plantas y un purificador de aiire

Muchos de los edificios no están suficientemente aislados, tiene fugas y sus construcciones no son lo más eficiente y generan gases contaminantes. Por eso, cada vez es más necesario disponer en casa de un buen purificador de aire que limpie en todo momento el ambiente. Y es especialmente necesario para aquellos con enfermedades respiratorias o aquellos que tienen alergias. Te ayudamos a elegir tu purificador de aire. 

Función de un purificador de aire 

La misión de un purificador de aire es la de eliminar los elementos contaminantes: tóxicos, humo y las partículas que están suspendidas en el aire, compuestos orgánicos volátiles, que suponen un grave riesgo para la salud. Estos aparatos de domótica pueden ser de gran utilidad también para combatir virus en una casa pues se dedican a absorber todo el aire contaminado. También son muy importantes para aquellos que sufren distintas alergias pues aspiran los ácaros de polvo, el polen, la caspa de mascotas, las esporas de moho… Los purificadores de aire recogen todas estas partículas perjudiciales por la salud de los habitantes, pasan por el filtro, las “limpian” con distintos procesos y devuelven el aire totalmente esterilizado. 

Ventajas de un purificador de aire 

La vida en casa es mucho más saludable si en tus principales habitaciones hay un purificador de aire. Las ventajas que ofrecen son diversas: 

  • El ambiente es mucho más agradable y respirable. Incrementan el confort térmico de la casa. 
  • Ayudan a los climatizadores de la casa (deshumidificadores y aires acondicionados) a tener el mejor clima interior. 
  • Cuidan a aquellos que sufren enfermedades respiratorias. 
  • Son un elemento imprescindible para la limpieza de la casa pues ayudan a eliminar el polvo y los pelos de las mascotas. 
  • Absorben todo tipo de malos olores (tabaco, mascotas, cañerías, etc.). 
  • Tienen una función de preservar el medioambiente, ya que sus filtros permiten descontaminar el aire. 
  • Son aparatos de una gran eficiencia energética (sobre todo aquellos purificadores de aire inteligentes) pues consumen poca energía. 

Tipos de purificadores de aire 

Hay distintos purificadores de aire en el mercado. Las diferencias entre ellos residen en los distintos procesos para purificar el aire.  Pueden ser: 

  • Por irradiación: la irradiación germicida ultravioleta (IGUV) se encarga de esterilizar el aire que pasa por las lámparas UV. 
  • Por ionización: este sistema consiste en la generación de iones negativos y su posterior expulsión en el aire. Las cargas negativas se unirán a las positivas que contengan las partículas de polvo y demás gases contaminantes. En su unión se volverán más pesados, caigan sobre las superficies y se puedan recoger fácilmente. 
  • Por filtración: el más común de los purificadores. El aire contaminado pasa a través del filtro HEPA, que quita al menos el 99’97% de partículas de 0’3 μm. 
  • Por carbón activado: es un proceso de absorción más complejo, pero en su momento muy comercializado. Este material puede atraer sustancias químicas volátiles sobre una base molecular, pero no elimina partículas más grandes. Su proceso, como los iones, cambia los contaminantes de una fase gaseosa a una fase sólida. 

Factores a tener en cuenta para escoger un purificador de aire inteligente 

A la hora de escoger un purificador de aire no solo deberemos tener en cuenta los diferentes procesos de esterilización. Hay otros factores que determinarán su funcionamiento y sus prestaciones: 

  • Para los purificadores de aire con filtro (la mayoría de ellos), habrá que tener en cuenta si son HEPA o “tipo HEPA”. La diferencia es importante, uno tiene la certificación HEPA (del inglés High Efficiency Particulate Air) y el otro no la tiene porque no ha pasado el test y por tanto la retención de las partículas no será del 99’97% en partículas de 0’3 μm. 
  • Hay que tener en cuenta la superficie que hay que depurar para escoger un buen purificador que limpie el máximo de metros cúbicos. El purificador tiene una cifra de alcance. Sólo deberás calcular el volumen de la estancia donde irá el aparato. Es decir, multiplicar la superficie por la altura. Si no lo hacemos corremos el riesgo de quedarnos cortos en la esterilización del aire. 
  • Con el volumen calculado, tendremos que buscar entonces un purificador de aire con la potencia necesaria para cubrir toda el área. Es muy importante escoger el aparato con la potencia correcta pues de ello depende el buen funcionamiento y su consumo energético. Si le exigimos una mayor potencia, el consumo se acabará disparando. 
  • Un purificador de aire está diseñado para que haga el menor ruido posible. Acostumbran a ser aparatos portátiles y de dimensiones reducidas, pero los hay que son más silenciosos que otros. Y hay que tener en cuenta mucho el modo nocturno, para que no nos dificulte el sueño. La medida ideal en cuanto al ruido es que sea menor que 30 dB, y la mayoría lo cumplen. 
  • Los purificadores de aire inteligentes lo son porque entre otras prestaciones permiten la programación y la automatización, incluso con una aplicación gestionada a través del móvil. Además, se pueden gestionar a través de la voz. 
  • Que incluyan sensores que determinen la calidad del aire y la concentración de partículas nocivas. Estos sensores avisarán al purificador de que deberá dedicar un tiempo concreto y una potencia para purificar el ambiente. 
  • La frecuencia de sustitución del filtro. El filtro HEPA tiene una vida y el fabricante debe indicar su durabilidad. Pero también hay purificadores inteligentes que te avisan de su deterioro para que puedas sustituirlos con previsión. 

Respira y duerme mejor con el aire puro en tu dormitorio