Taza de te sobre cama con sábanas blancas

Últimamente estamos aprendiendo a marchas forzadas a convivir con nosotros mismos y con nuestra familia o compañeros de casa en circunstancias muy difíciles. Es por eso que muchos durante estos meses hemos aprendido a relajarnos en casa haciendo deporte, yoga u otro tipo de actividades físicas que nos han ayudado a liberar el estrés, la angustia y el enfado. Pero como en Wetswing tenemos un alma didáctica queremos enseñaros unos cuantos consejos sobre cómo relajarse en casa.

Rutinas de relajación y otras actividades para tener una vida saludable en casa

Hay muchas formas de relajarse en casa. Uno puede optar por leer una buena novela de misterio; o escuchar música en el tocadiscos; o cocinar pasteles. Pero muchos optamos por programar una serie de rutinas de ejercicio físico en casa, darle caña a nuestro cuerpo, hacer ejercicios que desentuman nuestras articulaciones y fortalezcan nuestros músculos. También hay quien opta por el yoga en casa como rutina física que combina meditación y gimnástica.

Pero hay quien aún no sabe cómo relajarse en casa, no encuentra el momento adecuado o simplemente no da con la rutina de relajación que pueda ejercer diariamente. He aquí unas cuantas ideas.

  • Rutinas de ejercicio en casa: te mantiene un buen estado de ánimo, mejora tus articulaciones y evita dolores, te ayuda a mantener tu peso ideal, etc. Descubre algunas de las cuentas de Instagram y YouTube donde te enseñan distintas rutinas y encuentra la que mejor te vaya.
  • Practica el yoga en casa: habilita un sitio en tu casa ideal para poder practicar yoga y mejorar la calidad de tu vida armonizando cuerpo y mente. La sala donde practiques deberá tener una serie de condiciones (comodidad, espacio, luz, ventilación, etc.)  y una serie de materiales para poder desarrollar tus ejercicios de manera correcta.
  • Meditación para principiantes: somos muchos los que somos recién llegados a la meditación, pero ya sabemos que gracias a la meditación nos concentramos mejor, dormimos más, a socializar mejor… hasta nos vuelve más empáticos. Pero, antes de nada, debemos habilitar nuestro pequeño rincón zen para meditar y decorarlo de manera que nos transmita la serenidad que necesitamos para nuestros rituales.
  • Ejercicios de respiración: somos como respiramos. Y es que no todos respiramos de la misma manera. La respiración de cada uno puede marcar su estado de salud. Por eso es básico aprender unos buenos ejercicios de respiración que nos ayuden a liberar las tensiones musculares, a controlar el estrés, a reconectarnos o a fortalecer el abdomen, entre otras virtudes.
  • Ejercicios para el dolor de espalda: para aquellos que trabajan sentados, encorvados delante de un ordenador, o que se pasan el día derechos de cara al público, tienden a tener graves problemas de espalda. En este sentido disponer de una rutina de ejercicios para paliar estos dolores será básico. Estiramientos llevando las rodillas al pecho, hacer giros de caderas u otros movimientos ayudarán a que la espalda mejore.
  • Aromaterapia: hay otro tipo de relajación que viene a través del sentido del olfato. Hay quienes tienen el olfato muy desarrollado y que disfrutan mucho ejercitando sus pituitarias. En este sentido la aromaterapia será la manera más indicada para poder relajarse en casa. A través de perfumes, de ungüentos, de frascos podrás esparcir todo tipo de aromas en tu habitación. La aromaterapia combinada con otras rutinas de meditación es ideal.
  • Autocuidado personal: cualquiera de las rutinas expuestas forma parte de un plan de autocuidado personal. Pero sobre todo lo que queremos es que uno encuentre aquellas acciones que le hagan tener una vida más saludable. No se trata solo de hacer ejercicio físico media hora al día, sino de tener una actitud más saludable.
  • Terminar con un baño relajante: aunque no es necesario que se adopte como una rutina diaria, es muy saludable que periódicamente nos dedicamos una hora a nosotros mismos y nos sumerjamos en un relajante y tonificante baño de espuma. Para algunos es la mejor manera de liberar el estrés y poner las cosas en claro.  

Pero para poder empezar de la mejor manera, antes de decidirte por ninguna de estas rutinas, te proponemos una serie de técnicas de relajación para que empieces a experimentar los beneficios de la relajación en casa. 

Técnicas de relajación para una vida más saludable

Existen muchas técnicas de relajación para conseguir más tranquilidad. Estas son algunas de las que te pondrá ayudar a conseguirlo:  

  • De pie: separa bien los pies; han de estar separados a la altura de las caderas. Mantén la espalda bien recta, pero no rígida. Intenta pensar únicamente en este momento y en todo tu cuerpo. Respira hondo y repite las respiraciones profundas varias veces. Luego baja el tronco y suelta los brazos. Conseguirás relajar todo el cuerpo en un instante.  
  • Movimientos de cabeza: inclina lentamente la cabeza a la derecha. Tus ojos deben permanecer cerrados durante el ejercicio. Respira profundamente y repite la misma inclinación hacia la izquierda. Inspira y espira lentamente, y experimenta todas las sensaciones.  
  • Balanceo de hombros: mueve los hombros lentamente hacia delante y luego llévalos hacia las orejas. Haz el mismo ejercicio, pero con los hombros hacia detrás. Respira profundamente y por último eleva los brazos y llévalos hacia el techo lo máximo posible. Conseguirás estirar toda la espalda.  
  • Hipopresivos: el mejor momento para hacer los abdominales hipopresivos es por la mañana: activan el metabolismo y aportan energía. Puedes hacerlos en una esterilla, en la alfombra o ayudarte con una butaca del salón. Un truco: bebe agua antes y después de los hipopresivos.  

Ejercicios de relajación: cómo respirar bien

La respiración es muy importante a la hora de hacer ejercicios de relajación. La respiración nos ayuda a controlar la ansiedad y relajar todo el cuerpo mucho más rápido. Te damos algunos trucos:  

  • Inspira bien: coge aire por la nariz lo máximo que pueda. Eleva el pecho y aguanta al menos unos segundos.  
  • Exhala: vacía bien soltando todo el aire. Primero hazlo por la boca y cuando cojas práctica ya puedes hacerlo por la nariz también. Intenta ir aumentando el número de las exhalaciones. Aguanta primero contando cuatro y luego aumentando hasta doce.  
  • Esconde el abdomen: cuando hagas la inhalación y exhalación ten en cuenta el abdomen. Te ayudará a conseguir una mejora en la respiración y además conseguirás un abdomen mucho más tonificado.