invernadero casero con plantas de tomates

¿Tienes espacio en tu jardín? ¿Te gustaría poder disponer de verduras y hortalizas todo el año sin tener que esperar a su período de plantación? ¡Necesitas un invernadero! Los hay prefabricados, claro, pero necesitas un presupuesto considerable. Y los hay caseros, invernaderos más económicos, pero también muy efectivos. Hoy, aquí, te proponemos elegir la segunda opción y hacer tu propio invernadero DIY. ¿Complicado? Para nada si sigues nuestros pasos. ¡Vamos a ello!   

5 ventajas de un invernadero casero 

  • Es más económico que uno prefabricado y muy pronto amortizarás la inversión hecha porque podrás recoger alimentos para tu mesa que te harán ahorrar en el súper. 
  • Le podrás dar el tamaño que necesites y hacerlo a tu gusto. 
  • Conseguirás un microclima ideal para sembrar tus plantas cuando quieras sin tener que esperar al período de plantación. Esto te permitirá obtener frutos fuera de época y en más de una ocasión al año. 
  • En un invernadero DIY tus plantas quedarán protegidas de las inclemencias del tiempo y podrás controlar mejor su crecimiento y el ataque de cualquier plaga: pulgón, termitas, etc. 
  • Haber fabricado tu propio invernadero casero, plantar, cuidar tus plantas, y recolectar los frutos, te mantendrá activo y te reportará bienestar emocional. 

¿Por dónde empezamos? 

Para hacer tu propio invernadero DIY tienes que decidir qué tamaño le darás para comprar el material preciso. Y para saber el tamaño que tendrá deberás pensar dónde ubicarlo. Busca el lugar más guarecido del viento y más soleado y orientado al sur de tu jardín, ya que las plantas necesitarán sol y el mejor es el sol de mañana. Luego tendrás que nivelar el espacio de terreno que hayas elegido y con una cuerda, tiza o ceniza, dibujar el área que ocupará. Una vez estés seguro del tamaño que tendrá, necesitarás comprar el material y comprobar si dispones de las herramientas necesarias. Para nuestro invernadero casero, que será de arcos, necesitamos:  

  • mallazo de obra delgado y ligero (lo conseguirás en almacenes de materiales de construcción), que servirá para hacer el esqueleto del invernadero DIY.  
  • listones de pino para crear una puerta. 
  • tubos de PVC para hacer los arcos de delante y de atrás. 
  • bridas para anudar el mallazo y la puerta a los tubos de PVC. 
  • cizallas o radial para cortar el material. 

¡Manos a la obra!  

  1. Corta una base de mallazo del tamaño que quieras hacer el invernadero DIY. 
  2. Luego, corta otra parte del mallazo para doblarlo en forma de arco. Ten presente que cuanto más grande sea, más fácil te será de doblar y más resistente al viento se volverá. 
  3. Con bridas o alambre, fija uno de los extremos de la gran porción de mallazo anterior a uno de los laterales de la base, dobla el mallazo y fija el otro extremo al otro lateral de la base.  
  4. Dobla dos arcos de PVC y, de nuevo, con bridas o alambre, fíjalos al principio y al final del arco creado con el mallazo. Ahora ya tienes la estructura en forma de tubo.  
  5. Con tres listones de madera, crea una puerta de entrada fijada también con bridas al arco de delante del tubo. También puedes fijar con clavos la puerta por la parte de abajo colocando un listón en el suelo que vaya de extremo a extremo del arco de entrada. 
  6. Solo te quedará cubrir tu invernadero casero con plástico especial para invernaderos que encontrarás en tiendas de bricolaje y sujetarlo a los arcos también con bridas. 

¡RECUERDA! Haz una pequeña apertura en los extremos de la estructura para garantizar la entrada y la salida del aire, hacer tu invernadero casero más adaptable al viento y permitir que los insectos puedan entrar a polinizar tus plantas. 

Un mini invernadero DIY de interior 

¿Sabías que también en el interior de tu casa puedes tener un mini invernadero DIY que ayude a crecer a tus plantas y a la vez, decore cualquier rincón? Vamos a ofrecerte 3 versiones facilísimas de hacer:  

  • Crea un mini invernadero DIY con un frasco bonito de cristal. Elige uno del tamaño que precise tu planta, tira guijarros en el fondo, encima, tierra y planta tu pequeña planta dentro. Puedes hacer unos agujeros en la tapa para que ventile mejor.  
  • Utiliza una pecera o un terrario. Simplemente, mete en él tus plantas y haz una tapa con cuatro listones de madera y un plástico transparente de invernadero. 
  • Haz un mini invernadero DIY con un sistema parecido al gran invernadero DIY de exterior. Necesitarás unos tubos delgados de PVC y sus respectivas uniones. Debes pensar primero en las dimensiones que quieres darle a tu mini invernadero DIY y cortar los tubitos al tamaño adecuado pensando que con varios de ellos deberás hacer una base a la que unir varios arcos. Esta estructura forrada con plástico delgado y transparente cubrirá el cajón de madera con agujeros de drenaje que habrás llenado de tierra y donde habrás plantado tus semillas.  

¡RECUERDA! Ten presente que, aun siendo un invernadero para el interior, necesitará sol, así que colócalo junto a una ventana o, por supuesto, en tu terraza o balcón. 

Si quieres descubrir más ideas DIY para hacer en tu jardín como, por ejemplo, hacer una cabaña o algo más sencillo como hacer tus propias macetas, sigue conectado a WestwingNow. Te lo contamos todo. 

¡Que disfrutes de tu invernadero casero!