Te has cansado del pavimento de tu casa, pero no quieres (ni puedes) hacer grandes reformas para actualizarlo. ¡Ningún problema! En Westwing tenemos las mejores soluciones para cambiar el suelo sin obra. Hoy en día existen variadas y eficaces opciones para que puedas renovar la base de tu casa, sin necesidad de quitar el suelo viejo. ¿Qué no te lo crees? Mira, mira…

10 materiales que te permitirán cambiar el suelo sin obra

Las reformas de pisos siempre nos llenan de entusiasmo. Los suelos de una vivienda son la base de toda buena decoración. Si el tuyo está en mal estado o pasado de moda, puedes cambiarlo sin tenerte que meter en obras gracias a las siguientes soluciones:

Suelo vinílico

Es un tipo de superficie resistente a la abrasión, al agua y al desgaste, además de antibacteriano, hipoalergénico, antideslizante, un buen aislante acústico y antiestático. Y, como no, fácil de instalar sobre casi cualquier tipo de suelo preexistente. ¿Cómo poner suelo vinílico? Existen dos tipos de instalación: la adhesiva, mediante lamas, rollo o losetas, adecuada para suelos nivelados y no porosos; y la de clic, que permite una colocación más rápida aunque la superficie esté desnivelada. Un suelo vinílico se puede colocar sobre cemento, mármol, cerámica, madera… solo hay una excepción: sobre moqueta. Además, es un gran imitador, ya que puede simular madera, piedra, hormigón, incluso tejidos. Encontrarás acabados más realistas que otros, eso sí. Otra ventaja es su precio, que suele rondar los 5 €/m2.

Pavimento de linóleo

Si buscas una solución más eco para cambiar el suelo sin obra, decántate por el linóleo, una superficie que proviene de productos naturales, como el aceite de linaza, la harina de madera y el yute, y es biodegradable. Si aplicas antes una capa de mortero nivelante, lo podrás instalar sobre cualquier superficie. Este tipo de suelos se encuentran en formato losetas, rollos o piezas encastadas, con acabados uniformes.

El microcemento

Si tus suelos son de cerámica, mármol, mosaico u hormigón, puedes optar a esta solución que ofrece suelos continuos, muy modernos. Es un material resistente, impermeable y duradero. Aunque si quieres un acabado perfecto, aplica un tratamiento antideslizante. Su principal ventaja es que añade un mínimo espesor al pavimento ya existente. Su aplicación requiere de ayuda profesional, pero es rápido de instalar y muy limpio.

De resina

Se utiliza sobre todo para pavimentar exteriores, ya que es un material todoterreno, resistente a la humedad y al sol. Además, es ignífugo y antideslizante. Se presenta en formato baldosa y se instalan con sistema de clic o machihembrado. Puede ser una opción factible para reformar un baño sin obras.

Cerámica en seco

Se trata de un tipo de suelo en baldosas sobre una matriz de plástico que forma la base y las juntas de unión, lo que hace posible su instalación sin material adhesivo. Estos modelos machihembrados se cortan como cualquier otro azulejo, para adaptarse a los espacios como un guante. Todas las ventajas de los pavimentos cerámicos, pero de quita y pon.

Suelos laminados

Más conocidos como “parquet flotante”, están formados por tablones con un fino espesor (de 7 a 16 mm la mayoría de modelos). Se pueden colocar tipo clic sobre cerámica, piedra, madera, etc, instalando primero una base aislante que salve las posibles irregularidades. Además de fáciles de instalar sobre tu suelo antiguo, no hace falta acuchillarlos ni barnizarlos y cuentan con un eficiente sistema de sellado que evita que se filtre el agua y una capa superior de resina que facilita su limpieza. Es la mejor opción para los amantes de los suelos de madera, a un precio más asequible.

Suelo de moqueta

Con un espesor de 5 mm, aproximadamente, ofrecen una pisada cómoda y cálida, pudiéndose instalar sobre cualquier suelo, siempre que esté nivelado y en buen estado. Aíslan acústica y térmicamente la vivienda, ya que ayudan a mantener el calor, con el consiguiente ahorro en calefacción que supone. Los suelos textiles amortiguan las caídas, algo importante si tienes peques en casa, y ofrecen un acabado muy decorativo.

Consejo Westwing: El suelo de corcho es una alternativa ecológica y sostenible, puede instalarse sin obras y producen una pisada mullida. Repele el polvo, por lo que es una buena opción para personas con alergias.

PVC

Es un material impermeable, antideslizante, silencioso y con unos diseños de lo más logrados para suelos. Dan el pego, imitando todo tipo de acabados y formas, y se instalan en unas pocas horas. Se pueden encontrar en rollos o incluso en losetas. Los suelos de PVC son económicos, pero tienen un punto débil: se estropean con facilidad y son sensibles a arañazos o roces.

Con pintura

No todos los suelos pueden renovarse con esta técnica, así que este lavado de cara tan efectivo, rápido y económico está reservado a diversas clases de materiales en los que se pueda usar un tipo de pintura u otro. Actualmente existen múltiples variedades de pinturas que se adaptan a maderas y cerámicas. Escoge el modelo de pintura adecuado para tu suelo y realiza los pasos necesarios para un acabado perfecto. Normalmente suelen recomendarse pinturas tipo epoxi tras una capa de niveladora, para ocultar las juntas y crear el efecto de pavimento continuo.

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¿Qué tipo de suelo sin obra le va a mi casa?

Si te has decidido a cambiar el suelo sin obra, deberás escoger entre una de las opciones anteriores. Recuerda:

  • El principal criterio a seguir es el estilo de tu casa. Los laminados nunca fallan, pero si vives en un lugar frío, quizás te interesa más la moqueta, por ejemplo.
  • La elección de material, pues, dependerá del estilo que le desees dar a tu casa. Todos y cada uno de estos suelos sin obras tienen sus ventajas y desventajas; sopésalas según tus gustos y necesidades prácticas.
  • Antes de ponerte manos a la obra, analiza el estado de tu pavimento actual, fijándote sobre todo en si está nivelado. En caso afirmativo, los trabajos serán más fáciles y rápidos y lograrás un mejor acabado final.
  • Otro punto importante a tener en cuenta es el grosor del suelo sin obras escogido. A mayor grosor, más robusto, duradero y mejor pisada obtendrás.
  • Eso sí, poner un suelo sobre otro afectará a estructuras como los zócalos, marcos y puertas. Tenlo en cuenta.

Seguramente no sabías que cambiar el suelo sin obra podía ser tan fácil. Y ahora que conoces tus opciones, ¿cuál eliges?

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