Descuentos de hasta -70% ¡Regístrate!

Salón con cuerda colgando del techo para hacer ejercicios

Las recomendaciones médicas son claras: treinta minutos de ejercicio al día son suficientes para mantenerse sano. Si en realidad te gusta mucho hacer deporte, y ocupas más tiempo, además fortalecerás tus músculos y te cuidarás bastante. ¿Cuál es el problema? Como siempre, la falta de tiempo o, a veces, el coste. Ir a un gimnasio requiere de tiempo libre del que casi nunca disponemos por los estudios o el trabajo; en cuanto al coste de las entradas o abonos, a veces es excesivo y nuestros bolsillos no pueden permitírselo. Sea cuál sea la razón por la que no estás haciendo ejercicio con regularidad, olvídate. Ahora es posible que hagas todo esto en casa, como muchas personas hicieron durante los períodos de confinamiento en pleno año del COVID-19.

Gimnasio a medida en tu casa

Está muy de moda montarse un gimnasio en casa. ¿Qué cómo se hace? Muy fácil. Toma nota de los siguientes pasos, especialmente útiles si no puedes adquirir máquinas y elementos propios de un gimnasio para hacer deporte.

  1. Esterillas. Las esterillas son una pieza básica de cualquier entrenamiento deportivo. Es imposible hacer ejercicios en tierra, sobre todo si implican que te estires y la espalda esté en contacto directo con el suelo por su dureza. Hagas yoga o pilates, o si quieres estirar o hacer abdominales, necesitarás una amortiguación que te brindarán las esterillas. Ocupan poco espacio, se pueden guardar en cualquier parte de la casa, y son bastante asequibles; además, en muchas tiendas deportivas tienen varios modelos y tamaños que se ajustarán a tus necesidades.
  2. Fitball. Como su nombre indica, es una bola para estar en forma. Estas pelotas ocupan bastante espacio, pero te prometemos que será el único así. Además, merece la pena tenerla. Con las fitball podrás realizar muchas tablas de ejercicios para endurecer tu abdomen, los glúteos o la zona del core; ganarás mucho equilibrio y propiocepción corporal con su uso. Tienen varios diámetros, desde más pequeñas, de 55 centímetros, hasta otras más grandes, de unos 85 centímetros. Según nuestra altura y peso, el tamaño tendrá que variar.
  3. Bosu. El bosu es similar al fitball, pero más compacto. Es un medio balón que contiene una base dura para utilizarlo por todos los lados. Con él se puede trabajar un poco de cardio y, por supuesto, la postura corporal y el equilibrio. Pilates, crossfit y entrenamientos de musculación siempre recurren al bosu; si tienes una lesión, es una buena opción para trabajarla.
  4. Discos. Los discos, junto con las mancuernas, ocupan poco espacio, por lo que son muy versátiles y cumplen con las propiedades de nuestro gimnasio casero. Permiten mejorar la coordinación y el equilibrio.
  5. Cuerda para saltar. Como si de un juego de niños se tratara, las cuerdas nos ayudan a estar en forma. Ni te imaginarás que es una parte crucial en todo entrenamiento de los boxeadores para trabajar cardiovascularmente. Lo guardarás sin problemas en casa y son muy baratas.
  6. Bandas elásticas. Últimamente son tendencia entre los deportistas y la gente que desea trabajar en casa por lo mismo: la comodidad para almacenarlas y su alta funcionalidad. La variedad de bandas en el mercado actual es muy amplia, y los ejercicios que pueden realizarse con ella, también. Colócala a la altura de las rodillas, de los pies, estira con ellas para trabajar bíceps, tríceps, etc.
  7. Mancuernas o pesas. Dejamos para el final al peso pesado de los objetos para hacer gimnasia. Son una pieza clásica, no ocupan espacio y puedes comprar muchas para casa. Las mancuernas rusas te llevarán a un entrenamiento muscular más intenso. Hay incluso pesas específicas para trabajar piernas y endurecerlas haciendo sentadillas o ejercicios similares.

Con todo esto, ya puedes preparar tu gimnasio en casa, en un espacio que tengas vacío o sin utilizar, o directamente utilizar el mismo salón en el momento en que hagas los ejercicios. No gastarás ni un euro en materiales caros. Busca tu ropa de deporte, desempolva las zapatillas, ¡y a darle duro!