Si os gusta mantener las estancias del hogar con todas las tendencias, las reformas son imprescindibles. Es hora de darle una nueva vida a tu antiguo baño: un lavado de cara para el que no necesitas gastarte demasiado dinero para que quede fabuloso. Si todavía crees que eso es cosa de magia, sigue los consejos de decoración y diseño que desde Westwing hemos preparado para ti, y asume el reto de reformar un baño sin obras.

Reformar un baño sin obras: cambia el aspecto de las paredes

A la hora de darle una reforma a tu baño, te recomendamos que comiences por llevar tu foco de atención a las paredes.

¿En qué estado se encuentran? ¿Necesitan alguna reparación previa por efecto de la humedad y el deterioro con el paso del tiempo? ¿O es esa antigua pintura la que no puedes soportar y hace que se vea desfasado?

Modernizar un baño al instante es sencillo si comenzamos por las paredes. Una vez tratadas, en caso de necesitar reparación, podemos apostar por una pintura fresca en su tonalidad o un toque de color de gran personalidad, que dialogue con la decoración. La cuestión es conseguir asentar una buena base para renovar el baño sin obra y hacer que luzca como necesitamos.

Reformar un baño sin obras: el secreto de los azulejos pintados

Si tu baño tiene paredes de azulejo quizás te parezca una misión imposible cambiar el aspecto de las paredes sin realizar obra. Pero hay un truco infalible con resultados de lujo: ¡pintarlos! Sí, es un trabajo minucioso que requiere mimo y detalle, pero merece la pena.

Para ello, deberás limpiar adecuadamente la superficie, aplicar una mano de imprimación y. respetando los tiempos de secado, aplicar una pintura específica para azulejos. ¡Di adiós a esos motivos pasados de moda y transforma tu baño al instante!

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Pisadas llenas de estilo

Bajemos la vista al suelo. ¿Te gusta lo que ves en tu baño? Si tu baño pide a gritos estrenar un nuevo suelo, el vinílico te va a conquistar por todas sus prestaciones.

Esta sencilla instalación adhesiva permite renovar de forma muy fácil y rápida cualquier superficie, con un resultado moderno y muy sencillo de limpiar. Con ayuda de un cúter, cortarás las piezas a medida para que las lamas queden perfectamente adaptadas al espacio disponible. Otra ventaja: el mantenimiento es casi mínimo para que se mantenga siempre perfecto. Disfruta de una amplia gama de diseños, desde juntas tipo Metro o hidráulico, hasta piezas capaces de imitar de manera indistinguible el cemento. ¡Tus invitados no se creerán que lo has hecho sin obra!

Las posibilidades de la tarima laminada

Al igual que el suelo vinílico, la tarima laminada es ideal para instalar en baños y renovar la superficie del suelo. Es resistente a la humedad y para colocarla no vas a tener que hacer obra: no es necesario quitar el mobiliario ni los sanitarios. ¡Y queda fantástica!

Renueva el plato de ducha

A veces es aquí, por la humedad que caracteriza esta zona del baño, donde aparecen los primeros signos del deterioro que envejecen visiblemente esta estancia.

Vamos a evitarlo y darle un nuevo rostro a nuestro baño renovando también el plato de ducha. La técnica para poder hacerlo sin necesidad de echar mano de la obra es la misma que para las zonas anteriores: el versátil vinilo. Elige un modelo, eso sí, resistente a la humedad y despídete por fin de esos azulejos que tan poco te gustaban.

Reformar un baño sin obras: cambia el mobiliario

Los has ido heredando o pertenecen a una moda que ya pasó. Sea como fuere, los muebles de tu baño ya no representan el estilo que te gusta. Además, puede que resulten poco funcionales para el espacio disponible. Rediséñalos pensando en su utilidad, en cuanto a elemento de almacenaje que en el baño se vuelve especialmente necesario, y al acabado que deseas.

Optar por muebles a medida si tienes el hueco suficiente para instalarlos, será siempre la mejor opción. Pero no es la única. Puedes conseguir una nueva cara para tus muebles con una buena mano de pintura. Aquí el forro con vinilo adhesivo también es una magnífica opción. Las posibilidades son de lo más variado: superficies espejadas, madera, mármol o con un toque metalizado. ¿Tienes claro ya cuál va a ser la tuya? Cambiar las patas o añadir tiradores y otros pequeños detalles supondrá también un aire renovado en tu mobiliario.

No te olvides de los complementos

Llegados a este punto ya hemos asentado una nueva base para nuestro baño. Las paredes, los suelos, el plato de ducha y el mobiliario lucen un nuevo aspecto y, para dar el toque final, los complementos no podían ser menos.

También aquí, además de con un criterio de armonía estética con el conjunto, te recomendamos que elijas los complementos pensando en su funcionalidad. Apliques de luz para una buena iluminación en cualquier situación o quizás para recrear ese tan ansiado tocador; un juego de espejos que engrandece la estancia y aporta más luminosidad; sencillos estantes de cristal que aligeran la decoración y pequeños accesorios que los llenan de personalidad.

Detalles que marcan la diferencia

A veces los pequeños cambios, cuando acompañan bien la reforma principal, son justamente los que hacen que nos enamoremos de un espacio.

En el baño es la grifería la que se vuelve un elemento fetiche. Si te encanta el estilo retro juega con estos elementos: grifería antigua en combinación con un mobiliario de madera. O todo lo contrario. Quizás lo tuyo sea el diseño industrial y quieras sumarte a la última tendencia en grifería: acabados monocromos con claro predominio del negro. Encuentra el estilo que va contigo y atrévete a hacer que sean estos pequeños detalles los que marquen la diferencia.

No subestimes el poder de las cortinas: el cerramiento que elijas para tu ducha tendrá mucho protagonismo por el gran espacio que ocupa en el baño, así que elígelo bien. Acristalado o en tela, con un aire muy personal, conseguirá reformar un baño sin obras.

Descubre las cortinas perfectas para vestir el baño reformado