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Seguro que habrás oído hablar de la famosa pintura a la tiza, también conocida como chalk paint. Y es que esta técnica, ideal para renovar cualquier tipo de mueble, se ha convertido en toda una tendencia por ser de fácil aplicación, rápida y sobretodo, económica. Pero, si todavía no la conoces o no sabes muy bien cómo pintar con pintura a la tiza, toma nota (y asiento) y sigue leyendo. Estamos seguros de que te interesará descubrir esta joyita de la pintura.

Colores de pintura a la tiza

En un mundo en el que vivimos y consumimos demasiado deprisa, pararse y darle una segunda vida a nuestra ropa, objetos e incluso muebles es algo muy inspirador y satisfactorio. Por ello, antes de deshacerte de tus muebles, ¿por qué no pintarlos y renovarlos con tus colores favoritos?

Pintar con pintura a la tiza nos permite hacer todas las combinaciones de colores que queramos. Sin embargo, antes de lanzarte a pintar los muebles con tu color favorito, te recomendamos asegurarte de que el color elegido combine adecuadamente con el resto de la decoración. Se puede pintar en liso, con texturas e incluso con estampados utilizando plantillas o a mano alzada (una opción muy recomendable para lucir tus propios dibujos).

¡Existen infinitas posibilidades para sacar el pintor que llevas dentro!

Probablemente, lo que más nos gusta de la pintura a la tiza es la bonita gama de colores empolvados que ofrece. Una gama que proporciona colores como el blanco roto y blanco hueso hasta relajados tonos marrones y grises sin olvidarnos, por supuesto, de colores pastel como rosas, verdes y azules. Todos estos colores de pintura a la tiza aportarán ese toque tan acogedor y desenfadado que tanto nos gusta.

A la hora de pintar, busca colores parecidos, que estén en armonía y encajen perfectamente en la decoración de tu hogar. Si no quieres mezclar mucho color, puedes elegir un color protagonista como el verde o el azul y combinarlo con blancos o beige o el mismo tono más suave (o más oscuro). Para ello, te recomendamos aprovechar las hendiduras que ofrece el propio mueble o utilizar molduras.

Si eres fan de los tonos tierra, también puedes utilizar pintura a la tiza en tonos neutros o crudos para transformar los muebles y el espacio de cualquier habitación. Te recomendamos utilizar dos colores diferentes dentro de esta paleta de colores y jugar con el blanco hasta conseguir la combinación ganadora. Desde el salón hasta el dormitorio principal, dales otro aire a los muebles de tu casa.

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Cómo pintar una cómoda con pintura a la tiza

Seguro que alguna vez has pensado en renovar la decoración de tu casa: ese mueble que estaría mucho mejor si tuviera un acabado envejecido o ese conjunto de sillas que necesitan una mano de pintura. Y seguro, al no saber muy bien cómo o por falta de tiempo, lo has ido posponiendo, dejándolo en un segundo plano.

Pero, aunque sea una pintura muy versátil y fácil de aplicar, es importante tener en cuenta una serie de trucos si es la primera vez que la utilizas. Por ello, a continuación, te mostramos los pasos a seguir para pintar una cómoda con pintura a la tiza.

  1. Paso 1

    Antes de comenzar a pintar, es muy importante limpiar bien la cómoda con la que vamos a trabajar. Se debe eliminar muy bien la suciedad y el polvo almacenado con la ayuda de un paño húmedo o incluso alcohol. En este primer paso deberemos tener en cuenta el tipo de madera con la que tratamos e informarnos acerca de sus cuidados.

  2. Paso 2

    Aplica la pintura a la tiza elegida con ayuda de un rodillo, brocha o incluso spray hasta que veas que se vuelve de un color mate. Es mejor aplicar dos capas finitas que una muy densa y gruesa y ten en cuenta que deberás pintar, siempre, siguiendo la veta de la madera. Puedes utilizar distintos colores que combinen entre sí o uno solo y crear contraste con los tiradores de los cajones, por ejemplo. También puedes realizar dibujos o incluso decorar el interior de los cajones de la cómoda con líneas verticales, alguna flor o crear un bonito estampado.

  3. Paso 3

    Una vez pintada la cómoda, es imprescindible protegerla con una cera protectora para muebles o barniz. Al tratarse de una pintura muy porosa, es necesario sellarla con esta capa de protección. Deja que se seque bien y no olvides renovar esta capa de cera una vez al año, aproximadamente.

  4. Paso 4

    Recuerda lavar muy bien la brocha o rodillo utilizado con agua y jabón y deja reposar el mueble por un tiempo. Dos o tres días son suficientes para que se seque bien.
    Es recomendable usar con mucho cuidado el mueble durante las dos o tres primeras semanas, pues la cera protectora tarda este tiempo en curarse y endurecerse. Si seguimos estos tiempos, la cómoda quedará perfecta en cuestión de días.

Nota: Si quieres conseguir un acabado rústico, aplica la pintura con una brocha gorda para evitar el efecto de muchas pinceladas. Además, puedes dejar cualquier grieta, arañazo o golpe sin lijar para conseguir un efecto todavía más rústico. Pero, si quieres un acabado más liso y uniforme, deberás reparar cualquier imperfección que pueda tener la cómoda para dejarla completamente lisa.