. Sin embargo, cuando alzaron la voz, los agentes de la policía las detuvieron. 

El 8 de marzo de 1908, 15.000 mujeres volvieron a tomar las calles de la Gran Manzana para exigir un aumento de sueldo, menos horas de trabajo, derecho al voto y  prohibir el trabajo infantil. El eslogan que utilizaron fue “Pan y Rosas”, ya que el pan representaba la seguridad económica, y las rosas, una mejor calidad de vida. 

Un año más tarde, las trabajadoras estadounidenses, que ya estaban a la vanguardia de las reivindicaciones laborales, decidieron establecer el Día de las Mujeres Socialistas, pero tuvo lugar el 28 de febrero. Este evento pionero sirvió de inspiración a dos de las más activas militantes del socialismo y el feminismo de principios del siglo XX, las alemanas Luise Zeitz y Clara Zetkin. Ambas propusieron, durante la Conferencia de Mujeres Socialistas de 1910, que tuvo lugar en Copenhague como antesala a la Internacional Socialista, que se adoptara globalmente una conmemoración en homenaje a las mujeres. La idea entusiasmó a las delegadas de los 17 países presentes y se aprobó por unanimidad. Tras fijar la festividad en el 8 de marzo, se celebró por primera vez al año siguiente. Y así hasta hoy; si bien es cierto que apenas tenía relevancia en el calendario hasta hará unos pocos años. 

El capítulo más trágico de la lucha por los derechos de la mujer se produjo, sin embargo, el 25 de marzo de 1911. Ese día se incendió la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist de Nueva York. Un total de 123 mujeres y 23 hombres perdieron la vida. La mayoría eran jóvenes inmigrantes de entre tan solo 14 y 23 años. 

Estas efemérides han hecho que el mes de marzo se escriba en femenino plural. La celebración se fue ampliando progresivamente a más países. Rusia adoptó el Día de la Mujer tras la Revolución comunista de 1917. Le siguieron muchos países. En China se conmemora desde 1922, mientras que en España se celebró por primera vez en 1936. 

Morado, el color que representa la lucha feminista 

El morado es el color representativo del Día de la Mujer y está presente en lazos, camisetas, pancartas y edificios como signo de la reivindicación. Fue el color que en 1908 utilizaban las sufragistas inglesas. Emmeline Pethick-Lawrence, una de las activistas más importantes de la época, explicaba así el significado de los colores que las representaban: “El morado, el color de los soberanos, simboliza la sangre real que corre por las venas de cada sufragista, simboliza su conciencia de libertad y dignidad. El blanco simboliza la honradez en las vidas privada y política. Y el verde simboliza la esperanza por un nuevo comienzo”.  

En los años 60 y 70 las mujeres socialistas escogieron el morado como símbolo de la lucha feminista y, posteriormente, se asoció a la jornada que se celebra cada 8 de marzo. 

Otra de las teorías se centra en el círculo de color. Tradicionalmente, se identificaba a los niños con el color azul y a las niñas con el color rosa. Si se mezclan ambos colores, da como resultado el tono morado, lo que significaría la lucha por la igualdad entre ambos sexos. 

Sabías que… 

La mimosa es la flor emblema del Día Internacional de la Mujer desde 1946, porque simboliza la energía femenina. Así que poner en tu casa un bonito ramo de mimosas el 8 de marzo tendrá más sentido que nunca.  

¡Celebra el Día Internacional de la Mujer con nosotros!