platos y cubiertos navideños

Si hay un reto culinario y una ocasión especial por excelencia cada vez que comienzan las fiestas es la cena de Navidad. Claro que este es el foco de todas las miradas y el evento que reúne a todos los miembros de la familia año tras año. Y tratándose de un momento único, el menú navideño que protagonice la mesa esa noche no puede fallar. Le exigimos que sea perfecto y por eso te traemos las recetas de Navidad sencillas, originales y muy deliciosas.  

Cena de Navidad: comienza por un aperitivo gourmet

Si hay una receta que destila personalidad y estilo son los huevos benedict, cosmopolita, sencilla y sabrosa, esta propuesta protagoniza cualquier entrante y cualquier brunch. Es perfecta para comenzar tu cena de Navidad de forma original y, por supuesto, exquisita.

Ten a mano:

  • Salmón ahumado
  • 2 huevos, vinagre
  • Salsa holandesa
  • 115 g de mantequilla
  • 2 cucharadas de zumo de limón
  • Sal y pimienta
  • 3 yemas de huevo
  • Tostas de pan o blinis ingleses

La mayor dificultad de este plato radica en la preparación de la salsa holandesa. De modo que este paso será al que debemos prestar mayor atención y por el que podemos comenzar.

Primero derrite la mantequilla en el microondas durante unos segundos y remueve. Luego introduce en un vaso de batidora tres yemas de huevo (reservando las claras), bate bien y añade dos cucharadas de zumo de limón, con una pizca de sal y pimienta. Luego continúa removiendo y haz que todos los ingredientes queden bien integrados. Finalmente añade, poco a poco, la mantequilla hasta conseguir que la textura sea más densa. ¡Y tendremos la salsa lista!

Vamos a preparar ahora los huevos escalfados, que admiten distintas técnicas. Desde Westwing te proponemos una forma muy fácil:

  1. Primero pon una sartén al fuego con agua y un chorrito de vinagre
  2. Cuando el agua rompa a hervir añade los huevos y vigila que no estén sumergidos más de un par de minutos.
  3. Luego con ayuda de una espumadera, retira y coloca sobre un papel de cocina para eliminar el exceso de agua.

Ya tenemos preparadas las dos partes de nuestro aperitivo gourmet.

Consejo Westwing: La salsa holandesa puede quedar lista antes y dejar la preparación de los huevos para el momento previo a servirlos, lo que hace de esta receta uno de esos platos de Navidad que se puedan preparar con antelación.

Finalmente para montar el plato y que la presentación quede a la altura de tu cena de Navidad, te recomendamos que cortes unas rebanas de pan para las tostas o que emplees unos blinis ingleses ligeramente tostados. Simplemente coloca sobre cada uno el salmón, añade el huevo escalfado y riega con la rica salsa holandesa. ¡El corazón cremoso de este aperitivo es una delicia para la vista y el paladar!

Cena de Navidad: deslumbra con tu plato principal

Nos vamos a un clásico insustituible en cualquier cena de Navidad que se precie, el pavo. Eso sí: el que te proponemos en esta receta es muy especial y más sencillo de preparar que el tradicional pavo relleno: pavo glaseado a la naranja. Una propuesta con todo el sabor de la tradición que suma una nota distintiva y sorprendente.

Vas a necesitar:

  • Un pavo entero
  • Manteca
  • Bastones de panceta o de jamón crudo
  • 200cc de zumo de pomelo
  • 300 cc de zumo de naranja
  • Una cucharadita de menta
  • 2 cucharadas de mostaza de Dijón
  • Caldo de puerros
  • 50 g de azúcar rubia
  • Sal y pimienta.

Primero limpia bien el pavo, realiza el mechado con los bastones de panceta, salpimenta y baña con glaseado, hornea a 200ºC durante 20 minutos y, trascurrido este tiempo, desciende la temperatura hasta los 67ºC.

Para el glaseado coloca todos los ingredientes a fuego lento en una cazuela hasta conseguir que la mezcla espese. Mantén el glaseado en emulsión con aceite de olvida hasta que se cuaje la salsa. Pinta el pavo con el glaseado todo cuanto desees y elige un emplatado acompañado por naranjas partidas a la mitad. ¡Tus invitados se sorprenderán!

El postre ideal

En este punto del banquete, tus comensales estarán encantados con el menú navideño y listos para el golpe de gracia: el postre. Por eso, para ahorrarte tiempo y ponerte las cosas fáciles, hemos pensado en una de esas recetas de Navidad con Thermomix para el dulce final. Esta tarta de zanahoria se puede preparar con ayuda de tu robot de cocina y queda fenomenal. ¡Vamos allá!

Vas a necesitar para un molde de unos 22 cm

  • 350 g de zanahorias
  • 150 g de azúcar
  • 150 g de azúcar moreno
  • 4 huevos medianos
  • 200 g de aceite de girasol
  • 350 g de harina de repostería
  • 16 g de levadura química
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 60 g de nueces
  • 2 cucharaditas de canela en polvo
  • 1 cucharadita de jengibre molido
  • 1 cucharadita de bicarbonato de sodio y una pizca de sal

Para el frosting de queso hazte con:

  • 300 g de queso para untar
  • 150 ml de nata líquida
  • 200 g de azúcar glass.

Antes que nada enciende el horno y precalienta a 180 ºC, con calor en ambas partes. Luego pon en el vaso las zanahorias troceadas y programa 8 segundos a velocidad 5. Reserva.

Vierte en el vaso los huevos, el azúcar, la esencia de vainilla y programa 30 segundo a velocidad 5. Seguidamente incorpora el aceite y las zanahorias y programa 5 segundos a velocidad 4. Luego agrega harina, bicarbonato, sal, jengibre, canela, levadura, nueces picadas y programa 4 segundos a velocidad 5.

Primero en un molde engrasado con mantequilla, forra la base con papel para hornear y vierte la masa. Hornea a 180ºC durante unos 50-55 minutos. Después de este tiempo, retira y deja reposar 10 minutos. Desmolda y deja que se enfríe por completo.

Mientras tanto puedes ponerte manos a la obra con el relleno. Vierte el queso y el azúcar glass en el vaso y programa 20 segundos a velocidad 4. Retira y reserva.

Pon la mariposa en las cuchillas y vierte la nata bien fría. Monta a velocidad 3 sin programar tiempo, hasta que la nata quede con el espesor perfecto. Mezcla el queso con la nata envolviendo bien. ¡Ya solo nos queda el montaje final!

Cuando el bizcocho se haya enfriado por completo, córtalo a la mitad y rellena con la crema. Continúa cubriendo la tarta con la otra mita de la crema de forma que vayan quedando capas y ¡lo tenemos! El broche de oro para cerrar tu cena de Navidad.

Una mesa de Navidad bien decorada, la otra estrella de la cena