esquina de dormitorio blanco con radiador y mesa de noche

Entre todos los trucos para el invierno que todos olvidamos cuando cambia la estación, la temperatura es uno de los más importantes. Y es que esta temporada se trata de buscar calidez perfecta en el interior, sin sobrecalentarnos con la ropa de invierno. ¿Cuándo encender la calefacción? ¿Cómo ahorrar en su consumo? ¿Cuál es la temperatura ideal para estar en casa durante el invierno? Resolvemos todas tus dudas y te damos consejos para que encuentres la perfecta temperatura del aire acondicionado en invierno y mantengas la casa caliente sin que se dispare la (temida) factura energética.

A qué temperatura poner la calefacción

La temperatura de confort es aquella en la que no experimentamos sensación de frío ni de calor y que, por tanto, nos aporta mayor bienestar cuando estamos en casa. Los expertos coinciden en un dato: el confort térmico óptimo está entre los 21 y 23ºC. Esto es en términos generales, porque luego está la temperatura óptima personal, que para los más frioleros se acerca más a los 23 grados, mientras que para los calurosos no pasará de los 21 grados.

En todos los casos, estos valores de temperatura de confort se ajustan a una humedad relativa del 40-50%. Cuando la humedad es inferior (por debajo del 20%), la excesiva sequedad aumenta el riesgo de infecciones respiratorias y si es muy elevada (sobre el 80%) el ambiente puede convertirse en “caldo de cultivo” para ácaros y hongos que ponen en riesgo nuestra salud.

Además, existen otros condicionantes al respecto, como el tipo de cerramientos de la vivienda, su aislamiento y el tipo de calefacción que tengas.

Consejo de lectura: ¡No te pierdas nuestras guías con consejos para conseguir la temperatura ideal en el dormitorio o cómo calentar la casa sin calefacción!

¿Cuándo es mejor poner la calefacción?

Para responder a esta cuestión no hay una única sentencia, ya que dependerá de si en tu casa hay calefacción individual o centralizada. En este último caso, cuando una misma caldera da servicio a todo un bloque de pisos, no podemos escoger ni los horarios ni los grados. Es el Ministerio de Energía el que regula el consumo de las instalaciones centralizadas, con el fin de optimizar el consumo real de energía.

En las instalaciones individuales es el usuario el que decide tanto el horario como la temperatura de su casa. Si tu sistema de calefacción es de gas, no hay diferencia entre horarios. Mientras que si tienes calefacción eléctrica, te interesará abrirla por la noche y en las franjas en las que la tarifa eléctrica es más económica. Si quieres, puedes incorporar una válvula termostática para regular la temperatura de cada habitación.

¿Dónde ubicar los radiadores?

Habitualmente se instalan debajo de las ventanas, ya que es la entrada de frío más directa. Gracias a dicha colocación estratégica, los radiadores crean una película de aire caliente que “bloquea” el frío exterior. Pero también podemos encontrarlos en mitad de la pared como es el caso de los baños.

Aislar las ventanas del frío con cristales y cerramientos adecuados, así como con cortinas, ayudará al óptimo rendimiento de los radiadores. Estos no deben taparse con ningún elemento para que el calor se reparta del modo más eficiente. Además, los radiadores han de purgarse por lo menos una vez al año. ¿Cómo? El purgador es una pieza situada casi siempre en la parte superior del radiador. Al girarlo se abre un orificio que deja salir la acumulación de aire. Cuando empiece a salir agua, ciérralo. Hazlo siempre con la calefacción apagada.

Cómo ahorrar en calefacción

Hemos llegado a la parte más buscada cuando se trata de encontrar la perfecta temperatura del aire acondicionado en invierno. Te detallamos los 4 trucos perfectos para ahorrar energía en invierno sin dejar de estar a gusto en casa. Y por supuesto, ya sabes, la energía más barata es la que no se consume, así que saber cómo calentar la casa sin calefacción nos ahorrará dinero y ayudará al medio ambiente.

  • Sistema de calefacción tecnológico: Elige un sistema de calefacción con tecnología que te permita controlar la temperatura con precisión. Una diferencia de un 1 grado puede reducir/aumentar entre un 10% y un 20% el consumo energético. Los modelos digitales, además, son programables y gracias a ellos es posible indicar varias temperaturas para las distintas franjas horarias, adaptándose así a las necesidades de uso de la calefacción.
  • Programa la calefacción: puedes indicar distintas temperaturas por el día y por la noche, optando por una temperatura de mantenimiento cuando no estemos en casa. Si apagamos el sistema, la casa se enfría y la calefacción tendrá que trabajar más para llegar a los grados óptimos, con el gasto energético extra que supone.
  • Abriga el mobiliario y los suelos: Con telas apropiadas para guardar el calor. También utilizar las cortinas térmicas. Compuestas por varias capas de materiales que proporcionan resistencia térmica y con estéticos acabados en algodón, poliéster o lino.
  • Consedira la aerotermia: un novedoso sistema que aprovecha la energía calorífica del exterior y la lleva al interior de tu casa. Su ventaja es que proporciona calefacción en invierno y aire acondicionado en verano y agua caliente todo el año. La energía que consume procede en un 25% del suministro eléctrico y en un 75% del aire exterior, que es gratuito y renovable. Ahorra hasta un 50% en la factura respecto a otros sistemas más tradicionales.

Otros consejos para una buena temperatura del aire acondicionado en invierno

Existen otros trucos sencillos que se puedes emplear para mantener tu casa en un temperatura ideal sin necesidad de usar la calefacción. Una alternativa para mantener la temperatura es colocar válvulas termostáticas en los radiadores. Se trata de unos dispositivos que ajustan automáticamente la temperatura de cada radiador, de forma independiente. Te ayudarán a ahorrar.

Gestos sencillos como saber cómo aislar una pared del frío, evitar las corrientes de aire (en invierno ventila durante 10 minutos como máximo), invertir en cerramientos de calidad para puertas y ventanas y aprovechar la luz natural durante el día, serán los complementos perfectos para un sistema de calefacción óptimo. Se calcula que con todo ello podrás ahorrar hasta un 40% en calefacción.

Otro truco para aprovechar aún más los radiadores tiene que ver con el tema de secar ropa en invierno. Si afuera llueve y no tienes secadora, pon el tendedero portátil cerca del radiador y tus prendas se secarán más rápido. Todo un dos en uno.

Y ahí los tienes, todos nuestros consejos para conseguir una buena temperatura del aire acondicionado en invierno en casa. Siguiendo esta guía lograras una casa calientita sin elevar tu factura energética.

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