salon colores claros

Hacer reformas produce una gran satisfacción en cuanto podemos disfrutar del resultado. Pero lo cierto es que la tarea puede ser ardua si no sabemos cómo comenzar. Debemos saber cómo evaluar el estado en que se encuentra la vivienda, qué estructuras son aprovechables y cuáles debemos reemplazar, cuáles son los materiales de construcción indicados y qué estilo de diseño es el que mejor se ajusta a nuestros planes. Para ayudarte en todo este proceso, desde Westwing hemos diseñado esta guía con todo lo que necesitas saber sobre cómo reformar una casa antigua sin gastar mucho. ¡Muy atentos, que comenzamos!

7 consejos para reformar una casa antigua sin gastar mucho

Mantener los diseños tradicionales y disfrutar del aire renovado, pero siendo respetuosos con la historia de la vivienda es una de las cosas que más nos conquista en Westwing a la hora de proceder a reformar una casa antigua.

Ese carácter distintivo y único que se consigue con la recuperación de la vivienda puede lograrse, además, sin necesidad de dejarse un dineral en el intento. Y es que pesan más aquí las decisiones sabias y con criterio que un gran presupuesto a la hora de emprender esta reforma.

¿Te gustaría tener una casa de revista? Regístrate ya en Westwing y no te pierdas las rebajas de hasta el 70% para amueblar y decorar tu casa con estilo.

Reformar una casa antigua: traza un plan inicial

Lo primero que debes hacer para emprender esta reforma con éxito es tener una buena planificación y no dejar nada a la improvisación, esto hará que evites costes indeseados y te mantengas dentro del presupuesto que tienes en mente. Eso sí: hazlo con expectativas realistas y no tires los precios si ambicionas reformas que no vas a poder emprender. En caso necesario, contar con ayuda profesional para ajustar cada paso en la reforma de tu vivienda es una gran idea si no cuentas con demasiada experiencia en este terreno.

Reformar una casa antigua: diagnostica la salud de tu vivienda

Las humedades son uno de los principales caballos de batalla de las casas antiguas. Dejadas a su suerte durante demasiado tiempo, es posible que el agua se haya hecho dueña de tu hogar y no sea esta una buena noticia. No te preocupes: lo primero que debes hacer es evaluar el posible daño, si las estructuras y los cimientos están afectados o no y cuál es el grado de humedad que presentan las paredes (en función de ello, existen distintos mecanismos para la eliminación del moho, con limpiezas de mayor o menor profundidad).

Revisa sótanos, huecos, baños y cada uno de los rincones de la casa para conseguir que este análisis inicial sea lo más completo posible. Una vez que conozcas exactamente el estado de la casa, con el diagnóstico efectuado, ya estarás en condiciones de fijar un presupuesto realista y adaptado a tus necesidades.

Revisa el estado de las instalaciones

¿Cómo es el sistema de tuberías de la vivienda? ¿Tiene materiales que ya no se utilizan o que se encuentran muy deteriorados? Revísalo bien y ahorra disgustos futuros, especialmente si reformar el baño sin obras está dentro de tus planes. Si detectas materiales como el hierro o el cobre no solo debes reemplazarlos, sino también revisar el caudal del agua y su calidad. Además de en salubridad, ganarás en adecuación a las políticas sostenibles de vivienda en compromiso con el medioambiente.

No pierdas de vista el presupuesto

Evalúa el tipo de arreglos y renovaciones que tu casa necesita. En caso de no disponer del presupuesto suficiente para emprender todas las reformas a la vez, te recomendamos que des prioridad a las acciones destinadas a rehabilitar el inmueble. El diseño y la decoración de los espacios pueden tener cabida más adelante.

Reformar una casa antigua: empieza por techos y ventanas

Al igual que debes priorizar qué tipo de cambios emprender para que la reforma sea verdaderamente útil e inteligente, también necesitas saber por dónde empezar a la hora de rehabilitar algunos elementos. Nuestra recomendación es que comiences por techos y ventanas, revestimientos fundamentales para tu hogar.

Sé funcional: prioriza el aspecto práctico por encima de la estética de la reforma, ésta puede esperar a que la rehabilitación alcance una fase más avanzada.

Asegurar una buena base, con techos y ventanas de calidad, que proporcionen el aislamiento que necesitas, te ayudarán a tener un inmueble con buena eficiencia energética y a evitar el desarrollo de futuros problemas.

Reformar una casa antigua: revisa el aislamiento técnico y acústico

Este es uno de los primeros pasos que tenemos que realizar en el proceso de rehabilitación del inmueble con el fin de hacerlo más eficiente, ahorrar energía y ganar confort en el hogar.

Las puertas, las ventanas y el material elegido para las paredes tienen mucho que decir en este aspecto. Puedes, eso sí, recuperar puertas y ventanas antiguas sin necesidades de cambiarlas, siempre que las trates apropiadamente: por ejemplo, aplicando un barniz y un producto específico a prueba de humedades o incluir nuevos materiales aislantes que las modernicen sin modificar su esencia.

Reformar una casa antigua: cuida la iluminación desde el inicio

Este es también uno de los primeros pasos que tenemos que dar en la reforma sencilla del hogar porque llega para quedarse por mucho tiempo. Buscar la iluminación correcta se vuelve primordial; contribuye a hacer el espacio acogedor y adaptarlo a las necesidades según el momento.

El primer tipo, sin duda, de iluminación que debemos priorizar es la natural: abre ventanas de manera inteligente buscando los huecos apropiados. Quizás la antigua estructuración del edificio no haya sabido hacerlo y ahora es el momento oportuno con la reforma.

La correcta distribución de los puntos de luz no solo hará más agradable tu hogar, sino que también supondrá un ahorro significativo en tu factura. En caso de que no haya posibilidad de dotar el espacio de grandes ventanales, podrás agregar elementos decorativos, como los espejos, que hacen que la estancia gane en profundidad y amplitud al instante.

Saber cómo distribuir los puntos de luz artificial, allá donde la luz natural no llega, o como abastecimiento imprescindible en horario nocturno, es también fundamental para reformar una casa antigua sin gastar mucho. Es ahora el momento de decidir dónde irán situados los focos fijos y los halógenos. Más tarde, en la fase de decoración y diseño ya podrás agregar luces secundarias que aporten además ese toque distintivo y acogedor que estabas buscando.

Reforma el espacio con ayuda de las luces