Aceites esenciales en botes

Olvídate de los esprays perfumados, verdaderos ataques contra la capa de ozono y tu pituitaria. Lo que se lleva es aromatizar la casa de una manera más suave, natural, segura y saludable. ¿Cómo? Mediante un difusor de aceites esenciales. La alternativa bío a los ambientadores en aerosol de toda la vida. 

¿Qué es un difusor de aceites esenciales? 

Un difusor de aceites esenciales es un dispositivo pequeño (de unos 12-15 cm de altura),  conectado a la red eléctrica (con cable o de forma inalámbrica), capaz de aromatizar de forma sutil una estancia. Básicamente, existen dos tipos de difusores de aromaterapia: 

  1. Difusores de aceites esenciales en seco: estos difusores funcionan mediante bombeo y dispersan el aceite esencial puro vaporizado sin que esté rebajado con otros aceites vegetales o con agua.  
  2. Difusores de aceites esenciales por ultrasonidos: un motor situado en la base del aparato hace vibrar, a través de una membrana, una pequeña cantidad de agua en la que se han diluido unas gotas de esencia, y se genera así una especie de niebla perfumada que humedece el ambiente ligeramente. 

7 beneficios de los difusores de aromaterapia 

  1. Purifican y mejoran la calidad del aire en casa (habiéndola ventilado previamente) 
  2. Aromatizan la casa de forma natural 
  3. Relajan y ayudan a mejorar la concentración 
  4. Mejoran el estado de ánimo 
  5. Ayudan también a conciliar el sueño 
  6. Pueden ayudarnos a descongestionarnos y tienen un efecto balsámico  
  7. Repelen los insectos 

Y todo, de manera ultrasilenciosa.  

Aromaterapia: dime qué necesitas… 

  1. ¿Necesitas relajarte?

    En tu difusor de aromaterapia utiliza aceites esenciales de enebro, cedro, mandarina, manzanilla, mejorana, rosa o sándalo, por ejemplo.

  2. ¿Quieres animarte?

    La bergamota, el ylang-ylang, el jazmín, la lavanda, el limón o la naranja, funcionan como antidepresivos.

  3. ¿Buscas estímulos para estar más inspirado y trabajar mejor?

    Apuesta por aceites esenciales de cilantro, eucalipto, menta, pino, romero o albahaca.

  4. ¿Necesitas encontrar equilibrio emocional?

    Ponle a tu difusor unas gotas de bergamota, geranio, lavanda o incienso.

  5. ¿Quieres purificar tu casa?

    Utiliza aceite esencial de limón o de abeto.

¿Cómo integrar un difusor de aceites esenciales en la decoración? 

No es necesario que tengan un tamaño muy grande, ya que con 4 o 6 horas de funcionamiento diario consiguen humedecer la estancia y que la aromaterapia haga su efecto. De ahí que exista una gran variedad de difusores de aceites esenciales pequeños que permiten, por su tamaño, colocarlos en cualquier rincón de la casa: una estantería, una cómoda, un cabecero arcón, una consola… Y no hay ningún problema con el vapor que desprenden ya que, como la difusión se produce en frío y no hay ninguna fuente de calor, no existen problemas de condensación de agua y no mojan las superficies. 

Una gran idea es colocarlo en la entrada de casa. El recibidor es la cara de la casa, habla de quién vive en ella y un aroma determinado puede definirte. También en el baño, porque puede ayudar a neutralizar malos olores. En las habitaciones de los niños también pueden ayudar a relajarlos y que cojan mejor el sueño; además, los hay con formas divertidas (duendes, fantasmas, monstruos…) para que se integren mejor en su cuarto, y también con luz para que funcionen a la vez de quitamiedos. 

Los difusores inalámbricos funcionan muy bien también como difusores portátiles ya que puedes llevarlos contigo a cualquier habitación de la casa con total comodidad, incluso a la terraza. 

Si quieres que el perfume esté presente en el ambiente pero de manera suave, coloca los difusores en zonas altas como sobre muebles o estanterías a lo alto para que el perfume se disperse de manera sutil. 

Los difusores de aromaterapia pueden utilizarse incluso de noche sin ningún problema. Los hay incluso con temporizadores o sistemas de apagado automático. Y puedes encontrarlos capaces de emitir luz o música.  

Y en cuanto al mantenimiento, es muy fácil. Son sencillos de desmontar con lo que se facilita la limpieza de residuos de agua o aceites esenciales del depósito.