Herramientas para hacer arreglos en casa

El típico grifo que gotea, un fregadero atascado, una antiestética grieta en la pared… Son esos pequeños incidentes domésticos que puedes solucionar por tu cuenta, sin necesidad de llamar a un técnico. Con estos consejos de cómo hacer chapuzas en casa, podrás sacar pecho y decir: “lo he arreglado yo”.  

No te hablamos de montar una caldera o levantar un muro, sino de pequeños desperfectos caseros que, si bien son engorrosos, tienen fácil solución. Normalmente, un profesional te cobra el desplazamiento, mínimo una hora de trabajo y el material. Ahórratelo marcándote un “yo me lo guiso, yo me lo como” en toda regla.  

9 chapuzas de casa que puedes hacer tú misma 

1. La ducha no tiene suficiente presión 

Un truco natural de toda la vida para limpiar las alcachofas o teladuchas es sumergirlas en un recipiente con abundante vinagre blanco durante unas dos horas. La cal de los surtidores desaparecerá y tu ducha recuperará su presión.  

2. El grifo del lavabo gotea 

Necesitarás cambiar el cartucho, así que compra uno en una ferretería (vendrá con una llave especial). Bajo la palanca del monomando, hay un pequeño tapón de plástico que cubre un tornillo. Haz palanca con un destornillador y levántalo, afloja el tornillo y saca la caperuza y el embellecedor. Afloja con cuidado la tuerca que bloquea el cartucho con la llave que viene con la pieza que has comprado. Desenróscalo del todo, lo retiras y lo sustituyes por el cartucho cerámico nuevo. Fíjate bien en la forma de su base para colocarlo bien. Solo te queda volver a montar el grifo y comprobar que funciona bien. 

*La tarifa media que cobra un profesional por cambiar el grifo del lavabo está entre 70 y 120 €. Además, habrá que sumarle el importe del grifo. 

3. Cómo arreglar un fregadero atascado 

En los sifones en U es necesario desmontar el sifón, limpiarlo y volver a montarlo. En algunos casos, hasta llevan un pequeño tapón que puede servir para limpiar el tubo sin necesidad de desmontar. 

En los sifones tipo botella es un poco más sencillo, ya que permiten abrirlo por la parte de abajo mediante un tapón roscado que incorporan. 

Si el sifón está limpio y aún así el fregadero no traga bien el agua, tapa el rebosadero con un trapo y ve presionando con una ventosa contra la boca del desagüe. Se produce un vacío y la ventosa succiona el agua retenida o la suciedad, que tendrás que ir recogiendo. 

Si esto tampoco funciona, hazlo con un muelle desatascador. Para desatascar en profundidad, quita el tapón del sifón, introduce el muelle (los hay de hasta 10 metros) y al ir girándolo, irá arrastrando la suciedad. También puedes usar un desatascador químico, en líquido, gel o cápsulas. Usa guantes y ponte mascarilla para no respirar sus vapores. 

4. El inodoro pierde agua 

Y eso es malo, tanto para el medioambiente, como para tu bolsillo. Primero, corta la llave de paso del agua que hay al lado de la cisterna. Pulsa la descarga para vaciar completamente el tanque y luego desenrosca y levanta el pulsador. Quita la tapa de la cisterna y desenrosca la válvula de descarga (que irá o bien por rosca o bien con un pequeño giro, dependiendo del modelo). Revisa la junta de estanqueidad (el aro de goma que presiona contra el suelo de la cisterna cuando la válvula está colocada). Si está mal, puede que sea este el problema. Seca bien la zona, cámbiala, monta la válvula de nuevo, abre la llave de paso y comprueba que al tirar el agua no hay fugas en el inodoro.  

Si la avería persiste, tendrás que cambiar toda la válvula. Cierra el agua de nuevo y descarga la cisterna. Si esta es de paso universal, quizás lo puedas hacer sin desmontarla, pero si no lo es, tendrás que aflojar las palometas que hay debajo y soltar con una llave inglesa el latiguillo que llena de agua el depósito. 

5. Marcas de rotulador en las paredes o tejidos 

Si te ha salido un hijo artista que expresa su arte por toda la casa, respira hondo. Existen aceites lubricantes en spray muy eficaces para eliminar fácilmente cualquier marca de rotulador. Solo tienes que aplicarlo y frotar con una esponja. Posteriormente deberás eliminar los restos de aerosol con un poquito de agua. 

6. ¿Cómo arreglar una grieta en un muro? 

Con una espátula o un destornillador, abre más la grieta en forma de V, sin miedo, y luego elimina la pintura que se haya levantado. Rellena la grieta con una masilla flexible (sigue las instrucciones del fabricante para aplicarla). Una vez seca (entre 2 y 24 horas dependiendo del grosor de la grieta), hay que alisar con masilla por encima. Aplícala con ayuda de una espátula, de tal modo que cubra entre 3 y 5 cm a lado y lado de la brecha. Cuando haya secado (de 2 a 4 horas), lija la superficie para dejarla lisa, limpia con un paño y pinta. 

7. Cómo colgar cuadros sin taladrar 

Si no se te da bien el taladro y ese cuadro lleva una eternidad esperando a ser colgado, apoyado en el suelo, te ofrecemos soluciones sencillas sin necesidad de agujerear la pared. Las tiras adhesivas de doble cara funcionan como el velcro: dos tiras que al juntarse se pegan la una a la otra y que pueden separarse y volverse a adherir todas las veces que sea necesario. Una cara se fija a la pared y la otra al cuadro, de forma segura y resistente. Hay modelos diferentes en función del peso del cuadro que queramos colgar, llegando a soportar hasta 7 kilos. 

Otra alternativa son los clavos adhesivos que se pueden utilizar en paredes de yeso o pintadas y en azulejos o metal. Consisten en una tira adhesiva y un enganche de plástico de altura ajustable. Son muy fáciles de instalar. 

La pasta adhesiva, los cuelga-fácil o los ganchos adhesivos son otras opciones.  

8. Cambiar un interruptor 

Como en cualquier trabajo de conexiones eléctricas, corta la llave general de la luz en el cuadro de entrada para garantizar la seguridad. Quita el embellecedor del mecanismo que vas a sustituir. Lo puedes hacer con la mano o haciendo palanca ligeramente con el destornillador a través de la pequeña muesca lateral del embellecedor. Retira el pulsador o pulsadores que tenga el mecanismo. Desatornilla un poco la placa y gira hacia la derecha hasta que la cabeza del tornillo esté en la parte más ancha de la muesca del giro del mecanismo. Así lo podrás sacar fácilmente tirando. 

Ya solo queda quitar los cables del mando correspondiente: dos cables si es interruptor; tres si es conmutador; o cuatro si es de cruce. Si es de sistema de bayoneta, a presión, solo tendrás que presionar la pestaña y tirar del cable. Si no, desatornilla el cable de cada borne. Si solo vas a sustituir unos mandos por otros nuevos puedes hacer una foto de cómo están conectados los cables, en qué borne o posición, antes de sacarlos.

Para colocar el nuevo mecanismo debes realizar el proceso a la inversa: introduce cada cable en su orificio, normalmente a presión. Haz con la placa lo contrario que al sacar el mecanismo: mete primero la cabeza de los tornillos en la parte más grande de la muesca curva y gira después para centrar en el punto en que el mecanismo quede nivelado. A continuación, coloca el embellecedor del nuevo mando. El último paso es poner el nuevo pulsador. 

9. Casquillos de bombillas atascados 

Si se te ha roto la bombilla y no puedes sacar el casquillo hay una solución muy sencilla: coge una botella de plástico, derrite la boca con un encendedor y acto seguido enróscala al casquillo. La botella se quedará pegada por lo que podrás sacar el casquillo sin problemas. 

Como has podido comprobar, hay chapuzas más fáciles que otras. Para rematar la faena de las más complicadas, encontrarás webs especializadas en bricolaje con prácticos tutoriales paso a paso que te servirán de ayuda. ¡Saca el manitas que llevas dentro! 

¿Te ayudamos con las chapuzas?