Devoluciones ampliadas hasta el 31 enero 2022

macetas de exterior

¿Te encantan las plantas? ¿Te gustaría tener un jardín interior o una terraza tan verde como un bosque? ¡Necesitas macetas! Pero no cualquier maceta. ¿Qué te parece darle un aire personal y encantador a tu jardín con macetas recicladas que podrás hacer tú mismo con unas cuantas ideas DIY? Pues pongámonos manos a la obra. Empezamos nuestra lista de ideas para aprender cómo hacer macetas recicladas ¡súper bonitas!  

Pinta tus viejas macetas 

¿Tienes un montón de macetas de las de barro de toda la vida, pero cada una de un color distinto, despintadas o incluso descascarilladas? Dales una mano de pintura. Una idea preciosa es pintarlas con pintura de tiza negra y hacerles unas franjas blancas arriba y abajo. Sobre la parte negra podrás escribir con tiza (o pintura blanca, si no quieres que la lluvia lo borre) o bien la planta que contenga o bien mensajes bonitos… o prácticos.  

¡Idea! Esta puede ser una idea genial para nombrar plantas que tengas en tu invernadero e incluso anotar datos interesantes que te vaya bien saber, como la cantidad de riego que necesita o si le toca o no abono.  

Cómo hacer macetas recicladas de fibras 

¡Nada más fácil! Necesitarás una cuerda del grosor que prefieras y una pistola de silicona caliente (lo podrás encontrar todo en tiendas especializadas en bricolaje). Coge unas macetas viejas como base y ve rodeándolas con la cuerda de abajo a arriba, encolando esta con la silicona. Al acabar, asegúrate de que el final de la cuerda, cuando la cortes, queda bien enganchada a la maceta para que no se suelte, se abra y quede fea.  

¡Idea! Puedes dejar tus macetas de fibras vegetales de color natural o bien pintarlas con pintura a la tiza de diferentes maneras: unas con franjas, otras con topos… El efecto es precioso. 

Una maceta con pinzas de madera 

De nuevo, necesitarás una pistola de silicona para hacer esta maceta reciclada, pero en vez de cuerda, la harás con unas pinzas de tender la ropa de madera natural. Desmonta las pinzas, desechando el muelle de metal. Coge una lata cualquiera y ve enganchando con la silicona las pinzas, una junto a otra, en vertical, para forrar la lata. ¡Tendrás una maceta reciclada preciosa para tus cactus, por ejemplo!  

Consejo: No plantes el cactus directamente en la lata porque no tendrá agujero para que, cuando riegues, se escape el agua sobrante y las raíces de tus plantas no se pudran.  

De jarrón a maceta 

Para hacer esta maceta, necesitas un jarrón sencillo de cristal transparente, cuanto más ancho y bajo, mejor, y unos guijarros pequeños. Es tan fácil como colocar una maceta de plástico con tu planta favorita (aquí quedan muy bien los cactus porque siempre están verdes y no se les caen las hojas) en el centro y luego dejar caer alrededor los guijarros para ir cubriendo los laterales de la maceta de plástico hasta que quede totalmente cubierta. El resultado es súper decorativo y podrás colocarlo donde quieras.  

Una caja de fruta colgante 

Una caja de fruta puede convertirse en un gracioso macetero colgante. Agarra cuatro cuerdas a los vértices de la caja, únelas por arriba con un nudo de tal manera que la caja quede colgando a la distancia que te guste más y amarra la cuerda a un gancho del techo.    

Una maceta en un tronco antiguo 

Esta es una maceta reciclada preciosa para decorar el exterior en una casa de montaña o una cabaña. Solo necesitas un tronco abierto por el centro para colocar tierra y plantar ahí tus plantas.   

Consejo: Deberás tener cuidado con las termitas (URL por determinar), porque son una plaga silenciosa que se come la madera por dentro sin dejar muestras evidentes del daño que están haciendo.   

Una guirnalda de macetas recicladas

Esta idea es genial para decorar paredes DIY. Coge una rama de árbol. No tiene que ser súper gruesa, pero sí tener resistencia. También necesitarás cordel. Cuelga en la pared la rama –en horizontal– con un cordel atado a los dos extremos de esta. El cordel debe colgar en ángulo. Ahora, coge unos cinco tarros de cristal –o los que te quepan bien colgados de la rama sin quedar muy juntos–, a cada tarro tendrás que atar un cordel. Corta trozos de cordel largos; tendrás que envolver la parte superior de cada tarro de forma que quede un buen trozo de cordel por cada extremo, que puedas anudar a la rama y el tarro quede, así, colgando. La gracia de este adorno es que los tarros queden colgados a diferentes alturas. Una vez hecho, en cada tarro puedes poner una plantita.  

Macetas recicladas hechas con latas antiguas 

Si tienes una colección de latas antiguas a las que les quieras dar un toque más personal, conviértelas en tus macetas favoritas para pequeñas plantas. Es una idea DIY genial para decorar un rincón de tu casa. Ponlas donde les dé la luz y verás qué efecto más bonito: vintage y mágico. 

Soperas, tazas, teteras… 

¿Cómo puedes hacer macetas recicladas con mucha clase? Si tienes una pieza preciosa heredada como una sopera, una taza o una tetera bonita, pero la tienes guardada en una alacena, sácala y dale una nueva vida. ¡Verás qué bonita queda con una planta!   

Juguetes antiguos convertidos en maceteros 

Si tienes niños, seguro que tienes un montón de juguetes que, cuando van creciendo, dejan de usarlos, pero te da (o les da) pena tirar. ¡Reconviértelos! Pensamos, por ejemplo, en un camión con remolque. El remolque es el espacio ideal para convertirlo en un macetero de pequeñas plantitas y dar un toque original y supergracioso a cualquier estancia de la casa. Atrévete y enséñales que todo puede tener una segunda vida… ¡y preciosa! 

¿Sigues buscando inspiración para tus macetas recicladas?