Paleta de colores

Ya es hora de hablar de algo que nos influye cada día en nuestras decisiones, gustos y experiencias sin que seamos muy conscientes de ello. Hoy nos referimos a nada más y nada menos que a los colores. Y es que, las personas hemos desarrollado conceptos tan complejos que incluso los colores mantienen un significado emocional y racional científicamente demostrado. Cada color nos afecta y nos transmite algo diferente, guardando ciertas características comunes a todas las personas.

Por ello, en cuanto se descubre este hecho científico, se empieza a utilizar, como no, en beneficio propio para vender o comunicar más efectivamente. 

En qué consiste la psicología del color

Cada color nos influye de una forma u otra. El tono, el valor y su saturación son algunos de los factores que hacen que un color nos transmita un concepto u otro, una emoción o una sensación distinta. Pues bien, la psicología del color consiste en el estudio de la relación entre los colores y las emociones. Es un campo técnico y científico que analiza cuál es el efecto que puede tener cada color en la conducta humana. Dicho campo se ubica en el ámbito de la psicología, y debido a su fuerte influencia en las personas, es una disciplina relacionada con la publicidad, el marketing, la moda o el diseño. Campos que explotan su conocimiento para conseguir una mayor atracción y conexión.

De Goethe a Eva Heller

Ya en la antigua Grecia, Aristóteles fue de los primeros en atribuir propiedades a los colores. Sin embargo, las bases de la psicología del color tal y como la conocemos hoy, fueron propuestas por primera vez en el siglo XIX por el poeta y científico alemán Johann Wolfgang von Goethe.

Su libro, Teoría de los colores, recogía concepciones acerca de la relación de los colores con la psicología humana, declarando que nuestra percepción sobre el color es un factor determinante en su interpretación. Además, reformó lo que en su momento Newton explicaba de forma puramente física. Para Goethe, el color dependía de tres factores fundamentales: la materia, la luz y, por supuesto, la mente. De esta forma, abrió el camino para contemplar el estudio del color de otra manera, dando importancia a la subjetividad, la emoción y la interpretación en su estudio.

No es hasta los siglos XX y XXI que la idea original de Goethe diera un paso más. Esta vez, de la mano de la psicóloga Eva Heller, la cual establece que la relación entre los colores y las emociones no dependen de simples casualidades, sino que de casualidades universales. Con esto se establece que determinados tonos de colores provocan unos sentimientos concretos en las personas. Veamos cuáles son las emociones que guardan cada color.

Las emociones que guardan cada color

Aunque la comunidad científica no ha manifestado su aprobación para el simbolismo de cada color, sí que existen ciertos simbolismos en colores concretos que la mayoría podemos relacionar. Al fin y al cabo, es mediante la prueba y el error como se consiguen resultados más fieles y universales. Además, son relaciones muy utilizadas en el entorno de la publicidad y el marketing. Aquí te dejamos las principales emociones que guarda cada color:

  • Rojo: pasión, amor, odio, revolución, peligro, estimulación, fuerza, agresividad.
  • Naranja: entusiasmo, estimulación, calor, creatividad, calidad.
  • Amarillo: felicidad, optimismo, positivismo, juventud, energía.
  • Verde: esperanza, naturaleza, sostenibilidad, dinero, bienestar, armonía, paz.
  • Azul: frescor, estabilidad, tranquilidad, elegancia, calma, confianza, seguridad.
  • Morado: sofisticación, sabiduría, modernidad, lujo, misterio, nostalgia, poder.
  • Rosa: dulzura, ternura, delicadeza, sexualidad, amistad, amor.
  • Gris: paz, tenacidad, tranquilidad, sobriedad, neutralidad.
  • Blanco: limpieza, simplicidad, claridad, inocencia, pureza, virtud.
  • Negro: elegancia, poder, glamour, formalidad, lujo, sofisticación.

El uso de los colores en marketing

Como bien sabrás, la publicidad es un ámbito en el que lo visual tiene una fuerte influencia. Si algo es llamativo y atractivo, las personas se verán atraídos y captará su atención. Los colores forman parte de este juego, siendo uno de los elementos que más trascendentes. Como hemos descubierto, cada tono guarda una serie de emociones. Son de estas emociones de las que el marketing se aprovecha para aumentar la efectividad de sus acciones. Si se realiza un marketing de colores adecuado, las marcas podrán relacionar estas emociones con los mensajes que quieren transmitir, y así conseguir conexiones más estrechas y duraderas con sus consumidores.

Una buena agencia de marketing digital siempre será consciente de ello, utilizando los colores para guardar cierta coherencia y armonía con los valores de su propia marca. Al fin y al cabo, los colores son una parte más de su identidad visual corporativa, que las destaca y diferencia del resto en función de lo que quieran transmitir.

Esta teoría del color en el marketing es reforzada por algunas estadísticas:

  • Gracias al color, una marca puede aumentar su reconocimiento hasta un 80% entre su audiencia
  • Un 90% de las decisiones de compra que se toman tras una primera impresión se deben en parte al color
  • Los anuncios que se presentan a color consiguen un 40% más de visibilidad frente a los anuncios presentados en blanco y negro