casa moderna con piscina

Exterior o cubierta, no importa el tipo de piscina que tengas. Contar con un buen sistema para calentarla te permitirá disfrutar de un baño a buena temperatura con independencia de la época del año. En Westwing nos encanta ayudarte a hacer de tu hogar un lugar cada vez más confortable y adaptado a tus deseos. Por eso, te traemos los mejores consejos para que sepas cómo calentar el agua de la piscina y mantenerla a una temperatura ideal en todas las estaciones (entre 24 y 29 grados centígrados según las recomendaciones de nuestros expertos).

Cuál es el mejor sistema para calentar el agua de la piscina

Cubiertas para piscina, sistema de calefacción solar, intercambiador de calor o bombas… Las soluciones para calentar la piscina son muy variadas y dependen en gran medida de sus características. Vamos a hacer un repaso exhaustivo por todas estas opciones para que la sensación de bienestar te acompañe cada vez que te sumerges.

Antes de ver las alternativas que ofrece el mercado, debemos tener presente que dar respuesta a esta pregunta implica sopesar cuánta energía estamos dispuestos a consumir para calentar el agua de nuestra piscina, si estamos buscando un sistema lo más sostenible y respetuoso con el medio ambiente posible y cuál es nuestro presupuesto inicial.

En función de ello, la hipótesis sobre cuál es el sistema ideal para calentar el agua de la piscina comenzará a esclarecerse. Por ejemplo, los calentadores eléctricos son los que presentan un mayor índice de consumo de energía y las bombas de calor para piscina, si bien suponen un coste mayor en el momento de su adquisición, resultan más rentables a largo plazo.

Así, serán las necesidades de comodidad, el uso previsto, la existencia de equipos auxiliares y el presupuesto los factores determinantes que nos hagan inclinar la balanza hacia una u otra opción para calentar el agua de la piscina. Teniendo esto en mente, vamos a conocer al detalle cuáles son las prestaciones de los mejores sistemas para mantener el agua a buena temperatura.

En Westwing hemos seleccionado cuatro maneras eficaces de garantizar un buen baño sin importar la climatología externa. ¡Prepara tu bikini y toma nota!

Calentar el agua de la piscina con una cubierta

Las cubiertas son una herramienta fundamental para proteger el agua de la piscina de la suciedad externa durante todo el año. Es una gran herramienta para un buen mantenimiento de la piscina. Pero, además de ahorrarnos una buena cantidad de productos químicos para la purificación el agua gracias al buen nivel de higiene que consiguen mantener, las cubiertas dan la sorpresa con una utilidad extra: calentar y mantener la buena temperatura del agua.

¿Todo en uno? Con las cubiertas de piscina es posible ya que son capaces de generar un pequeño “efecto invernadero” favoreciendo el rebote de los rayos de sol en el agua y aumentando la temperatura del agua e, incluso, la temperatura ambiental, en el caso de aquellas cubiertas elevadas.

Sin embargo, debemos tener presente que todas estas prestaciones de las cubiertas para piscina son idóneas en climas cálidos (ya que en gran medida vamos a depender de las condiciones externas) y que su capacidad para calentar el agua es limitada. Por lo que si vivimos en un clima desfavorable o nos gusta inclinarnos hacia las temperaturas más elevadas del termómetro en lo que a chapuzones se refiere, es preferible que nos decantemos por otro sistema con mayor potencia.

Calentar el agua de la piscina aprovechando la energía del sol

La opción preferida para quienes buscan un sistema respetuoso con el medio ambiente. La energía solar es una energía renovable limpia que podemos aprovechar para calentar el agua de nuestra piscina con la instalación adecuada.

El calentador solar es la herramienta más popular para esta misión. Se encarga de dirigir el agua para que sol incida en su superficie y caliente de manera continua las pequeñas cantidades en circulación que desembocan nuevamente en la piscina.

Este sistema es, en gran medida, un sistema combinado, ya que suele requerir la ayuda extra de una bomba de filtración que consiga hacer que el agua circule por las placas solares sin cesar.

Las ventajas de este método son su adaptabilidad a todo tipo de presupuestos y su sostenibilidad, pero es cierto que no se trata del sistema más recomendable para los climas poco amables. Eso sí: no todo está perdido en los días nublados. La energía solar se acumula en baterías que pueden calentar el agua en los momentos en los que el tiempo no acompaña.

Calentar el agua de la piscina con un intercambiador de calor

Esta es nuestra opción favorita cuando la piscina está cerca de casa como en un patio con piscina. Y es que su instalación es muy sencilla: basta con un intercambiador instalado en una caldera con potencia suficiente para aguantar dicha carga.

De este modo, una vez que instalamos el intercambiador de calor en conexión con nuestra caldera, el sistema de calentamiento pasa a ser el mismo que empleamos para calentar el agua de nuestra bañera. Con esto, podemos conseguir que la piscina esté a temperatura ideal entre 24 y 48 horas después de activar el intercambiador ¿Un lujo, no te parece?

La ubicación ideal del intercambiador es en una pared fija, tanto en vertical como en horizontal, siempre que se favorezca su conexión a los dos circuitos de agua independientes con los que opera. Según el lugar donde se produce la transmisión de calor, los intercambiadores pueden trabajar por conducción (llevando el calor a través de la pared del tubo y consiguiendo que la temperatura aumente por el choque entre partículas de energía) o por convección de fluido (transportando el calor por medio de un continuo flujo de agua).

Calentar el agua de la piscina con una bomba de calor

Si habitamos un clima frío y nuestra casa con piscina se encuentra en un terreno amplio y alejado de la caldera de nuestra casa, una de las mejores opciones que tenemos para calentar el agua de la piscina será contar con una bomba de calor.

La bomba de calor funciona con un mecanismo de intercambio: elimina el calor del ambiente, lo intensifica mediante un compresor y lo transfiere a una bobina por la que pasa el agua de manera circular. Para saber qué tipo de bomba de calor necesitamos, debemos evaluar primero las dimensiones de nuestra piscina, pues, a mayor tamaño, mayor volumen de la bomba de calor para conseguir el efecto deseado.

Ahora que ya sabes todo lo que necesitas sobre cómo calentar el agua de la piscina, ya solo queda que disfrutes de un buen baño con una temperatura a pedir de boca. En Westwing nada nos hace más felices que poder ayudarte a recrear en tu hogar el ambiente que deseas.

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